Alex O'Dogherty posa para Ruta 42.Fotografías de Doc Pastor.Muchos lo habéis tenido en vuestras pantallas durante cinco temporadas en Doctor Mateo, en su personaje de Alfredo, el policía. Antes de eso, se dio a conocer gracias a Camera Café, como Arturo Cañas Cañas.
Ha posado para nuestro calendario de 2012 Cortos con Ñ y Ruta 42, y después de la sesión tuvo a bien contestarnos a una serie de preguntas que os dejamos a un clic.
Maje: Cuéntanos cómo ha sido terminar una serie después de cinco temporadas.
Alex: Ha terminado bien, porque no ha sido de forma traumática. Cuando algo se acaba siempre da pena, sobre todo si te lo has pasado bien. En este caso lo intuíamos, que lleva mucho tiempo, que la audiencia aunque siga bien va bajando, y que todo parecía que se encaminaba. De hecho, la cuarta parecía la última, y nos sorprendieron con otra más. Trabajamos todos sabiendo lo que había, aunque hacia la mitad hubo rumores de si se alargaría otros seis capítulos más. No fue ninguna sorpresa, fue bonito, pero también triste. Hubo sus lágrimas y todo, y terminamos con dignidad.
Maje: ¿Cómo era lo de andar viajando para el rodaje? Porque los interiores eran en Madrid, pero los exteriores, en Lastres...
Alex: Es a lo que peor me acostumbro. Íbamos en avión, y son unas cuatro horas y media entre que sales de tu casa hasta que llegas.

Maje: ¿Qué balance haces, a nivel personal y profesional?
Alex: Todo maravilloso, tanto una cosa como la otra. Profesional, era un sueño: después de cuatro años haciendo un personaje tan duro en Camera Café, y pensar que ibas a quedar ya para siempre haciendo papeles de ese tipo, y de repente te llaman para este, tan distinto, era un regalo. En ese sentido, pude disfrutar de hacer una serie entera, no como estaba acostumbrado a hacer capítulos sueltos.
Vivir toda la experiencia con el equipo estos años, impagable. Acabamos a finales de junio, y no he tenido mucho tiempo para reflexionar. He hecho amigos para toda la vida allí, eso sí que es cierto.
Maje: ¿Cómo compaginabas tu faceta de músico con esto?

Alex: Me llevaba mi guitarra y allí entre día y día, como podía. Si tenía algún hueco libre hacía bolos. Los primeros años fueron bastante duros, porque estaba con esto, con Camera Café y una obra de teatro. Lo que me pregunto es cómo compaginaba vivir con todas esas cosas. Y la respuesta es que no lo sé. No lo pagué muy caro porque afortunadamente sobreviví, tengo amigos que han acabado en el hospital...
Lo aguanté bien, la verdad, como pude. No sé si podría estar de nuevo a ese ritmo. Las dos últimas temporadas mejor, porque estaba solo a ello, más alguna cosilla suelta. Nuestra profesión es viajar y viajar. Pero no se puede hacer todo, esa obsesión por ello es un error. Hay que aprovechar las épocas en las que te sale algo, porque hay otras en las que no.
Maje: Si te vieses de nuevo en una situación así, ¿priorizarías la televisión, el teatro o la música?
Alex: Cuando se puede... Por ejemplo ahora, de aquí a final de año solo tengo teatro con The Hole, y quiero dedicarme más a la música. Pero cuando te sale alguna oportunidad en tele, que es algo importante que no pasa muchas veces, y que da dinero... Pero si tuviera un proyecto de música lo cogía ahora mismo. De hecho, lo tengo, será de esto junto con teatro, con mis canciones y mis monólogos. Quiero hacerlo, no sé muy bien qué saldrá.

Maje: Y, ¿cuántos años llevas en este mundillo?
Alex: Yo terminé Arte Dramático en 1997 y cuatro días después debutaba como “profesional”, si quieres llamarlo, en la compañía La Jácara de Sevilla. La Banda de la María empezó en el 98 para mí. Todo empezó más o menos en esa época y lo he ido entremezclando como he podido.
Maje: ¿Te afecta en tu día a día la fama?
Alex: Sí, pero es parte de esto. Yo lo agradezco en la mayoría de las ocasiones. La gente, por lo general, te suele decir cosas agradables. Tampoco me ha pasado nada malo en concreto. Cuando doy un concierto o hago un monólogo va más gente que si yo no hubiese salido en la tele, entonces tengo que agradecerlo.
Maje: ¿Tu papel favorito?
Alex: Yo creo que tendría que decir dos: Arturo y Alfredo. Al ser tan opuestos y haberme dado tanto... He hecho muchos, ahora te digo esos, a lo mejor si me preguntas otro día, son diferentes.
Maje: ¿Y el peor o el más difícil?
Alex: No sé... Hice de maltratador en una película, María la portuguesa, y fue duro el meterme en el papel, en la historia. El yonki de Padre coraje requirió bastante esfuerzo por mi parte.
Maje: A la hora de inspirarte para ello, ¿cuál es tu táctica?
Alex: Nunca he hecho lo de meterme en el ambiente del personaje. No lo descarto, pero no lo he probado. He aprendido a resolver con poco tiempo y sobre la marcha.

Maje: ¿Cómo empezaste con la música? Porque tocas la guitarra, la trompeta, el piano...
Alex: Hombre, no fue todo a la vez. Con 9 años empecé a estudiar piano. Lo dejé, y con 20 cuando comencé con teatro, lo retomé. Estaba rodeado de cosas y no podía parar. Siempre me ha gustado mucho, y la idea de meter la música en todas partes: en teatro, etc.
Maje: ¿Algún instrumento se te resiste todavía?
Alex: Se me resisten todos todavía. La trompeta es el que peor se me ha dado siempre, y eso que llevo catorce años tocando. El piano es mi mejor amigo por ahora y con quien me entiendo un poco mejor.
Maje: Ya para terminar, ¿cómo crees que influye la ambientación musical en un espectáculo, en lo que recibe el espectador como producto final?
Alex: Generalmente el espectador casi nunca se da cuenta de ello. Salvo en pelis de terror, que la banda sonora está muy presente y los efectos sonoros son fundamentales, en muchas ocasiones pasa casi desapercibida. Y es capaz de provocar las reacciones a las que los actores no llegan. O lo consigue rematar. Y es fundamentalmente. No verás casi ningún film sin música, es algo que no tienes ni en la vida. Cuando te sientes mal te pones canciones que te ayuden en ese momento. Vosotros por ejemplo ponéis algo mientras hacéis las sesiones de fotos.
Maje: Muchas gracias.
Alex: A ti.
