Revista Series

Enlightened: Pensamientos incómodos

Publicado el 20 diciembre 2011 por Antara_adachi
“Some days you feel like the world is against you. And everyone around you seems so mean and ugly. There are times I just burn with hate. And those times I’m ugly too. I don’t want to hate, I want to be kind and awaken the kindness in others…”.
—Amy Jellicoe, Enlightened

Enlightened: Pensamientos incómodos
Mi relación con Enlightened y la redacción de este comentario son atípicas: no es que recomiende esta nueva serie de HBO, es que quiero contarles por qué me resulta interesante de alguna forma, por qué vi sus 10 episodios emitidos y por qué espero la segunda temporada que hace unos minutos ha confirmado la HBO.
Mi relación con Laura Dern no es cualquier cosa: es una chica Lynch y, desde Corazón Salvaje ‒la vi antes que Terciopelo Azul‒ hasta Inland Empire, pasando por otras como la que todo el mundo recuerda, Parque Jurásico, y la fantástica Un Mundo Perfecto de mi amor Clint Eastwood, yo siempre le he tenido un especial cariño y admiración a esta actriz. Así que de entrada desmarquen la casilla de “es que Laura Dern me cae mal” como razón para no darle al menos 3 episodios a la serie. Pero hay otro dato muy importante en su carrera que hace que me parcialice aún más a su favor: encarnó en 1997, en la serie Ellen (la de DeGeneres), a Susan, la encantadora rubia por la que se siente atraída la protagonista y por quien descubre que es lesbiana; escenas de sofá y aeropuerto, más o menos, yo terminé de flecharme. 
Enlightened: Pensamientos incómodos Pero para que sepamos de lo que estamos hablando, les voy a contar primero de qué trata la serie. Enlightened va sobre la vida de Amy Jellicoe, una ejecutiva de carácter autodestructivo que un día sufre una enorme crisis nerviosa y termina gritándole a su jefe delante de todos, acusándole de haberla trasladado de departamento en la multinacional donde trabajan, por haberse acostado con él. Luego de esto, y con su carrera profesional por el piso, toma un cursillo new age para el control de la ira que normalmente es un requisito para volver a trabajar, pero ella se lo toma en serio. Vemos entonces el despertar de esta mujer y sus intentos por tratar de regresar a la vida… desde otra perspectiva. Pero en la vida real le espera lo mismo que dejó atrás: una problemática relación con su madre –interpretada por Diane Ladd, la propia madre de Laura Dern–, su ex esposo drogadicto (Luke Wilson), y sus compañeros de trabajo que ahora la esquivan. Además, entrarán a su vida los frikis del nuevo departamento a donde la asignan, del que nadie jamás había escuchado y del que Amy tratará desesperadamente de salir, cuyo reparto es encabezado por Mike White.
Enlightened: Pensamientos incómodos Es creada y escrita por los mismos Laura Dern y Mike White (escritor y productor en Dawson’s Creek y Freaks and Geeks, entre otras cosas), quienes también son productores ejecutivos junto a Miguel Arteta y Edward Saxon. La dirección está a cargo de Mike White, Miguel Arteta, Jonathan Demme, Nicole Holofcener y Phil Morrison. 
Cuando vi el piloto, sólo sabía que me enfrentaba a una comedia con episodios de 20 minutos, con una mujer en sus cuarenta como protagonista. Con estos datos, era inevitable pensar en las series de Showtime que comparten estas características y dudosamente pueden llamarse comedias excepto por el humor negro que arrastran tras las vicisitudes y rarezas de sus personajes. Con frecuencia les vemos sufrir (y con frecuencia también lloramos a veces más de lo que reímos viéndolas) pero siempre hay algo que hace que perdonemos su carácter insoportable, histérico o patético, algo de qué asirse, algo que los hace más grandes que aquellos que los rodean y no les comprenden. Pero Enlightened no hace concesiones de este tipo y me costó mucho trabajo saber al principio qué diablos era lo que querían contarme, tal vez porque trataba de encajar todo en el arquetipo que ya traía en mi cabeza. El personaje tampoco lo hace fácil para los espectadores, y los compañeros de trabajo o familiares, vamos, porque es obsesiva e insoportable, tanto en su fase histérica como en su transformada faceta de optimismo y buen rollo. Y su cabello, por favor, su cabello, sus facciones y sus vestidos, casi me hacen correr en dirección opuesta.
Parece que todos teníamos ganas de cerrarle la puerta del ascensor a Amy mientras ella nos grita Motherfucker! para que no la dejemos atrás. 
Photobucket
¿Qué fue lo que pasó después para que yo me quedara pegada a la pantalla? Lo primero es que comprendí que ella no está fingiendo ‒aunque su conocimiento de los términos legales para conseguir que la reintegren a su trabajo me tiene intrigada por saber si es realmente menos tonta de lo que parece‒, que esta mujer en realidad es así, que piensa de esta manera, que quiere salvar al mundo, que ha encontrado la paz interior y que por eso va por la vida deseando ayudar a todos y, sobre todo, no dándose cuenta de lo que piensan de ella los demás, de sus burlas y su rechazo. "Estoy hablando con mi verdadera voz ahora. Sin amargura ni temor", nos dice. Comprendí que ella no es todo lo inteligente que quisiéramos, ni todo lo carismática (o, bueno, nada), que no tiene la suficiente mala leche para aceptarla como perdedora, y que, al menos a corto plazo, Amy Jellicoe no ganará, pero nos brindará de vez en cuando alguna pequeña victoria que, de alguna forma, será también nuestra victoria. Y lo digo porque su lucha es contra la forma de vida moderna, el trabajo hecho sistemáticamente y sin contacto humano, la valoración excesiva al dinero y las apariencias. Me han atrapado sus reflexiones sobre la bondad, sobre la amistad, sobre si de verdad conectamos con los demás, sobre la soledad, sobre el matrimonio, sobre la familia, sobre los recuerdos. 
Enlightened: Pensamientos incómodos Por otro lado, a mí me resulta muy interesante y un poco perturbador que nos sintamos más incómodos con personajes como Amy, que con otros como un asesino en serie, una traficante de drogas y madre terrible o varias esquizofrénicas que han pululado por ahí. Creo que lo que pasa en el fondo es que nos gustaría que ella perdiera el control y los insultara a todos y, entonces, la aceptaríamos más (y casualmente he leído que muchos adoraron los primeros minutos del piloto donde sucede exactamente esto). Pero no, ellos la rechazan, amablemente o no, y nosotros nos sentimos un poco incómodos con ello. Y ella los abraza, y nosotros nos sentimos aún más incómodos, cuando pensábamos que era imposible. ¿Es que somos capaces de sentir más compasión por los locos peligrosos que por los inofensivos? ¿Es esa la crítica de Enlightened, es lo que se proponen decirnos Laura Dern y su serie? 
Enlightened: Pensamientos incómodos No quiero extenderme en los recursos formales de Enlightened pero debo decir que los planos que utiliza, su montaje y actuaciones están bien cuidados, como cualquier serie de HBO, aunque tiene una voz en off que a muchos espanta pero que a mí me gusta mucho. Sí, soy una de las 10 personas que quedan en el mundo que disfrutan una buena voz en off. Parece que Enlightened tiene poco para luchar por su superviviencia. Como Amy Jellicoe, ni más ni menos. 
Enlightened: Pensamientos incómodos No recomiendo la serie porque puede resultar aburrida, muy triste o que no va a ninguna parte. Pero, sobre todo, no la recomiendo a quienes no gusten de Laura Dern, a quienes quieren reírse, a quienes no quieren pasar momentos incómodos frente a la pantalla. Pero me gustaría que pudieran darle un vistazo a más episodios, a los maravillosos "Not Good Enough Mothers" (1x05), dirigido por Nicole Holfcener ‒directora que me encanta y de quien recomiendo ver todas sus películas porque muestran la verdadera miseria humana que no es otra que esa condición de hacer siempre lo que nos conviene así no se trate de lo correcto‒, o "Sandy" (1x06), dirigido por Jonathan Demme y con la actuación estelar de la siempre sorprendente Robin Wright; porque si algo no podemos negar es que muchos de los argumentos que tenemos para no acercarnos más a la serie en un principio son casi todos externos y no pertenecen al universo de la misma. 
Yo seguí con ella porque me tocó alguna fibra en alguna parte. No de la forma que hubiera querido, claro está, como cuando el terapeuta consigue que veas cosas en ti mismo que no te gustan. Quién se puede reír así, eso está claro. En todo caso, a cosas más extrañas me he enganchado.
Photobucket

¿Y tú qué piensas? Déjame un comentario en el blog.

Volver a la Portada de Logo Paperblog