A los españoles.
Nos están robando, españoles. Una banda de forajidos que se ha apoderado del poder público para saquear a mansalva a la patria. Y creo que tenemos derecho a creer que el rey cobra su quiñón del botín, según uso de cruzada. Por algo dijo más de una mala vez que el sería rey destronado, pero no tronado.Y de aquí esa indecente comedia de hallarse secuestrado por la dictadura y de no tener con que sustituir a sus reales bandoleros de tanda. Mas él tendrá que rendir cuentas de que no le redime el pasar por sus dedos febriles las del rosario en un ataque de atrición cobarde. Y en último caso que se vuelva contratado a Deauville.Por Miguel de Unamuno.
Hojas Libres, Marzo de 1929.A través de María Torres: Búscame en el ciclo de la vida
