Humilde pero hermosa, tenía la fortuna de trabajar en la casa de una adinerada familia del norte de la ciudad de México.

Y también la suerte, o la desgracia de mantener un romance secreto con el joven de la casa.

Hasta que un día sucedió lo inevitable, eran unos preciosos gemelos.

Era un desastre, ¿Qué haría la familia si se enteraran?, ¿lo desheredarían?, quién sabe…
Pero una noche, el muchacho la sorprendió diciéndole: “Ve a tu pueblo con mis niños, yo escaparé y me casaré contigo.”

Y así fue, ella se marchó a su lejano pueblo a esperarlo y llegó el tan esperado día.

Pero el muchacho faltó a la boda, algunos dicen que ella fue a buscarlo pero él no la recibió, es terrible lo que puede llegar a hacer una mujer desesperada.




Luego de eso, desapareció, pero si prestas atención, de noche se escucha el llanto desolado de su alma arrepentida.

Por eso le dicen… LA LLORONA.

