¿Os imagináis vivir en un piso donde pudierais disfrutar tanto de la salida, como de la puesta de sol? Si, para eso la distribución tiene que ser algo especial, básicamente un rectángulo con ventanas a los dos lados.
Hoy os traigo una vivienda completamente opuesta a la de ayer. Si en la casa de ayer predominaban muebles y objetos vintage, con multitud de piezas recicladas y tanto muebles como revestimientos más toscos, de aire desenfadado y tirando a desordenado, en la de hoy todo está medido al milímetro.
Los resvestimientos son extraordinarios, perfectamente elegidos para el espacio y de calidades superiores, el suelo de madera de roble aceitado de mis favoritos, hay calefacción por suelo radiante en toda la vivienda, la cocina tiene los electrodomésticos integrados, el ‘montón’ de mobiliario para almacenamiento es empotrado y a medida, hay 45 m² de terraza… hay tantos elementos de este espectacular ático que me gustan, que no sabría dónde parar.
Todo esto, claro, sin hablar de la decoración, a tono completamente con la vivienda, en grises y colores empolvados, muchas líneas rectas y el toque justo de accesorios para mantener un aspecto limpio y ordenado. Lo cambio por mi ático pero ya! :)


















Vía: Fantastic Frank
