Menudo título para esta vivienda tan minimalista. 215 m² donde apenas hay muebles, pero mucha calidad y estilo tanto en el mobiliario como en los materiales de construcción. Que la vivienda está en Dinamarca, lo delatan los suelos, acabados en ventanas y esa luz tan delicada y melancólica. El ambiente de loft neoyorquino se ha creado a propósito, con mucho espacio en blanco y pocos elementos decorativos. A destacar: el sofá de Ikea, las lámparas de Artemide, Flos y Foscarini, las sillas 7 de Arne Jacobsen para Fritz Hansen y la cómoda negra heredada.
Revista Decoración
Sus últimos artículos
-
Agua pura en casa sin obras ni garrafas: los 5 filtros de agua más vendidos de Waterdrop
-
Galletas de avena caseras con mantequilla tostada y melaza: textura de pastelería en vuestra cocina
-
25hours Paper Island: Entre el refugio bucólico y el sueño industrial
-
La cocina azul con dorado de este ático danés es la prueba de que el nórdico no es solo blanco y madera









