
En efecto, esto no es una entrada.
Es un alto en el camino para reflexionar sobre un par de cosas.
En primer lugar, una "felicitación".
Sí, una especie de felicitación dedicada a todos aquellos valientes que hacen una entrada diaria. Los hay, incluso, que publican dos o tres... ¡Cada día!
Hay que tener capacidad de inventiva, tiempo y , sobre todo, bemoles.
Lo dice uno que como mucho publica una o dos entradas a la semana.
La verdad es que me cuesta mucho seguir este ritmo alocado de " lectura y comentario" de todo lo que publican los seguidores de este blog.
Lo intento, sobre todo por cortesía; pero a veces "no me da la vida", no puedo estar enganchado todo el santo día al blog, porque entonces puede ocurrir que en vez de una afición divertida y atrayente se convierta en una obligación penosa y cansada.
También me pasa con los blogs de fuerte carga ideológica que se dedican todo el rato a lanzar sus mensajes y consignas, que seguro gustan a unos cuantos, pero que con toda probabilidad disgustan a otros muchos. Blogs que admiten comentarios cargados de insultos y descalificaciones al contrario.
¡Uf! ¡Qué cansancio!
Que me perdonen si no les comento, pero yo vengo aquí a pasármelo bien no a discutir con nadie.
Pues lo dicho.
Nos vemos, leemos y comentamos. Si lo creemos oportuno.
