Seguimos en estas fallas atípicas y descafeinadas en Valencia y con la problemática que os he contado hace tan solo unas horas… En esta ocasión vengo a contaros algo que me gusta (qué digo me gusta… ¡ME ENCANTA!) porque fomenta la inclusión, esa que permite que tod@s, en igualdad de condiciones, puedan hacer uso de todos los recursos que existen a nuestro alcance.
Veréis, para quien no conozca las Fallas, os contaré que cada monumento fallero se basa en un tema y cuenta una determinada historia. Además de los muñecos (se me hace raro decirlo así, aquí son ninots), los monumentos suelen tener carteles que, a modo de rimas, cuentan de qué va. Algo así como una descripción de cada escena representada, que representa el tema elegido por el artista fallero o la falla en si, y que le aporta personalidad y sentido a su monumento en particular.
Hay una falla, que todos los años visito, que me encanta. Es una falla muy humilde, cuyos monumentos no son espectaculares, pero resaltan por la humildad que les rodea. Esta falla cuenta la historia de su monumento fallero en pictogramas, para que cualquier persona, tenga la condición que tenga, pueda disfrutar de ella. Esto es una muestra de inclusión, pues INCLUYE a personas de diversidad funcional en su ambiente.
Es la Falla Plaza de Jesús, a quien le doy mi más sincera enhorabuena por crear, año tras año, fallas accesibles a tod@s. Os recomiendo que la visitéis, pues aunque sus monumentos son pequeñitos, estaréis siendo partícipes de la verdadera inclusión.
¡GRACIAS!

