
Comenzamos con Lance Armstrong. Este problema ha tenido una repercursión impresionante y ha sido, posiblemente, el que más me haya animado a escribir. Su reconocimiento de haberse dopado y el hecho de que le hayan desposeído de sus victorias en el Tour ha hecho que otros muchos ciclistas decidan ponerse a hablar ya no solo del caso de Armstrong, sino del suyo propio. Y ésto, como comprenderéis, no beneficia para nada al ciclismo actual. Lance tiene, como os imagináis, mucha importancia para el ciclismo y para muchas marcas, como es el caso de Nike, además de estar su fundación Livestrong. Es decir, Lance ha movido y mueve mucho dinero en el deporte. Y por éso se ha mareado tanto con su caso. Por una parte, Lance ha hecho bien en confesar que se dopó, pues hay que pelear por un ciclismo limpio, pero, ¿realmente ésto beneficia? Con su confesión, han salido varios problemas de doping, de corredores diciendo que ellos también habían tomado sustancias prohibidas. Por éso creo que tampoco beneficia mucho esta confesión.

El caso de la ONCE me ha llamado la atención, Es como el del Rabobank. Pero éste afecta mucho más al ciclismo español. Manolo Saiz y todo su equipo destacaron en muchas competiciones, pero tuvieron un problema muchos integrantes de la ONCE cuando el equipo pasó a ser Liberty con la OP y demás. No me gustaría ver e nuevo a estos corredores volvieran a tener problemas. Ya no solo por ellos, sino por el ciclismo.