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Entrevistas de trabajo: la honestidad

Por Interesproductivo @RoberttiGamarra

la honestidadEl análisis del valor de un determinado comportamiento es fundamental en una entrevista de trabajo, donde todo se somete a la consideración de los responsables de selección, quienes nunca tienen un manual común de protocolo ni una lista única de consideraciones. Sin embargo, aun conociendo la disparidad de criterios a la hora de valorar a un candidato, nunca había encontrado tantas interpretaciones para la honestidad, cuyo grado de manifestación puede determinar si una persona sigue en la carrera por el puesto de trabajo o es descartado, incluso al inicio del proceso. 
No obstante, ser honesto a la hora de exponer una experiencia o de manifestar un punto de vista respecto al puesto de trabajo al que se está optando, puede estar determinado por el desconocimiento o no del sistema de selección. Es decir, muchos candidatos pierden la oportunidad de seguir en el proceso porque no saben cuándo deben hablar con florituras, cuándo con prudencia, cuando con mentiras o cuando con honestidad. Cuesta creerse que esto funcione de esta manera, pero es una realidad indiscutible de los actuales sistemas de selección de personal, sobre todo aquellos que se basan en la rotación continua de trabajadores.


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Ser demasiado honesto puede resultar una trampa en una entrevista, porque no es lo mismo decir que no se tiene experiencia en el área donde se está ofertando el puesto de trabajo como sostener lo contrario. ¿Pero que es mejor? ¿Mentir y seguir en el proceso o decir la verdad? Por desgracia, muchas veces ser honesto conlleva ser descartado del proceso de selección, sobre todo cuando este proceso se realiza en grupo, y los candidatos no tienen la oportunidad de demostrar sus conocimientos o sus experiencias de forma individualizada.
Ser poco honesto implica decir medias verdades, adaptar, a la circunstancia y al momento, el compromiso con la realidad, lo cual muchas veces conlleva declarar conocimientos inexistentes. Aunque esta postura también puede convertirse en una trampa si el responsable de selección, conocedores de estas artimañas, exige la demostración de los conocimientos expresados. Por lo tanto, si se asegura cierta experiencia y no se puede demostrar, el resultado es fulminante. De todos modos, la peor estrategia en una entrevista es la improvisación. Es mejor no improvisar si no se quiere dejar al descubierto las deficiencias de la candidatura.
Ser un honesto artificial proviene de exagerar experiencias y conocimientos. Muchos candidatos que conocen los términos del puesto ofertado, o el marco de las tareas, al verse fuera del perfil requerido, intentan entrar como sea. Muy pronto queda al descubierto el ardid de quien exagera su curriculums. Esta es una forma muy fácil de perder la posibilidad de conseguir un puesto de trabajo, porque bien se podía haber superado la prueba de la entrevista con haber declarado con exactitud los conocimientos o experiencias, en lugar de exagerarlo.
Un honesto agresivo se manifiesta, sobre todo, en las dinámicas de grupos, donde los candidatos deben participar en una improvisación. Estas estrategias de captación de cualidades suelen fundamentarse en el juego de defender elementos o productos ante otros participantes. La forma de percibir al honesto agresivo es a través de su fogosidad por imponer su idea, pero sin renunciar a su forma de ser, utilizando sus conocimientos, e incluso su experiencia. Este afán por imponerse suele ser mayor cuando el producto que debe defender es prácticamente indefendible; su empeño por no quedar fuera del juego es extraordinario, de tal modo que no duda en decir a los otros candidatos lo que piensa de ellos o en resaltarles sus defectos.
Entiendo que muchas de estas situaciones se evitarían si los candidatos acudiesen a entrevistas apropiadas a su perfil profesional. Aunque la crisis nos ha dejado territorios hostiles por todas partes, y hoy en día es muy difícil hacer sólo aquello que es razonable. La necesidad de encajar en cualquier puesto de trabajo es lo que lleva a muchos a optar por decir la verdad sobre su experiencia o conocimiento, sin darse cuenta que al hacerlo está cerrándose la puerta de entrada al puesto al que desea incorporarse, porque los parámetros de selección son mucho más directos y más rápidos. 
Fuente de imagen: @morguefile
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