Revista Diario

Erre uno

Por Sory
Eso es lo que soy oficialmente, aunque no me sienta aún demasiado cómoda dentro del pijama. Y no es sólo porque muchas veces me lo piso por ser pequeña, y es que la cirugía está hecha para gente grande, o al menos estaba. De todas formas, hoy he descubierto que algunos pijamas son más pequeños, ¡y me valen! Pero ese no es el tema, que me desvío...
El caso, es que ya soy residente. Ha llegado ese día que parecía que nunca iba a llegar y he ido a pedir ropa, zapatos y me los han dado sin tener que pelearme con nadie, algo impensable en mis tiempos en el Clínico. Me han dado las claves para ver las historias, las pruebas y las revistas on line, aunque hasta que lleguen uso las mi erre dos, que se ha convertido en mi ángel de la guarda. Y es que pocas veces me he alegrado tanto de ver a una persona como cuándo le he visto llegar a él esta mañana a la sala.
Os cuento la situación: Adjunta saliente de guardia buscando a alguien a quien pasarle el busca. Yo, que tonta de mí, prefiero llegar antes al hospital para familiarizarme con todo (ya que sigo perdiéndome cada dos por tres), otro adjunto madrugador, y seguidor a veces de este blog, pero que tenía que meterse a quirófano, y me empieza a contar un caso clínico, que estaba "abajo", para dejarme el busca. Creo que le he dado un poco de penita cuando al acabar de hablar le he pedido que me definiera, a qué se refería con "abajo" exactamente... Y yo pidiéndole al cielo que llegara Melendi ya, que es como llaman a mi erre dos (aún no he descubierto mi mote, pero sospecho que lo habrá). Gracias a Dios se ha abierto la puerta y ha aparecido...
En fin, se que no falta demasiado para el momento en que no pueda evitar coger el busca y tenga que ver yo sola a mi primer paciente, pero... ¡Hay tantas cosas que no sé! Para empezar, el teléfono al que voy a llamar a mis adjuntos cada vez que vea a un paciente y tenga dudas, que de momento será prácticamente siempre.
Mañana no trabajo, porque tengo que ir a una recepción de bienvenida, y a unas conferencias. Así que puedo relajarme un poco mientras asumo la posibilidad de que cualquier día de la semana que viene el busca puede caer en mi bolsillo, y repaso los capítulos de arriba y abajo de barrio sésamo y me aprendo los niveles en los que está dividida la urgencia.
En fin, con un poco de suerte, puedo pasar algunos días más con Melendi, y aprender más cosas de él, porque me parece increíble que en un año yo vaya a saber hacer sola todo lo que él hace, por no hablar de nuestra erre cuatro de la que estoy a años luz de distancia.
En fin, el que no sabe nada no duda de nada... Yo debo saber muchísimo, porque sólo tengo dudas...
¿Qué tal os ha ido al resto de erres?

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