En el pasado Festival de cine de San Sebastián, en la sección Nuevos Directores, se proyectó la opera prima de Javier Giner que lleva por título "Esta soledad". Interpretada por Oriol Plá y Marina Salas, la película se maneja entre el equilibrio emocional y la búsqueda personal sin llegar a conseguir profundizar en ninguna de ellas. Se estrena en cines este 30 de octubre.
Había una gran expectación con el nuevo proyecto de Javier Giner tras el gran éxito obtenido con la serie "Yo, adicto" que recreaba desde un punto de vista autobiográfico el duro camino de la desintoxicación. En el marco del Festival de San Sebastián presentó "Esta soledad" acompañado de todo el equipo artístico. Se nota el espíritu de equipo que desprende cada presentación de este director.Si bien "Yo, adicto" fue una grata sorpresa, con "Esta soledad" el regusto es bastante más amargo. Los mimbres son sólidos ya que repetía con el actor Oriol Plá como protagonista y la idea inicial alimentaba unas altas expectativas. Sin embargo, si bien tiene aspectos positivos (inolvidable la puesta en escena con la obra teatral de Oriol), el conjunto se queda en un resultado irregular que toca muchos temas pero sin llegar a enganchar con ninguno.

Este retrato generacional, alimentado en la soledad y en los traumas de cada personaje, no se percibe como una propuesta distinta. Por momentos parece querer emular a un Almodóvar de autor pero se queda a medio camino sin llegar a encontrar su sello propio. Oriol Plá parece estar más cómodo en las consecuencias de una ruptura amorosa que en el descubrimiento de un secreto familiar. Y ahí se comete el error de no definir adecuadamente qué nos quiere contar Javier.

La búsqueda de Marina Salas por vencer a la soledad y rellenar un vacío difícil de cicatrizar, tampoco llega a emocionar. Se siente como frío pese a la evidente carga emocional que desprende el personaje. Y aunque su compañera de piso es un soplo de aire fresco en la trama, lo cierto es que nos encontramos en una continua montaña rusa que se podría definir como un quiero y no puedo.

Javier Giner construye unas vidas marcadas por la ruptura y la soledad, desafiando a una sociedad de la que se sienten profundamente alejados. No es una mala reflexión pero la dificultad radica en conseguir que el espectador sienta la necesidad de acompañarles y compartir su destino. Eso lamentablemente no ocurre porque no todas las vidas se ganan el interés del público. Al menos conmigo, "Esta soledad" no lo ha conseguido.
Redactor: José Daniel DíazFotógrafa: Mar Ríos
