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Entrevista por Alberto López Escuer

Por Felisamoreno

Entrevista por Alberto López Escuer

Es un placer entrevistar a Felisa Moreno Ortega para "Viendo la vida pasar", con ella hablamos de teatro y literatura un binomio que tan bien conoce Felisa no en vano ha escrito varias novelas y obras de teatro. Una escritora que disfruta con la dramaturgia y la narrativa lugares donde la magia se da de formas distintas , una magia llena de belleza.

Fue a raíz de la publicación de un libro de relatos titulado Cuentos Caníbales. Los beneficios de este libro los destiné a la Asociación Española Contra el Cáncer y un grupo de teatro local, relacionado con esta asociación, preparó la adaptación de uno de los relatos y la llevó a escena el día de la presentación. Para mí fue impactante ver a mis personajes cobrando vida y moviéndose por el escenario. A partir de ese día decidí que quería escribir teatro y empecé a prepararme para hacerlo, leyendo manuales de escritura dramática y obras de otros autores.

Me resulta difícil precisar con exactitud, sé que son ocho largas, cuatro comedias y cuatro dramas, y más de treinta entre breves y mínimas. Lo cierto es que he hecho el recuento para esta entrevista y me asombra tener tanta producción, pues solo llevo cinco años escribiendo teatro.

Pues, en consonancia con la respuesta que he dado a la pregunta anterior, me resulta más fácil escribir teatro. Una novela me requiere mucho más tiempo, tanto para escribirla como para revisarla, con algunas he estado más de tres años. Una obra de teatro larga puedo acabarla en dos o tres meses, incluidas las revisiones. Disfruto mucho con la dramaturgia, me parece apasionante, más ágil y directa que la narrativa, pero también te permite momentos de calma y belleza estilística.

No, no todas, pero estoy satisfecha con el nivel de representación de mis obras, pues puedo decir que más del cincuenta por ciento han llegado a los escenarios. Y algunas de ellas han sido reconocidas con premios a nivel nacional e internacional. Me gustaría destacar "La luz prestada de la Luna" un drama sobre la prostitución y la trata de blancas, que obtuvo el premio nacional Martín Recuerda de teatro. Esta obra se estrenará en 2020 en el teatro Isabel La Católica de Granada.

También quisiera incidir en "Alojamiento gratuito", una comedia sobre la vejez y las relaciones intergeneracionales. Esta obra ha sido publicada por la editorial madrileña Acto Primero y me gustaría que también fuera representada este año. Quizás, por primera vez, me atreva a ser yo la directora de una de mis obras.

Sí, claro que sí. En cada función, cuando veo a mis personajes en escena y compruebo que el público reacciona como yo quería; cuando se ríe en el momento que había previsto que lo hiciera; cuando los espectadores se acercan a mí a final de la actuación y me dicen que se han emocionado con mi historia. Siempre he pensado que la literatura tiene magia, que se establece una conexión especial entre escritor y lector, en el teatro, esta magia es más inmediata e intensa.

¿Qué dramaturgos han sido tus referentes?

En la comedia he leído, entre otros, a José Luis Alonso de Santos, Jardiel Poncela, y en teatro mínimo destacaría las "pulgas dramáticas" de José Moreno Arenas. Considero imprescindibles a Shakespeare y Calderón de la Barca, aunque aún me quedan lecturas pendientes de ellos. Y en la dramaturgia actual tengo especial debilidad por Alberto Conejero, que consigue trasladar la poesía a la dramaturgia sin caer en el exceso. Al llevar, relativamente, poco tiempo interesándome por este género, aún tengo muchas lecturas pendientes. Reconozco que he de profundizar en el conocimiento de los clásicos, a la vez que investigo dramaturgias nuevas, que me ayuden a encontrar mi propia voz.

Hasta ahora no he tenido demasiados conflictos con los directores de mis obras. Considero que la escritura, al contrario de lo que ocurre en otros géneros, es solo una parte del resultado final, que puede que no llegue ni al cincuenta por ciento. El director, los actores, los técnicos, etc. que intervienen en la puesta en escena tienen mucho que aportar para lograr el éxito de una función, por eso merecen todo mi respeto hacia su trabajo. Si me piden opinión, la doy, pero, normalmente, los dejo trabajar sin inmiscuirme.

Es un día de nervios, desde que me levanto. Sabes que la obra está muy trabajada, esperas que funcione y que el público disfrute de ella, pero siempre te queda la incertidumbre. Solo hasta que empieza la función y notas que todo fluye, no te quedas tranquila. Después es hermoso: los aplausos, el encuentro con los actores y el director o directora, con el público que se acerca a saludar... Sientes que todo el esfuerzo, que todas esas horas que has dedicado a escribir merecen la pena.

Estoy muy contenta de que esta comedia se represente en Navarra, creo que es lo más lejos que han llegado mis obras hasta ahora, si exceptuamos una lectura dramatizada que si hizo en Atenas en 2019. Además, me hace especial ilusión que sean un grupo de jóvenes los integrantes del grupo de teatro Valle de Ezcarbarte dirigidos por alguien tan apasionado del teatro como es Alberto López Escuer. Esta fue la segunda obra que escribí, en plena crisis económica, y aborda en clave de humor los problemas de una familia agobiada por la falta de trabajo y dinero. Espero que tenga allí el éxito que tuvo cuando la estrenamos en tierras andaluzas. Y me encantaría asistir, si nada me lo impide, estaré a allí el día del estreno.

Siguen centrados en el teatro. Actualmente me encuentro en el proceso de creación de una obra que ha sido seleccionada para el Primer programa de mentoring con autoras de la Fundación SGAE, y estoy siendo tutorizada por la dramaturga Carmen Losa. La escritura dramática la compagino con artículos de opinión y relatos que publico en diversas revistas, por ahora descarto escribir novela.

Entrevista: Alberto López Escuer


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