Hace unas semanas que nos dimos cuenta que el peque podía tener fimosis. Desde que era bebé el pediatra nos recomendó que le echáramos para atrás el pellejito del pene suavemente. Así lo hicimos un tiempo, aunque reconozco que en el último año no ha sido una práctica muy habitual. El niño siempre orinó bien, no tuvo molestias, y no lo creímos necesario. En las revisiones todo parecía normal. Pero yo notaba que últimamente aquello no se desplazaba hacia atrás en exceso. En una exploración más minuciosa lo pudimos comprobar, estaba muy cerrado. Así que a consultar al pediatra tocan. Fuimos el viernes y efectivamente, el peque tiene fimosis. No es nada grave, es muy pequeño y la recomendación ha sido darle una cremita con corticoides unas semanas para después en la consulta desplazarlo un poquito (forzándolo claro). Parece que los corticoides ayudarán a que se dilate un poquito y no sea tan desagradable para el peque. La circucisión solo está indicada para niños más mayores, pero al tener 3 años no parece que sea necesaria la intervención. La cremita debemos dársela dos veces al día, introducir un poquitín en el prepucio y masajear. Como véis nada doloroso, todo muy sencillo.
Pero el viernes por la noche cuando intentamos dársela, formamos todo un espectáculo. Mamá y papá fueron con él a su camita, le explicamos que le íbamos a dar la cremita como había dicho el Doctor.
Papá: - Peque, te vamos a dar la cremita que nos ha dicho el Doctor.
Peque: - ¿Y dónde me la vas a dar, en la tripita?
Papá: -No.
Peque: - ¿En la carita?.
Papá: - No.
Peque: - ¿En las manitas?
Papá: - No.
Peque: - ¿En los pies?
Papá: - No.
Peque: - En la..... en la ..... en la .... ¿en la colita? (él sabía de sobra dónde había que darla).
Papá: - Sí cariño, en la colita.
Peque: - No, no, no, ¡¡buah!!, no, no, duele, duele.
Papá: - ¿Te duele la colita?
Peque: - No.
Papá: - Pues con la cremita no te va a doler tampoco.
Llega mamá crema en ristre, le bajo los pantalones y me dispongo a darle la crema. Antes de que le ponga nada:
Peque: - ¿Pero qué me estáis haciendo? ¡¡¡¡buahhhhh!!!! (lloros y gritos varios). La colita es mía, no es tuya, tu tienes chochete, ¡¡déjame!!.
En fin, como podéis ver, todo un espectáculo. A pesar de los lloros no se mueve, el pobre, y se porta bien cuando se la doy. Se pone un poco nervioso porque se la toco, y él luego se asegura que todo siga en su sitio y bien colocado, no vaya a ser.
Pero la pregunta era obligada.
Peque: - Mamá, ¿por qué me das esa crema en la colita?
Mamá: - Pues porque el pellejito de la cola se ha quedado pequeñito. Has crecido mucho y el pellejito se ha quedado chiquitín, y con la cremita le estamos ayudando a crecer un poquito más.
La explicación le ha convencido y asume que hay que dársela. No le gusta pero al menos ayer ya no lloró, el pobre. Otra cosa será cuando vayamos la próxima semana al médico. Pero bueno pensaré en ello cuando llegue el momento.
