
Cuando se abren las puertas, los músicos ya están distribuidos. Cada asistente elige sitio junto al instrumento que prefiera. Para músicos y espectadores es una experiencia nueva, pero pronto unos y otros comienzan a relacionarse y conversar.La sala de conciertos no se organiza en dos zonas separadas ( escenario y butacas), sino en un único espacio que mezcla sillas de espectadores y de músicos, colocadas de forma circular en torno al director.
