Sumergirse en la bravura de los días grises, donde olas de nostalgia bañan las orillas de nuestra conciencia, lavando culpas que son nuestras y ajenas. Mojando de recuerdos las zonas olvidadas, esas que no quieren ser, pero existen... Esas que en los dias feriados salen a flote... Sobre todo si llueve.