Sigo a vueltas con la fiebre, sí. No la mía, sino la de mi niño. Ayer jueves fue su quinto día febril. Bien es cierto que ha habido evolución, los dos primeros días fiebre de hasta 39,7º, que no bajaba casi con antitérmicos. Noches de baños tibios, paños mojados, dormir casi en pelotillas. Pero lo fuimos consiguiendo, reducir décimas y que el niño se sintiera mejor.
En ausencia de ningún foco evidente había que dejar evolucionar. Así lo hicimos y el miércoles su pediatra me volvió a decir lo mismo: "tratamos la fiebre, hay que bajarla como sea, alterna cada cuatro horas antitérmicos si fuera necesario, y si no la bajas te vas a urgencias al hospital". Vamos me dijo lo que me ha dicho siempre cuando el nene ha presentado un cuadro febril. De estas ha tenido dos o tres, donde al final la fiebre se va como vino, de repente.
En estos últimos años a mi me ha dado por leer mucho sobre pediatría, fíjate tu. Twitter te da la oportunidad de ir conociendo estupendos pediatras, instructivos blogs y publicaciones aptos para el usuario de a pie. Y a mi me gusta estar informada.
Cuando son pequeños o bebés a las madres se nos va la vida cuando vemos en el termómetro 38º. Cuando van siendo más mayorcitos nos creemos aquello de que hasta 38º no es fiebre sino febrícula y no debemos correr a por el antitérmico como posesas, sino que podemos esperar con tranquilidad. A no ser que la criaturita ande arrastras y entonces lo usemos para aliviarle un poco el malestar.
Y cuando ya son más mayorcitos, como el mío que con sus 5 años es un chicarrón del norte (como poco), pues la fiebre asusta mucho menos. Y suele asustar menos porque le ves con sus casi 39º bailando en la cama. Vivir para ver.
El estado general del niño es fundamental a la hora de establecer un diagnóstico. Eso me lo enseñó una (de las muchas) pediatras del hospital. Es lo que tiene visitarlo con frecuencia, acabas aprendiendo a tutiplén.
Ayer mi hijo volvió con la fiebre, cuando yo ya creía que esto iba en declive. Me engañó la muy perra y se coló de nuevo entre nosotros. Pero era una fiebre que aparecía cada 7-8 horas, no muy alta, más que fiebre podríamos decir que era febrícula. Por la noche ha mejorado y ahora solo tiene algunas décimas.
Y yo que me levanto dándole vueltas al tema (de nuevo) me encuentro con este artículo de Paz González para Pediatría Basada en Pruebas. En el título del blog podéis ir al enlace para leerlo. Pero os dejo un párrafo que al menos a mi me resulta interesante:
"... la fiebre no es una enfermedad, que protege al que la tiene, que es un mecanismo que actúa contra las infecciones, que no produce daño, y que en cambio si que pueden hacer daño los antitérmicos, sobre todo si se utilizan mal, que es como se viene haciendo. Y que lo que hay que hacer es tratar el malestar del niño, no la fiebre en sí. Todo ya sabido, pero no aplicado. Pues no solo se administran antitérmicos a diestro y siniestro a todos los niños en cuanto tienen fiebre, sino que además utilizan varios medicamentos, o a la vez, o alternando. Y esto no debe hacerse bajo ningun concepto".
Y saca una conclusión bien clarita: "... educar, educar, educar".
Y claro, una que confía en su pediatra, porque confío, se da cuenta que la recomendación escuchada hasta la saciedad, no solo por su parte, sino en el hospital o en otras provincias cuyos centros de salud hemos tenido el gusto de conocer, es siempre la misma: "si hay fiebre alta alterna cada cuatro horas antitérmicos", vamos paracetamol e ibuprofeno.
Los padres y madres hacemos lo que se nos dice, creo que muchos médicos y pediatras deben revisarse y quizá reciclarse porque van dando recomendaciones poco acertadas. Y claro, que te haga daño a ti, como adulto, un medicamento, venga vale.... puedo hasta acertar barco. Pero que le haga daño a un niño, con las posibles implicaciones que puede tener... pues como que no.
Os dejo estas reflexiones encima de la mesa y que cada cual las coja por donde pueda o quiera.
Yo, por lo pronto, tengo claro que hasta que el termómetro no supere los 38,5º, siempre que no haya malestar, no le doy nada. Y lo de alternar.... esto me causa ya un serio conflicto porque como madre temo que pueda perjudicarle, pero también temo a la fiebre....
