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Félix González Canto:"EL QUE NO TRANZA NO AVANZA"

Publicado el 16 abril 2012 por Erasmo
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Por José Martínez M. (*)

Félix González Canto:

Ex gobernador FélixGonzález Canto


México, D. F., a 16 de abril de 2012.-Quintana Roo hadejado de ser un tema local. La corrupción en Quintana Roo, la impunidad y unlargo etcétera que llega a las mafias del crimen organizado, hacen de estaentidad un asunto de seguridad nacional. No es ajeno a todo esto el exgobernador Félix González Canto y otros ex gobernantes y funcionarios. Félixestá obligado a rendir cuentas. El Congreso del Estado tiene una magníficaoportunidad para reivindicarse, para recuperar su dignidad. Ningún otro poderpuede ni debe pisotear a esta representación que es donde reside la soberaníadel estado.¿Por qué Félix González Canto debe ser sometido a juicio político?
La pregunta tiene muchas respuestas. En primer lugar porque desde el poderFélix pervirtió a las instituciones de la entidad utilizándolas para sus finespersonales. Endeudó al estado comprometiendo el futuro de nuevas generaciones;utilizó fondos del erario para promover su imagen lo cual constituye un delitoque debe ser sancionado, incluso por la vía penal; se benefició de la tragedia,sus familiares aparecen en las listas de los grandes damnificados por loshuracanes; se apropió indebidamente –con la complicidad por supuesto– denumerosos juegos de placas de taxis, y se dio el lujo de “pagar” con variosjuegos de éstas concesiones algunas propiedades millonarias que adquirió antesde terminar su mandato, corrompió y manipuló a los medios, así, además,incurrió en un manejo indebido y fuera de todo marco legal del sistemaquintanarroense de comunicación, violó las más elementales leyes electorales yel IFE ha exigido a las autoridades estatales que se le sancione; se enriquecióilícitamente, bastaría hacer un arqueo a su situación patrimonial; realizóoperaciones con dinero de procedencia ilícita; se benefició con el usufructo deconcesiones portuarias; adquirió aeronaves para uso particular –con operación acargo del erario– aún después de su encargo; su gobierno se vinculó al crimenorganizado al otorgar una concesión de un penal a miembros de un cártel y comocereza en el pastel incurrió en el delito de nepotismo, parientes por aquíparientes por allá, todos con cargos en la administración pública, lo queimplica que debe ser inhabilitado y sancionado por la ley de servidorespúblicos del estado.
Valiéndose de su cargo como gobernador Félix González Canto logró acumular unainconmensurable fortuna que lo hacen ahora uno de los hombres más ricos deQuintana Roo, en una especie de los personajes de la revista Forbes, clarorealizando jugosos e inmorales negocios con factura al erario público. Hasta dagusto ser gobernador.
Para nadie es un secreto en Quintana Roo que Félix González Canto recurrió aluso de las arcas públicas como fuente de financiamiento para su enriquecimientoy sus ambiciones políticas.
Como muchos de los nuevos ricos –en especial los políticos depredadores, que nollegan a servir sino a servirse– a Félix González Canto lo ocurre lo que aéstos “si no exhiben su poder y su dinero, no existen”.
Por eso el ex gobernador de Quintana Roo acuñó como suya la famosa frase delvulgo: “el que no tranza no avanza”. A tal grado que sus asesores leaconsejaban que a esta frase la patentara como de su autoría, porque esaterminó siendo la “filosofía” de su gobierno. Por eso muchos se preguntan ¿dóndequedaron los 25 mil millones de pesos con los que endeudó Félix a Quintana Roo?
No es fortuito que esta entidad del Caribe sea vista como la “pequeña Italia”.Aquí los jefes mafiosos hacen tratos con políticos de Cozumel y de Chetumal,que, a su vez, apoyan a los líderes regionales. Y todos ellos comparten unalucha contra el aparato de justicia. Pero, ¡ay de aquel periodista que osehablar de ello! De inmediato se convierte en un “extorsionador profesional”, enun “corrupto”, por el simple hecho de denunciar toda esta cadena deatrocidades.
Es por eso que el caso de Félix González Canto me recuerda el del políticoitaliano Salvatore Cuffarò, Totò para sus amigos. Este político siciliano quefue condenado por complicidad con mafiosos, fue elegido senador. Como FélixGonzález Canto, Salvatore Cuffarò impuso el clientelismo como la base de lavida política, económica y social del sur de Italia. ¿Alguna semejanza conQuintana Roo?
La candidatura de Félix como senador ofrece una imagen muy útil de cómo la mafiapiensa y habla de política. "Félix es lo mejor que podíamos pedir".“Esperemos en que gane el PRI". "Peña Nieto para resolver susproblemas, tiene que resolver también los nuestros", asegura uno de loshombres cercanos a Félix González Canto.
Existen buenos motivos para creer que eso es cierto. Desde que llegó Félix alpoder en 2005, comenzó a librar una campaña implacable para debilitar lospoderes del aparato judicial y legislativo, que terminó sometiendo a él. Poreso, Félix y varios colaboradores suyos han eludido diversos procesos porcargos que van desde corrupción y soborno hasta connivencia con la mafia.
Uno de los mejores amigos de Félix fue Luis Carlos Carrillo Cano, sobrino deldesaparecido capo Amado Carrillo Fuentes, el “Señor de los Cielos”, el propioFélix le llamó a Luis Carlos Carrillo para mostrarle su “solidaridad” y decirleque las críticas y señalamientos en los medios de que era un miembro de lamafia, eran “una campaña de chantaje”, que él (Félix) "he hablado connuestros amigos de la PGR y me han dicho que está todo controlado".
Durante su gestión como gobernador Félix le otorgó una concesión a Luis CarlosCarrillo Cano para la ampliación del penal de Cancún. Carrillo se ostentabacomo un “exitoso constructor” hasta que hace un año fue ejecutado en esaciudad.
Esa relación muestra cómo la mafia se ha insertado en la vida política deQuintana Roo. Sus jefes locales tienen lazos con los políticos de la entidad, alos que dan dinero y de quienes reciben favores, bien en forma de contratospúblicos desviados hacia sus empresas o avisándoles cuando están bajoinvestigación. Por su parte, los políticos locales acumulan bases de poderimportantes y gran número de votantes leales, y los políticos nacionales buscanesos contactos y, a su vez, les ayudan. Es un sistema basado en el clientelismoy el poder, que cuenta con el apoyo del crimen organizado.
Todo esto no sólo es moralmente repugnante, sino que es crucial para elgobierno. Entre los temas más importantes de la reciente campaña electoralpresidencial está la criminalidad y la seguridad pública. Para ocuparse deellos, el gobierno tendrá que cambiar de política penal y quienes esténvinculados a estas mafias deben someterse a rendición de cuentas.
Algo debe hacerse, pues la colaboración entre las mafias y el Estado comienza aser tan estrecha que no sabe uno dónde terminan aquéllas y comienza éste.
Así no es ninguna novedad que algunos personajes como Félix que buscan captar ycapturar a la política para hacer sus propios negocios y sus propios intereses,de esa manera durante su gestión –si se le puede llamar así- todos los díasbuscó condicionar las decisiones del gobierno para reflotar su poder económicoque venía ejerciendo paralelamente, guiado desde luego por la máxima delprofesor Carlos Hank González quien sostenía que “un político pobre es un pobrepolítico”. Félix González Canto siguió a pie juntillas el aforismo delProfesor.
En Quintana Roo como en otras entidades del país, ha quedado claro que como sino fuera suficiente el drama de las mafias de los narcotraficantes, el país seha visto arropado por nuevas mafias, escondidas, en las cuales interactúanrepresentantes de la política, el gobierno y el sector privado.
La función de estas mafias es saquear las finanzas públicas para beneficiopersonal. Mafias de contratistas que lavan dinero se infiltran en laadministración pública. Por ese motivo en Quintana Roo durante el gobierno deFélix González Canto se clasificaron muchas de las operaciones financieras delgobierno como “reservadas” o “secretas” hasta por un lapso de 20 años. Noexiste la más mínima transparencia para el sector público, de tal manera de queno hay herramientas para luchar contra la corrupción. Ese es el legado que dejóel ex gobernador Félix González Canto que sin rubor busca ahora un escaño en elSenado de la República para mantener su coto de impunidad.
En Quintana Roo están corrompidas las estructuras de poder, no hay unagobernabilidad democrática por eso es preocupante el trinomio violencia conmafia y política. La tragedia consiste no sólo en que la mafia se involucra enla política, sino en que es la política la que instrumentaliza la mafia. De ahíla necesidad de atacar la impunidad social, política y judicial.
A nadie escapa la indebida intervención en política de funcionarios públicos,no sólo para favorecer, sino para coartar la competencia política. Se debegarantizar que los recursos públicos no se utilicen para favorecer ni paraperjudicar a nadie.
Ahí está el caso del “pacto” entre Félix y Gregorio “Greg” Sánchez Martínezquienes más que “negociar”, tranzaron, de la manera más burda, la candidaturaal Senado de la República ¿A cambio de qué?
Para nadie es un secreto cómo se negoció al respecto, pero nadie hace nada. Poreso tanta impunidad.
Si no se adoptan medidas correctivas, incluso el gobierno estará en riesgoporque las organizaciones mafiosas siguen fortaleciéndose en el Caribe. Ladelincuencia seguirá campeando en el país porque están dadas las condicionespara que así ocurra. El caso de Quintana Roo es un ejemplo. La gobernabilidadestá en entredicho.
Por eso los diputados del Congreso local deben actuar con madurez, de modo aevitar que en los próximos años aparezcan los problemas que azotan actualmentea otras entidades como Nuevo León o Chihuahua donde la descomposición social esalarmante por las complicidades de las autoridades políticas con las mafias delcrimen organizado. En ese sentido Quintana Roo ya ha experimentado procesosdolorosos, un ex gobernador está tras las rejas por sus vínculos con el crimenorganizado.
El tema de fondo es la corrupción política y la impunidad.
Félix González Canto privilegio sus intereses personales y puso en riesgo alestado. Para empezar incurrió en un abuso autoritario del poder. Como solíadecir Lord Acton: “el poder corrompe y el poder absoluto corrompeabsolutamente”. Tal sentido sigue estando presente y predomina en el Caribecomo referente de los tipos de abuso del poder, como aquel que consiste en elenriquecimiento ilegal o ilegítimo de los políticos o, en general, de lasautoridades (corrupción personal) o el favorecimiento ilegal o ilegítimo a lascausas u organizaciones a las que están integrados aunque no se beneficienpersonalmente (corrupción oficial), gracias a los cargos que desempeñan o susconexiones con quienes los tienen.
El manejo de la deuda pública de Quintana Roo por el gobierno de Félix GonzálezCanto evidenció un manejo deshonesto de recursos públicos, por tal motivo losmiembros del Congreso y del poder judicial deben sancionar las conductas nosólo de funcionarios públicos sino también aquellas dirigidas hacia actividadesdel estado que estuvieron involucradas en su manejo.
En el campo jurídico es necesario aplicar la ley con mano firme mediante unjuicio político al ex gobernador, sino además los legisladores deben detrabajar en mejores leyes contra la corrupción no sólo porque esta no sólo seapolítica en cuanto que en ella estén envueltos políticos sino también en cuantoque los políticos ya no pueden prescindir de producir políticas y normas contraella y que estas políticas y normas crean fuertes restricciones al actuarpolítico.
La relación entre corrupción y política es mucho más profunda de lo que unopudiera esperar. En primer lugar, no hay que perder de vista que la corrupciónno sólo es una acción más o menos consagrada como delictiva sino también unimportante medio de influencia política con manifiestas ventajas respecto de lapura persuasión, por un lado, y la coerción, por el otro.
En el fondo, los actores políticos sobre todo en los casos de corrupciónoficial y no personal casi nunca están dispuestos a renunciar completamente aesta forma de influencia. Así, por ejemplo, con Félix González Canto enQuintana Roo se vivió un auge de la corrupción. Abundaron los excesos en quepodían estar involucrados lo mismo políticos que particulares, a tal grado queno se cuestionaba nada. Tan es así que la corrupción ha llegado a tal grado queconstituye un factor de desestabilización y deslegitimación del sistemapolítico, pues no hay nada más virulento en una democracia que la corrupción.
A propósito del “Caso Félix”, Stephen D. Morris, quien realizó un interesanteestudio de la corrupción en México, sostenía que "se la ha definido comoel uso ilegitimo del poder público para el beneficio privado"; "Todouso ilegal o no ético de la actividad gubernamental como consecuencia deconsideraciones de beneficio personal o político"; o simplemente como"el uso arbitrario del poder".
Otra definición con un énfasis más jurídico la proporciona Guillermo Brizio:"Se designa a la corrupción como un fenómeno social, a través del cual unservidor público es impulsado a actuar en contra de las leyes, normatividad yprácticas implementados, a fin de favorecer intereses particulares".
La corrupción también ha sido definida como: "comportamiento políticodesviado" (falta de ética política); "conducta política contraria alas normas jurídicas" (falta de ética jurídica y política); y"usurpación privada de lo que corresponde al dominio público". Cabedestacar que el interés personal no es un elemento que necesariamente debeincluirse en una definición, pues los actos de corrupción no siempre beneficianúnicamente intereses particulares. La corrupción puede beneficiar a familiares,amigos o incluso a una organización, a una causa o movimiento social, políticoo cultural.
Visto así, en el “Caso Félix” hay mucha tela donde cortar. Hay argumentosjurídicos para un juicio político, sus atrocidades cometidas desde el poder estándocumentadas. Sería inconcebible que el Congreso local dejara pasar por alto,una oportunidad como esta para reivindicarse y recuperar la confianza y laesperanza en las instituciones. De otra forma pasarían a ser cómplices poromisión o convicción.
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*José Martínez M., es periodista y escritor. Es Consejero de laFundación para la Libertad de Expresión (Fundalex). Es autor del libro Carlos Slim, Los secretosdel hombre más rico del mundo, y otros títulos, como Las enseñanzas del profesor.Indagación de Carlos Hank González. Lecciones de Poder, impunidad y Corrupción y La Maestra, vida y hechosdel Elba Esther Gordillo.

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