Un estudio realizado por científicos del Centro de
Investigación del Sueño y el Rendimiento de la Universidad del Estado de
Washington, publicado hoy en PLOS Genetics,
muestra que los astrocitos se comunican con las neuronas para regular el tiempo
de sueño. Hasta hace poco, se pensaban que las células gliales eran el "pegamento"
que mantiene unido al cerebro, se ignoraba que los astrocitos, comunican las
señales nerviosas entre el cerebro y el cuerpo. El equipo combinó esa idea con
el conocimiento reciente sobre TNF-alfa, una proteína involucrada en la
inflamación que se ha demostrado que desempeña un papel fundamental en la
regulación del sueño. Los investigadores hicieron un experimento en el que
apagaron, el receptor Wengen del gen Eiger, en astrocitos o neuronas, y midieron
el tiempo de sueño de un grupo de moscas
después de 12 horas de privación del sueño. No hubo cambios en el tiempo de
sueño en las moscas que tenían el receptor Wengen apagado en los astrocitos, en
comparación con las moscas de control. Sin embargo, las moscas con Wengen
apagado en las neuronas mostraron una reducción significativa en el rebote del
sueño. Lo que es más, cuando inyectaron el TNF-alfa humano en moscas que tenían
Wengen apagado en las neuronas no aumentaba el sueño. Esto sugiere que esta
señal de Eiger va de los astrocitos a las neuronas para conducir el sueño, lo
cual es un nuevo hallazgo.
Revista Salud y Bienestar
Un estudio realizado por científicos del Centro de
Investigación del Sueño y el Rendimiento de la Universidad del Estado de
Washington, publicado hoy en PLOS Genetics,
muestra que los astrocitos se comunican con las neuronas para regular el tiempo
de sueño. Hasta hace poco, se pensaban que las células gliales eran el "pegamento"
que mantiene unido al cerebro, se ignoraba que los astrocitos, comunican las
señales nerviosas entre el cerebro y el cuerpo. El equipo combinó esa idea con
el conocimiento reciente sobre TNF-alfa, una proteína involucrada en la
inflamación que se ha demostrado que desempeña un papel fundamental en la
regulación del sueño. Los investigadores hicieron un experimento en el que
apagaron, el receptor Wengen del gen Eiger, en astrocitos o neuronas, y midieron
el tiempo de sueño de un grupo de moscas
después de 12 horas de privación del sueño. No hubo cambios en el tiempo de
sueño en las moscas que tenían el receptor Wengen apagado en los astrocitos, en
comparación con las moscas de control. Sin embargo, las moscas con Wengen
apagado en las neuronas mostraron una reducción significativa en el rebote del
sueño. Lo que es más, cuando inyectaron el TNF-alfa humano en moscas que tenían
Wengen apagado en las neuronas no aumentaba el sueño. Esto sugiere que esta
señal de Eiger va de los astrocitos a las neuronas para conducir el sueño, lo
cual es un nuevo hallazgo.
