Revista Cine

Fantasia '26 - Parte 5: La mirada animada

Publicado el 27 julio 2026 por Enprimera

Nos adentramos en la última semana de celebración de Fantasia Festival, en la que seguiremos ofreciendo crónicas de las películas que hemos podido ver dentro de su amplia programación. Uno de los géneros que están presentes con una mayor presencia es la animación, principalmente a través de la sección Animation Plus, en la que este año se presentaba el premiado largometraje francés Blaise (Jean-Paul Guigue, Dimitri Planchon, 2026) que vimos en el Festival de Cannes, pero también de otras secciones paralelas como Anime No Bento, que está dedicada a las producciones asiáticas, e incluso de homenajes como el que este año se ha dedicado al dibujante norteamericano Don Hertzfeldt, un veterano que presenta en esta edición una auténtica obra maestra premiada en Sundance y Annecy, y que regresa a Fantasia Festival después de casi veinte años de su última visita, aunque el festival ha estrenado varios de sus cortometrajes más representativos. De manera que en esta crónica nos acercamos a las miradas que proponen algunos de los títulos de animación más destacados que se han podido ver en Fantasia Festival.  

Fantasia '26 - Parte 5: La mirada animada

Sekiro: No defeat

Kenichi Kutsuna

Japón 2026 | 107' | Animation Plus | ★★

Annecy '26: Midnight Specials

Para los aficionados a los videojuegos, la adaptación en forma de anime de Sekiro: Shadows die twice (2019, FromSoftware), un juego de aventuras en primera persona que consiguió importantes galardones, es sin duda uno de los acontecimientos de este año. Aunque su desarrollo y producción ha estado rodeado de modificaciones y algunas controversias: se habló primero de una serie de televisión hasta que finalmente se confirmó que se trataría de un largometraje de duración estándar, y se especuló sobre si se iba a usar animación CGI como en el videojuego o IA generativa, hasta que los responsables tuvieron que confirmar públicamente que la animación de la película se estaba realizando solo con dibujos a mano, comprometiéndose a aportar un tono clásico a la historia. Sekiro: no defeat (Kenichi Kutsuna, 2026), cuya adaptación ha sido producida por el estudio que desarrolló el juego, FromSoftware, finalmente se estrenó en el Festival de Annecy y se ha presentado en Fantasia Festival antes de que el 4 de septiembre tenga un estreno limitado en salas de cine en Japón durante tres semanas, para posteriormente, sin una fecha todavía definida, ser distribuida por la plataforma Crunchyroll en el resto del mundo, con la excepción de Japón, China, Corea, Rusia y Bielorrusia. La dificultad de adaptar una historia que el jugador puede tardar en completar unas 30 horas a poco más de hora y media es evidente, de manera que el director Kenichi Kutsuna (1983, Japón) ha eliminado mucho material y ha simplificado la posibilidad que ofrecía el juego de tomar decisiones para el personaje principal que desembocaban en diferentes acontecimientos. Nos encontramos en el Japón devastado por la guerra del período Sengoku, en una tierra llamada Ashina en la que ante una amenaza de invasión los samuráis a través de Genichiro (Kenjiro Tsuda), el nieto de su líder enfermo, recurrieron a Kuro (Miyuki Satô), el último heredero de un linaje especial, para intentar aprovechar su poder especial. Pero también es codiciado por los miembros del Ministerio del Interior de Japón, que pretenden usarlo para la unificación de los territorios divididos. Kuro pertenece a un linaje denominado Herencia del Dragón que posee el poder de otorgar la inmortalidad, como hizo hace tres años con el samurai Sekiro (Daisuke Namikawa), al que se le conoce como Wolf (Lobo), cuando estuvo a punto de morir defendiendo a Kuro de un ataque a la mansión de Hirata. El joven le dio su sangre, otorgándole la resurrección y la inmortalidad, convirtiéndose en un fiel guardaespaldas, cuyo brazo izquierdo es una prótesis que utiliza diversas herramientas ninja para el combate. Cuando Kuro descubre que la Herencia del Dragón, a cambio de la inmortalidad está causando una enfermedad llamada Podredumbre del Dragón, él y Wolf tratan de encontrar la cura de este mal, revelándose que solo es posible a costa de su propia vida. De manera que la historia de Sekiro: No defeat se centra principalmente en la relación entre los dos personajes, específicamente en el sentido del deber y el honor para el guerrero shinobi en su labor de protección de su señor.

La animación con dibujos realizados a mano otorga a la película un tono clásico que rememora las aventuras de samuráis más tradicionales, aportando en este sentido una cualidad especial a una película que ha sido tan esperada como temida por los aficionados al videojuego. Para los espectadores que están menos relacionados con éste, Sekiro: No defeat es una propuesta que brilla en la definición de los personajes y los fondos pintados que ofrecen un entorno hermoso y espectacular a la búsqueda que llevan a cabo Kuro y Wolf. La utilización de esta técnica de animación tradicional conecta a la película con algunos clásicos de los años ochenta como Angel's egg (Mamoru Oshii, 1985), que fue recuperada el año pasado en la sección Fantasia Retro, o La tumba de las luciérnagas (Isao Takahata, 1988). Los enfrentamientos están bien planificados, especialmente el que enfrenta al principio de la película a Wolf y Genichiro, en el que éste cercena el brazo del primero, y el director introduce fundidos en negro estableciendo pequeñas elipsis en el desarrollo del combate, pero al mismo tiempo aportando una gradual tensión en el ritmo. A pesar de que la historia tiene muchos elementos del cine de samuráis, se establece una reflexión sobre el deber y el honor que puede ser convencional, pero es muy efectiva. Y la película adquiere en muchos momentos un tono melancólico que está subrayado por la música de Shuta Hasunuma (1983, Japón), pero sobre todo por la elección como un tema principal que suena a lo largo de la historia, de la contemplativa composición "Blu" que el gran músico Ryuichi Sakamoto (1952-2023, Japón), incluyó en su álbum recopilatorio The best of Playing the orchestra (2015, KAB America), o en la cita de Albert Camus que aparece al comienzo: "No hay amor a la vida sin desesperación por la vida", extraída de su libro El mito de Sísifo (1942, Ed. Random House). Lo que aplicado a un personaje como Wolf, cuya resurrección provoca la propagación de una enfermedad, aporta una carga moral para este personaje y para el propio Kuro. A veces puede dar la impresión de que se dan determinadas informaciones por conocidas para el espectador, lo que quizás para los no aficionados al videojuego pueda resultar extraño. Pero las decisiones tomadas para diferenciarse del original, no solo en el planteamiento visual sino también en el propio desarrollo de la historia, parecen aportar un distanciamiento necesario respecto a él, y al mismo tiempo otorgar a la película una vida propia, que apuesta por introducir una carga psicológica más profunda que la que tienen los personajes en el juego. Esta es una decisión acertada para una película que incorpora un estilo visual impresionante en su clasicismo y una definición clara del destino de los personajes, eligiendo como desenlace uno de los muchos a los que el jugador podría llegar a través de sus decisiones en el videojuego, lo que otorga una seguridad muy necesaria por parte de los responsables de esta adaptación. 

Fantasia '26 - Parte 5: La mirada animada

Born in the jungle

Edmunds Jansons

República Checa, Polonia, Letonia 2026 | 72' | Animation Plus | ★★

Annecy '26: Fuera de competición

Con un gran recibimiento en su pase en el Festival de Annecy y ya confirmada su distribución en España a través de la distribuidora independiente de cine de animación Rita & Lucas Films, esta coproducción europea se ha ido consolidando como uno de los títulos más interesantes en el actual panorama internacional. Born in the jungle (Edmunds Jansons, 2026) está inspirada en la historia real de Aleksandrs Laime, un explorador y cartógrafo nacido en Letonia que, en la década de los años cincuenta, se estableció con su familia en lo más profundo de la selva venezolana, cerca del Salto Ángel y el Auyán-tepui (Montaña del Diablo). Pero los guionistas Lote Eglīte y Līga Gaisa escribieron una historia protagonizada por los dos hijos del explorador, tal y como ha hecho la escritora Luīze Pastore (1986, Letonia) en su serie de libros que también tiene como protagonista a la familia de Aleksandrs Laime, publicados como The Laime children (2021) y The Laime's cow (2025). Se trata de una aventura familiar que se centra sobre todo en Elizabeth (Aria Cane), una niña de nueve años que prefiere los libros a disfrutar de la selva en la que su padre (Pete Zarustica) y su madre (Sara Secora) han decidido establecerse. Pero cuando su hermano pequeño Leo (Freddy Clark) se adentra en el bosque y se pierde, Elizabeth trata de encontrarlo, viviendo una aventura que cambiará por completo su forma de relacionarse con su entorno. La niña cambia los libros en los que suele refugiarse por una aventura en la que se adentra en la legendaria meseta tepui, pero también se relaciona con una misteriosa criatura peluda. A partir de la búsqueda de su hermano, Elizabeth deja atrás la seguridad para adentrarse en el riesgo de espacios y animales desconocidos, pero también conoce a un joven guerrero llamado Nev (Nicolás Maza-Balsa) y un mundo mágico que se esconde detrás de la apariencia de una normalidad salvaje dentro del bosque venezolano. Durante buena parte de la historia apenas hay diálogos, y entonces es cuando adquiere un papel importante la banda sonora compuesta por el músico Krzysztof A. Janczak (1983, Polonia), que ha trabajado anteriormente en películas de animación como Jacob, Mimi y los perros del barrio (Edmunds Jansons, 2019) y Ratones y zorros. Una amistad de otro mundo (Jan Bubenicek, Denisa Grimmová, 2021). Aportando una música sutil casi atmosférica, que evita la grandilocuencia o el subrayado enfático de las escenas, la banda sonora es uno de los elementos destacados en una película que tiene problemas para traspasar la frontera de una historia claramente enfocada a un público preescolar. Porque Born in the jungle, aparte de contar con un trabajo de animación notable, que se contempla con un tono casi relajado, y construir un colorido bosque que acaba echando mano de la magia para crear entornos más luminosos y coloristas, no aporta demasiado interés para un público más adulto. Es una propuesta básica en su planteamiento y sencilla en su desarrollo que nunca va más allá del arco narrativo de Elizabeth desde su refugio en los libros hacia un mundo de aventuras, pero que presenta a unos personajes demasiado esquemáticos y predecibles, incorporando en el tercer acto a un trío de cazadores furtivos que introducen todos los clichés de los malvados tontorrones. Y aunque hay un mensaje de protección hacia los bosques, se queda tan en la superficie como cualquier cuento básico para niños, sin profundizar demasiado en los personajes. Quizás la película a la que nos puede recordar más es aquella propuesta titulada FernGully, las aventuras de Zak y Crysta (Bill Kroyer, 1992), basada en los cuentos de la escritora Diana Young, que también ofrecía esta propuesta sobre una selva llena de elementos mágicos, pero de una forma mucho más compleja y con una excelente banda sonora de Alan Silvestri. Resultan atractivas las escenas de Elizabeth y Leo encontrando en el bosque a criaturas desconocidas para ellos, jugando con monos o divirtiéndose entre las ramas de los árboles, y en este sentido la adecuada estética, con una animación tradicional 2D por ordenador, supera a la escasa profundidad del guión. Pero Born in the jungle se queda en un camino tan intermedio que nunca deja de ser una producción con un enfoque infantil para un público principalmente infantil, sin que sus mensajes o sus propuestas visuales trasciendan más allá de una textura sencilla y simple que se aleje de tantas otras producciones de animación. 

Fantasia '26 - Parte 5: La mirada animada

Paper trail

Don Hertzfeldt

Estados Unidos 2026 | 14' | Animation Plus | ★★

Sundance '26: Premio Especial del Jurado Visión Creativa

Annecy '26: Premio Cristal Mejor Cortometraje

Uno de los homenajeados este año en Fantasia Festival ha sido el director de animación Don Hertzfeldt (1976, California), un veterano ilustrador que ha trabajado para series como Los Simpson (Disney+, 1989-) en su primera etapa y posteriormente ha desarrollado una larga trayectoria que le ha valido dos nominaciones a los Oscar por sus cortometrajes Rejected (2001) y World of tomorrow (2015), considerado un clásico del cine de animación que tuvo una secuela titulada World of tomorrow Episodio 2: La carga de los pensamientos de los otros (2017), ambos protagonizados por el personaje de trazos infantiles Emily Prime. Dentro de su trayectoria también ha sido muy reconocida la trilogía de Bill, compuesta por los cortometrajes Everything will be ok (2006), I am so proud of you (2008) y It's such a beautiful day (2011). Sin embargo, para muchos de los seguidores de la carrera de este excelente dibujante, su último cortometraje, Paper trail (Don Hertzfeldt, 2026) podría ser su obra maestra, y sería una sorpresa que no consiguiera al menos una nominación al Oscar, sobre todo después de haber ganado un Premio Especial del Jurado en el Festival de Sundance, el Premio Cristal al Mejor Cortometraje en Annecy y el Gran Premio del Jurado en el Festival SXSW, tres de las muestras que suelen ser un impulso fundamental para despertar la atención de la Academia de Hollywood. Pero sobre todo porque Paper trail parte de una idea brillante, la de mostrar la vida de un personaje únicamente a través de hojas de papel en las que se representan diferentes períodos de su vida, desde los primeros bocetos inquietos de su infancia, las pruebas caligráficas de los cuadernos de la escuela, los exámenes de graduación en la universidad o la firma de consentimiento como responsable de contabilidad en una gran empresa. Estos trozos de papel, pruebas de test, formularios e informes reflejan la personalidad del protagonista, desde la curiosidad de un niño que hace garabatos hasta la prestancia de un profesional con una alta responsabilidad, e incluso la letra cansada de la firma conforme sabemos que se está haciendo mayor. Es un cortometraje parte de una idea tan simple y está desarrollado de una manera tan sencilla que acaba siendo una auténtica genialidad. Don Hertzfeldt tiene un estilo muy particular, tan independiente que siempre se ha negado a trabajar en publicidad, con una estética que se caracteriza por las figuras estilizadas con líneas temblorosas, representando un mundo absurdo y neurótico, mezclando el humor negro y la nostalgia con preguntas existenciales a través de las cuales el artista aborda temas como la familia, la salud mental, la inevitabilidad de las cosas, la superficialidad de nuestra sociedad de consumo o la fragilidad de la memoria. El Museo de Cine Austriaco ha descrito su obra como "películas de unas características que nunca antes había existido". Y en su último cortometraje demuestra la virtud de la sencillez para provocar reflexiones pero también emocionar, usando un sentido del humor que adquiere siempre un tono tragicómico. Esa capacidad de captar la atención del espectador a través de pequeñas pinceladas al principio, para acabar componiendo el retrato (sin mostrarlo) de un hombre a través de sus anhelos, sus aspiraciones y su trabajo, y convertirlo en una muestra conmovedora de la experiencia vital del protagonista con la que el espectador se conmueve y se siente identificado, es una virtud que solo los grandes cineastas pueden alcanzar. Paper trail es un viaje de catorce minutos que resulta tan sorprendente como profundamente emotivo. 

Fantasia '26 - Parte 5: La mirada animada

Zsazsa Zaturnnah vs the Amazonists of Planet X

Avid Liongoren

Filipinas, Francia 2026 | 86' | Animation Plus | ★★

Annecy '26: Midnight Specials

Pioneros en la animación filipina con ambición internacional gracias a proyectos como Hayop Ka! (Avid Liongoren, 2020), que también se ha podido ver en esta edición de Fantasia Festival, el director Avid Liongoren (1979, Filipinas) y Rocketsheep Studio han ido consolidándose con sus cortometrajes y largometrajes, manteniendo una constante producción dentro de una industria cinematográfica modesta y con constantes problemas de financiación. En esta ocasión, el director y sus habituales colaboradores abordan una de sus películas más ambiciosas porque está basada en un personaje muy popular de la cultura del cómic filipino. El ilustrador Carlo Vergara (1971, Filipinas) lanzó en los 2000 la novela gráfica Las asombrosas aventuras de Zsazsa Zaturnnah (2002, autopublicado), que pronto llamó la atención de la editorial Visprint Inc., ya desaparecida, que decidió editarla en un formato comercial, convirtiendo en un éxito a esta heroína que abordaba temáticas relacionadas con la comunidad LGBT filipina. El personaje además también era un homenaje a una heroína clásica del cómic hecho en su país, Darna, una creación de Mars Ravelo que tuvo mucho éxito en los años cincuenta. Zsazsa Zaturnnah se ha hecho tan famosa en los últimos años que tiene su propio musical, que se representa de forma continua en Manila, y también conoció una adaptación cinematográfica en imagen real, ZsaZsa Zaturnnah Ze Moveeh (Joel Lamangan, 2006), una película que tuvo algunos problemas de financiación que obligaron a dos directores relacionados con el rodaje, Erik Matti y Mark Reilly, a abandonar el proyecto. El inicio de una colaboración que no dio sus frutos entre Avid Liongoren y Carlo Vergara finalmente desembocó en la idea de realizar una adaptación en animación que inevitablemente sería más fiel a la estética del cómic. Como el ilustrador y autor original del personaje conservaba los derechos, ha sido él mismo quien ha escrito la adaptación, mientras que el estudio ha dado forma animada a Zsazsa Zaturnnah vs the Amazonistas of Planet X (Avid Liongoren, 2026). El personaje sigue la trayectoria de un superhéroe tradicional, con un alter ego que lleva una vida normal cuando no se convierte en la heroína. En este caso se trata de un peluquero abiertamente gay, Ada (Phil Palmos), que simplemente quiere tener una vida normal, hasta que su amiga Didi (Io Balanon) le convence de que un extraño objeto planetario que ha caído cerca de su peluquería puede ser un paso adelante en su vida. Didi le pide a su amiga Ada que se trague el objeto, convencida de que le aportará poderes espaciales, y la amistad entre ambas se revela como muy confiada, porque Ada decide hacerle caso. Inmediatamente, se convierte en Zsazsa Zaturnnah (Adrienne Vergara), una exuberante mujer capaz de volar y con una fuerza sobrehumana. Es significativa la representación de los personajes principales como dos hombres gay de género masculino pero vestidos y comportándose de forma femenina, sin ser transexuales. En Filipinas se produce una contradicción entre la visibilización de la diversidad de género, con una aceptación social de la homosexualidad y la transexualidad, generalmente más en las mujeres que en los hombres. Sin embargo, esta visibilidad social no se corresponde con las leyes de un gobierno que no ha aprobado el matrimonio igualitario y prohíbe la adopción por parte de parejas homosexuales, aunque está aprobado un partido político que representa a la comunidad LGBT. En este sentido, Zsazsa Zaturnnah y sobre todo su álter ego Ada, ofrecen una representación de la diversidad de género. Ella se siente atraída por Dodong (Sig Pecho), un hombre musculoso pero tímido, que quizás es una representación algo básica de la atracción homosexual.  

A pesar de que Zsazsa Zaturnnah vs the Amazonistas of Planet X está basada en un personaje popular y que cuenta con la participación de su creador, la película se ha visto rodeada de constantes problemas de financiación, aunque tiene un presupuesto relativamente modesto, unos 850.000 dólares, que para Filipinas es alto pero para el cine de animación internacional es bastante bajo. Sin embargo, a pesar de contar con el apoyo de festivales como Annecy y Locarno, donde se presentó como work in progress aún en fase de desarrollo, solo ha conseguido la participación de una productora francesa, Ghosts City, y ha tardado siete años en completarse, aunque su primera fecha de estreno se anunció en 2024 dentro del festival de Cannes. Pero finalmente se ha estrenado en una versión que demuestra la mayor madurez del estudio de animación filipino y del director, aunque se siente en algunos momentos todavía incompleta, especialmente en las escenas de acción. La película está dotada de un colorido impactante y de un ritmo constante, pero quizás lo más interesante es el subtexto que se puede desprender de la historia, aunque Avid Liongoren no lo admita realmente. La conversión de Ada, un hombre gay de maneras femeninas, hasta llegar a ser una mujer, es claramente un proceso de transición de género que se produce desde el poder que proporciona un objeto exterior. Pero es acertado que Zsazsa Zaturnnah no se represente con el físico tradicional de la mirada occidental, que sería seguramente el de una mujer delgada como Supergirl (Craig Gillespie, 2026), sino que lo hace a través de una figura voluptuosa y de grandes caderas que se distancia de la imagen típica de una superheroína. Al mismo tiempo, sus principales enemigas en esta historia son un grupo de mujeres que se hacen llamar las Amazonistas, que podría interpretarse como una metáfora de esa feminidad que se enfrenta a la diversidad de género, aunque el director lo niega. Con referencias visuales a películas como Akira (Katsuhiro Ōtomo, 1988) y al manga One piece (1997-, Ed. Planeta Cómic), esta producción filipina se consolida como una propuesta de animación que demuestra la mayor experiencia del estudio, pero también evidencia los problemas de producción que sigue teniendo el género en su país (a pesar de contar con una larguísima lista de becarios). Es curioso cómo Filipinas se ha convertido en los últimos años en uno de los países que más ilustradores y animadores tiene, pero trabajando casi siempre para producciones de otros países. Algo de la formación y de la experiencia de esos animadores necesita enfocarse en el desarrollo de una producción local, y Zsazsa Zaturnnah vs the Amazonistas of Planet X demuestra que es posible afrontar ese tipo de retos. 

Fantasia '26 - Parte 5: La mirada animada

Foxing: Kitsuné-tsuki

Takeru Shinozuka

Japón 2026 | 14' | Anime No Bento | ★★

A partir de la celebración del 70 aniversario de la productora Toei Animation, se lanzó una división llamada Eterna Animation, una marca que estará dedicada a promover el talento de jóvenes animadores que trabajan para la compañía. Es el caso de Takeru Shinozuka (1994, Japón), que ha trabajado como animador de la película One Piece: Estampida (Takashi Ôtsuka, 2019) y de la serie Digimon Ghost Game (Crunchyroll, 2021-2023), ahora principal responsable del cortometraje estrenado mundialmente en Fantasia Festival Foxing: Kitsune-tsuki (Takeru Shinozuka, 2026), que se presenta como la primera producción de Eterna. Inspirándose en su propia experiencia como animador, a veces enfrentado al fantasma de la depresión, la historia de la que también es guionista está protagonizada por una joven animadora, Shinano (Miho Wataya) que trabaja para un estudio de animación en el que cada vez se siente más frustrada, porque su trabajo se ve envuelto en las peticiones principalmente comerciales que le provocan una crisis creativa, mientras se ve absorbida por su propio estado depresivo, habiendo renunciado a las redes sociales porque no se siente integrada. Hay en el planteamiento del entorno laboral que rodea a la protagonista una cierta crítica al sistema creativo de los grandes estudios, aunque se suaviza conforme se desarrolla la historia de una manera más personal. Shinano se siente poseída por un kitsune, que en el folclore japonés es un espíritu con forma de zorro que, como ella misma describe, cuando se apodera de una persona la acaba desposeyendo de su propia personalidad. Ella siente la presencia de Koyami (Miho Wataya), un personaje con una máscara de zorro que ella misma diseñó hace años, y que constantemente se burla de su falta de creatividad y de sus dibujos mal elaborados, como una especie de voz interior que critica las habilidades de Shinano para la creación artística. Ella además se siente utilizada por sus jefes, que la llaman para que resuelva determinadas escenas en las que se han quedado atascados, y ni siquiera su elección como una de las representantes del estudio en un concurso de diseños evita su aislamiento cada vez mayor. La representación de Koyami con una máscara sirve como metáfora de la propia identidad de Shinano, y la introducción de una escena en la que ella se siente impotente y ausente cuando le piden que resuelva una escena de un guión técnico parece demostrar que su alejamiento y su insatisfacción es más personal que provocado por su entorno. Hasta que Shinune no empieza a darse cuenta de que tanto Koyami como las otras criaturas que se le representan son en realidad identificaciones de sí misma no comienza su proceso de readaptación. 

A través de esta historia intimista y personal, Takeru Shinozuka ofrece una representación bastante interesante sobre el bloqueo creativo y la depresión, lanzando algunas críticas sobre las largas jornadas laborales y la presión a la que se sienten sometidos los diseñadores junior en las grandes compañías de animación. Aunque más que desarrollar este aspecto, prefiere mantenerse en un tono principalmente cercano a la psicología de la protagonista, y cómo se enfrenta a sus propias inseguridades como artista y a sus miedos personales. También responsable del diseño de personajes, Takeru Shinozuka ofrece un estilo de animación clásico de dibujos manuales y una amplia variedad de diseños de personajes que han sido creados por la protagonista, pero suponemos que también pueden formar parte de su propio catálogo de bocetos. Casi se podría esperar que estos personajes pudieran tener su propia historia, porque algunos resultan bastante imponentes, entre monstruos y humanos imperfectos. La utilización de la máscara de Koyami como una representación de la propia máscara emocional que parece haber desarrollado Shinano es una interesante aproximación a las dificultades personales que conllevan los procesos de creación, especialmente en una industria exigente y comercial. Durante el periodo de sanación de la protagonista, el cortometraje incluye algunas escenas que ocurren en el inframundo que son especialmente inquietantes, creando unos diseños muy impactantes. Foxing: Kitsune-tsuki se presenta como un cortometraje bien elaborado desde el punto de vista visual que se adentra en aspectos que no son demasiado habituales en el género de animación, ofreciendo una mirada introspectiva hacia la creación artística. 

Fantasia '26 - Parte 5: La mirada animada

Hayop Ka! The Nimfa Dimaano story

Avid Liongoren

Filipinas 2020 | 74' | Fantasia Retro | ★★

Annecy '21: Sección Oficial

Fantasia '21: Animation Plus


A veces la sección Fantasia Retro no es solo una recopilación de algunos títulos clásicos o desconocidos que han sido restaurados, como hemos visto en nuestras crónicas anteriores, sino que también puede ser un ajuste de cuentas, la oportunidad de proyectar en las condiciones adecuadas alguna película que pasó por el festival en circunstancias adversas. Aprovechando que se ha presentado en la sección Animation Plus Zsazsa Zaturnnah vs the Amazonistas of Planet X (Avid Liongoren, 2026), la última película de Rocketsheep Studio, uno de los escasos estudios de animación afincados en Manila, el festival ha recuperado también su primer largometraje, Hayop Ka! The Nimfa Dimaano story (Avid Liongoren, 2020), que supuso un salto cualitativo en la producción animada de la modesta industria cinematográfica filipina. También seleccionada en los festivales de Annecy y Fantasia, sin embargo las circunstancias que rodearon a su estreno fueron muy adversas, sobre todo porque coincidió con la pandemia del coronavirus y las restricciones de viajes y confinamientos en todo el mundo. Lo que provocó que la película no pudiera tener un estreno en salas y en los festivales en los que fue seleccionada solo se pudiera ver en formato online. Curiosamente, la producción fue tan relevante en Filipinas como un insólito largometraje de animación de producción local, que consiguió un acuerdo con Netflix para su distribución a través de la plataforma, pero los productores decidieron no negociar un estreno mundial, pensando que la película tendría una buena repercusión en festivales de cine, sin saber que el coronavirus acabaría con sus esperanzas, y Hayop Ka! solo se estrenó en Netflix en algunos mercados. Sin embargo, con el tiempo la película ha quedado como una propuesta pionera que ofrece una curiosa historia para adultos inspirada en las telenovelas filipinas. La protagonista del título, Nimfa Dimaano (Angelica Panganiban) es una gata humanizada que trabaja en la perfumería de un centro comercial y tiene una relación sentimental con Roger (Robin Padilla), un perro que demuestra su fidelidad y honestidad a su pareja. Pero a Nimfa su vida se le queda corta y tiene otras aspiraciones que le mantiene ocultas a Roger, sobre todo después de que recibe una premonición de su futuro a través de una adivina. Nimfa está decidida a vivir ese futuro que le han anunciado, y ve la oportunidad cuando tiene como cliente al empresario español Íñigo Villanueva (Sam Milby), que parece sentirse cómodo con ella. Así que Nimfa se empeña en conseguir ser la pareja de este mujeriego como una plataforma para tener una vida de lujo y riqueza, olvidando su relación con Roger. El planteamiento puede resultar bastante machista, con un personaje femenino teniendo que decantarse entre el amor sincero de Roger y la oportunidad de conocer una forma de vida lujosa a través de un empresario español, pero encuentra cierta justificación en la mirada satírica hacia el género de las telenovelas melodramáticas filipinas, lo que agrega una capa de ironía que puede salvar su apariencia demasiado conservadora. 

En realidad, Hayop Ka! una expresión en tagalo que podría traducirse como "animal", en el  sentido despectivo de la palabra como un insulto, utiliza todos los tropos de los culebrones filipinos: los celos, el adulterio, la misoginia... y lo hace de una manera tan exagerada que claramente se trata de una parodia. Pero quizás le falta algo más de humor para que se capte su aparente ironía. Porque el personaje de Nimfa acaba tomando decisiones tan infantiles y egoístas que parece destinada a sufrir las consecuencias, sobre todo cuando, después de conseguir tener una relación sexual con Íñigo, descubre que está embarazada, pero no de él, sino de su pareja Roger. Sin embargo, es en el retrato de los personajes masculinos en el que es más fácil encontrar la ironía, porque sus personalidades son tan claramente machistas que resultan especialmente divertidas: Íñigo es evidentemente un canalla, mientras que el amor verdadero de Roger digamos que se olvida fácilmente después de que rompe con Nimfa. En este sentido, la película ofrece un comentario social que quizás se puede perder algo en la trama exagerada de desamores y traiciones, pero está presente de una manera bastante efectiva. A nivel de animación, los personajes están bien diseñados, un poco al estilo de los dibujos de Cartoon Networks, los fondos son sencillos y el ritmo es lo suficientemente ágil, tratándose de un logro muy destacado para la industria del cine en Filipinas. E incluso introduce algunas escenas de sexo difuminado, a la manera de las telenovelas, que tiene ese punto picante que suelen tener los melodramas de la televisión filipina, aunque en este caso protagonizadas por una gata y un perro. En los créditos finales aparecen algunas imágenes fijas que nos muestran el desarrollo de la historia más allá del final, lo que es un hallazgo interesante, porque precisamente es en estas escenas en las que se muestra una mirada claramente solidarizada con la perspectiva femenina de Nimfa, que no necesita de hombres para disfrutar de la maternidad. 

_____________________________________Películas mencionadas (disponibles en la fecha de publicación):La tumba de las luciérnagas se puede ver en Netflix.Jacob, Mimi y los perros del barrio y Ratones y zorros. Una amistad de otro mundo se pueden ver en Filmin.FernGully, las aventuras de Zak y Crysta se puede ver en Plex. Akira se puede ver en AnimeBox. One Piece: Estampida se puede ver en AnimeBox y Netflix.

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