Revista Ciencia

Escuchar y ver tus recuerdos

Publicado el 07 febrero 2021 por Scarioshr Óscar Huertas @ScariosHR
Escuchar y ver tus recuerdos Memorias de África es un libro magnífico de la escritora Karen Blixen que leí con 20 años (y ahora que lo pienso me gustaría volver a leer) que sin embargo no fue la única inspiración para la famosa película de 1985 "Out of Africa". Varios libros más fueron los que sirvieron a Kurt Luedtke para adaptar el guión de la película, entre ellos el libro de Blixen "Sombras en la hierba", pero también "The Life of a Story Teller, de Judith Thurman y el libro "Silence Will Speak" de Errol Trzenbinski.

El momento exacto al que me lleva esta melodía es Septiembre de 2009 y el lugar está bastante alejado de África (por lo menos hoy en día, porque estaban juntos hace millones de años). Ese año fue mi viaje a Chile, donde viviría durante ese curso académico.

En ese viaje no escuché esa música ni vi la película. No llevaba el libro conmigo ni nada de lo sucedido allí tiene que ver con esta obra musical. Sin embargo al volver a España, una tarde salió la película en la tele y al escuchar la melodía de repente me vi en el avión, llegando a Santiago. Las primeras fricciones de los violines me pusieron alerta y me recordaron los nervios que sentía ante el viaje más lejano que había hecho hasta ese momento. Las primeras notas de las trompas reviven en mí las expectativas que tenía ante la época que viviría. Los trombones respondiendo a las trompas me transmiten las respuestas que pude obtener de mis experiencias allí y la percusión de timbales hace que recuerde lo unido a la tierra que me sentía cuando viajé al sur.

Esa primera vez que me pasó esto me paró en seco, me hizo llorar por la añoranza y por saber que no volvería a ver en mucho tiempo a la gente tan maravillosa que había conocido allí. No entiendo la asociación aún a día de hoy, pero es realmente un vínculo muy fuerte. Ahora sin embargo esa sensación se ha convertido en felicidad por recordar momentos tan concretos con una vividez tan clara.

De alguna forma aquella fue una aventura muy importante en mi vida, que situó mis prioridades y me hizo valorar ciertas cosas a las que no había dado importancia. Me transformó. Considero que vivir en Chile ha sido sin duda alguna un punto y aparte en mi vida y escuchar esta música me recuerda ese momento. Pero no es solo que me lo recuerde, es que me lleva allí de una forma casi automática.

Las trompetas de repente me tiran del pecho y ponen los pelos de punta al recordar que allí hice amigos y amigas, investigué, ayudé a mucha gente y conocí muchas historias. Conocí parte de la historia de los Mapuches y de las culturas precolombinas.

Volver a Granada supuso de alguna forma empezar de nuevo. Pero no tardaría en volver a viajar por trabajo, en este caso a Madrid en 2010 para comenzar mi doctorado. Solo duraría un año ya que en 2011 volví a Granada y acabé mi doctorado allí.

Escuchar y ver tus recuerdos

El caso es que las últimas semanas antes de volver a Granada me fuí al Museo del Prado (tenía delito vivir un año entero allí y no pisarlo). En aquel momento descubrí a Fortuny, su obra y su relación con Granda.

La obra que llamó mi atención aquel día fue un óleo sobre lienzo realizado hacia 1871 y en la que se puede observar a un hombre semidesnudo de avanzada edad con una iluminación muy especial. Estaba claramente bajo el sol. La cara del anciano me transmitió mucha paz, tranquilidad, sosiego. Y pensé "me recuerda a mi madre y en cómo disfruta con los ojos cerrados cuando se pone al sol". Una vez mas no hay relación directa. Mi madre por entonces era muy joven, apenas 44 años.

Después he sabido que a la obra se le llegó a llamar "Mendigo de Granada" ya que fue en su estancia en Granada cuando Fortuny y Marsal realizó el mayor número de obras con este motivo. Por lo visto el pintor encontraba parecido con Carlos V y realizó varios estudios y obras con el mismo modelo. Y es que a juzgar por las representaciones del emperador de otros autores, es posible que el modelo fuese de lo más adecuado.

Escuchar y ver tus recuerdos

Pasado el tiempo la obra ha ido adquiriendo para mi mucho significado. Mi madre sufría un cáncer de pecho que al poco se transformó en metástasis y acabó con su vida en 2013. No llegó a ser mayor. No podría verla con aspecto de anciana disfrutando del sol. Tenía una complexión muy delgada y a pesar de su corta edad, los sucesivos tratamientos habían estropeado su piel. Ver este cuadro me recuerda a ella de formas muy dispares. Con cariño y con pena. Creo que el cuadro tiene la fuerza de poder transmitir muchas cosas en función de tu estado de ánimo y vivencias.

Tanto la obra de John Barry como la de Fortuny apelan en mi a experiencias personales, a la memoria y a sentimientos muy profundos. A dos épocas de mi vida muy distintas pero en ambos casos muy relacionadas con vivencias. De alguna forma me llama la atención que tanto una como la otra en principio no tienen nada que ver de forma directa con mi vida, y sin embargo despiertan en mí sentimientos muy concretos y relacionados con cosas reconocibles.


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