Revista Política

FNAC, crónica de una huelga sin trabajadores

Publicado el 24 abril 2014 por Trinitro @trinitro

fnacEsta semana ha corrido uno de esos mensajes que generan el tipo de titular que a JRMora tanto le gustan “arde twitter”, alrededor de una huelga de trabajadores de FNAC y una campaña de boicot el día del libro contra la compañía a causa de las situación de explotación de sus trabajadores.

La situación de los trabajadores del comercio de grandes almacenes es mala. Su convenio les marca un salario muy bajo, 875€/brutos en 16 pagas, más incentivos. Es un sueldo que a duras penas supera los 1.100€ brutos mensuales y los deja justo a nivel del mileurismo real. No hace falta inventarse que los trabajadores de FNAC cobran por debajo del sueldo mínimo interprofesional como ha ido reproduciendo la CGT y determinados mensajes por wassap y twitter, su sueldo es bajo. Cobrar 500€ netos por media jornada nos puede parecer poco (a mí me lo parece) pero no son 500€ por una jornada de 39 horas semanales como deja caer el sindicato CGT sin aclarar que son sueldos de los que están a media jornada.

Cobrar 500€ por media jornada es lo suficientemente bajo como para indignarnos, no hace falta mentir. Y eso es lo que ha ocurrido en toda esta huelga.

El nacimiento de la convocatoria de huelga

CGT y UGT plantearon hacer una huelga por un último recorte que hizo la empresa, el del seguro médico privado, FNAC decidió sólo pagar la mitad de este (estamos hablando de cuantías pequeñas, pero este es un claro ejemplo de “bread&roses”) de forma unilateral y recortar los pluses a cargos intermedios y directivos del 40%, cosa que permite el convenio colectivo del sector (firmado por FETICO y FASGA) y la reforma laboral del 2012.

El motivo puede ser menor, pero como digo, este no es el problema, cada sección sindical y cada colectivo de trabajadores escoge su estrategia y yo no voy a enmendar la plana a una plantilla que ha sido capaz de frenar un ERE. He estado en situación muy parecida y admiro a quienes son capaces de modificar lo que a priori son despidos innegociables.

Las secciones sindicales de UGT y CGT convocan huelga y la primera hace una consulta a la plantilla después de que en las asambleas los trabajadores dejan caer que no lo ven claro. La consulta, donde podía votar cualquiera, incluso los afiliados de CGT o los trabajadores temporales, decide que el motivo del seguro médico no justifica una huelga y que busquen otras vías. UGT decide optar por la vía judicial (una vía que se ha demostrado efectiva y que ha tirado atrás algunas lagunas permitidas por la reforma laboral) y desconvocar la huelga.

La huelga que rechazan los trabajadores se desconvoca en todos los centros excepto en El Triangle

La sección sindical de UGT decide desconvocar la huelga y reúne los comités de empresa de cada centro para desconvocar. UGT tiene la mayoría en todos ellos, incluso en FNAC-Triangle, en todos la UGT logra que el comité desconvoque la huelga siguiendo las indicaciones de los propios trabajadores sin problemas. El problema lo encuentra en el comité de FNAC-Triangle, una de las delegadas de UGT está de baja, enferma, y no se puede personar a la reunión, el comité está 5 de UGT a 4 de CGT, con la baja de la enferma la CGT y UGT empatan y no pueden desconvocar, así que se mantiene el acuerdo anterior y la huelga es legal… a pesar que el 80% de la plantilla de FNAC-Triangle NO quiere que se convoque.

CGT sabiendo que la huelga va a fracasar hace una jugada maestra de comunicación, buscando el efecto “David y Goliath” decide lanzar una campaña de solidaridad por la red. Tienen la suerte de caer en gracia de adalides de la “true left” como Ada Colau y los de la CUP que se transforman en promotores de la campaña de boicot contra FNAC. Decenas de autores, en parte por solidaridad, en parte por defender su imagen (dudo mucho que algunos de ellos, claramente Union Busters como Buenafuente lo hagan si no es por mantener su imagen, que pregunten a los trabajadores de El Terrat si les deja montar huelgas), se suman y deciden boicotear a FNAC el día del libro.

La cocina está ya preparada, de la red a los medios y los personajes públicos y ahora, sí, a la red con toda la fuerza. Que la empresa no haya dado ninguna versión hasta el día de la huelga o que desde la UGT hayamos visto la película como si no fuera con nosotros hasta pocos días antes, no ayuda.

El problema de esta huelga no son los trabajadores de FNAC afiliados a la CGT que querían hacer huelga. De hecho un único sindicato puede convocarla (la CGT no depende del comité para hacerlo, pero sabe que sola se come los mocos), lo cuál ha dado a circunstancias kafkianas: ver como algún delegado de CGT de FNAC de l’Illa que no hacía huelga animaba a sus compañeros del Triangle a hacerla. El que la haga se juega su sueldo y sabe con lo que juega. Sabe muy bien que puede ganar y lo que pierde. Asume los riesgos e intenta ganar la partida a la empresa. Los afiliados de CGT de FNAC que hicieron huelga, como huelguistas, me merecen el máximo respeto.

El problema radica en la campaña de boicot externo y el paracaidismo realizado por gente de fuera. Campaña realizada con muy buena voluntad, pero con poca cabeza (o demasiada). Caer en la trampa de la CGT era fácil. Habían dibujado un panorama dramático. Trabajadores cobrando por debajo del SMI, gente que era acosada laboralmente, jefes que persiguen trabajadores. El mensaje era pura mentira. FNAC nos guste o no, es una multinacional que ofrece un espacio de libertad sindical que está por encima a muchas empresas del sector, por ejemplo El Corte Inglés, o inimaginable en el sector del comercio minorista. La prueba es que UGT y CGT son mayoritarios y no los amarillos sectoriales de FASGA y FETICO.

Las mentiras de CGT y la masa enfurecida en la red

Las condiciones laborales del sector son suficientemente malas como para justificar una huelga. No hace falta mentir… o tal vez sí, tal vez para convencer que hay que hacer un boicot no se puede insinuar que hay vendedores de FNAC que cobran más por hora que muchos trabajadores submileuristas del país. El sueldo de FNAC es una mierda, pero muchos otros cobran menos por trabajos que se exige más formación. Quien esté trabajando en la hostelería o en el comercio sabe a lo que me refiero. Lo que denuncio es que si CGT quería conseguir el efecto de “oclocracia en la red revolucionada” no podía decir que tenían un sueldo de mierda por debajo de la media y muy parecido al de muchos, tenía que dibujar una película de terror.

Lo mismo ocurre cuando UGT anuncia que se desmarca de la huelga y de la convocatoria de boicot. Los propios trabajadores de FNAC exigen al sindicato mayoritario que de la cara, la estrategia de mirar desde la barrera no es aceptable. Para CGT que UGT comience primero tímidamente y luego con un comunicado a desmarcarse d ela huelga y del boicot es una declaración de guerra y destina toneladas de energías a atacar y acosar a los delegados de UGT y toda voz de UGT en la red durante 3 días.

Comienzan desacreditando a las asambleas y a las consultas. Las mentiras que indica es que la consulta de los trabajadores se hizo mal (muy rápido y con presión de los “jefes”). El hecho es que hubo asambleas, que estas eran tan libres o tan poco libres como cuando se opusieron al ERE, y que se hizo votaciones tan libres o tan poco libres como cuando los trabajadores decidieron otros conflictos (decisiones que la CGT le parecieron correctas entonces). Decir que no aceptas una votación y unas asambleas basándote en que la gente tiene miedo es como mínimo curioso. Se me ocurre pocas plantillas que hayan frenado, en seco, un ERE. No son trabajadores de una carnicera informática o de un call center pirata, sino una des las plantillas más organizadas sindicalmente de todo el sector. ¿Tienen miedo? ¡y quien no!, hasta los trabajadores de un sindicato.. eso no quita que su decisión sea menos válida. FNAC nos guste o no, no tiene el historial de denuncias por persecución sindical de otras empresas. CGT no duraría ni 5 minutos en otras empresas del sector, UGT ni 10.

Era curioso ver perfiles de CGT de sectores donde sí que no se atreven a hacer asambleas o consultas de ningún tipo, donde realmente hay persecución sindical, denunciando el caso de FNAC. Uno que tiene cierta visión de cómo está el sector sindical en casi todos los sectores laborales se le cae un poco la cara de vergüenza por los despropósitos que he leído esta semana.

Esta es otra mentira gratuita, innecesaria, CGT puede decir que da voz al 20% de los trabajadores que sí quieren la huelga, dejar de atacar a UGT o pedir que esta esté callada (defendiendo su postura), y seguir con la convocatoria. Pero no queda bien que un sindicato tan “true left” no responda a la decisión mayoritaria de la plantilla. Ya sabemos eso de la “democracia real”. No vaya a ser también que la señora Ada Colau o David Fernández descubran que los trabajadores de FNAC no quieren que ellos vengan a salvarles o que hagan boicots. Por tanto se escudaron en esa mentira.

La siguiente mentira fue asociar los salarios al conflicto con la empresa. La empresa paga el convenio del sector. Como digo es un convenio de mierda, pero la empresa no lo decide unilateralmente, sino que se decide entre la patronal del sector y los sindicatos mayoritarios del sector, ni CGT, ni UGT, sino FASGA y FETICO. A la empresa se le puede forzar a negociar un convenio propio, pero no está en la agenda de CGT, porqué sabe que la situación de la empresa tampoco está para tirar muchos cohetes (a los jefes les han recortado el 40% de los pluses). Por tanto, se saca a colación la situación de los salarios para pedir el boicot. Obviar que sólo una huelga sectorial permitiría modificar el convenio de grandes almacenes por mucha huelga que hagan los trabajadores de FNAC de forma unilateral es una mentira encubierta de estas que tanto le gusta a la CGT.

Los paternalistas que salvan trabajadores de si mismos

Lo peor de esto no cae en CGT que hace su estrategia poco ética, basada en mentiras y que pone a los trabajadores de FNAC en una situación que han pedido que nadie les meta, ni los autores que por acojone o por exceso de creerse un bulo por la red se suman. Lo peor es quienes sabiendo la película deciden actuar con un vergonzoso paternalismo.

Estos días he oído de todo, un funcionario con el culo bien cubierto diciendo que los trabajadores de FNAC deberían hacer huelga indefinida y dejarse de tonterías, que total si les despiden cobran muy poco, a excelsos diputados que sabían de que iba la película y que abogan por la democracia real deciden pegarse el postureo de estar “con unos trabajadores que han pedido solidaridad”. Mentira, aquí nadie de la plantilla ha pedido solidaridad, usted quiere buscar una foto que quede bien y promover un boicot que le siente bien en sus resultados electorales, no apoyar a los trabajadores.

El trato a la plantilla de FNAC por quienes tenían la información de que ellos NO querían ir a la huelga ni que les hagan boicot es deleznable. “Tú vas a hacer huelga y vas a notar el boicot aunque no quieras”. Tratan a los trabajadores de FNAC como menores de edad, cuando sindicalmente han demostrado mil veces más que mucho “salvapatrias sindical” como defender sus derechos. Jugar a la revolución en carne ajena es algo que es muy divertido. Como divertido es ver gente que compró en FNAC durante la huelga general ( o ni siquiera hicieron ellos huelga ) promoviendo el boicot. Este tipo de personas solo me merece un calificativo: son unos mierdas. Todo ese paso de figurines apoyando la huelga sabiendo que la plantilla no la quería me parece vergonzoso, postureo de twitter.

Luego están los sindicalistas de click. Si España es un país con 47 millones de seleccionadores nacionales de fútbol, parece que también tienen 47 millones de estrategas sindicales. Gente que no ha sudado una gota en negociar un convenio o en luchar porque no despidan un compañero, que no saben lo que es el juego del gato y del ratón, de amagar o golpear, de medir la tensión, que se abogan como expertos sindicaleros y que intentan encontrar beneficios a una huelga de este tipo. Señores, yo no sé si ustedes saben o no de estrategia sindical o de negociación, pero señores, no es su salario o su puesto de trabajo el que está en juego, y si algo he aprendido en mi etapa en UGT es la premisa del ejército prusiano que “unidad que está en combate se le deja tomar sus decisiones, no se le dicta las operaciones desde el estado mayor”. Es su sangre, son su gente, son sus salarios y su trabajo el que está en juego. Y creo que los trabajadores de FNAC han demostrado mucho más que cualquier estratega sindical de twitter como defenderse.

Tal vez pueda parecer una tontería pero los trabajadores puede que hayan acertado no hacer huelga por pagarse el 50% de un seguro médico voluntario que significa una decena de € mensuales. Que es el recorte unilateral que se están comiendo. El resto de recortes vienen con el convenio y una huelga unilateral en FNAC sin previsión de hacer convenio propio no lo va a cambiar.

Una huelga sin trabajadores

La última mentira que han movido es que CGT decide no dar resultados de seguimiento de la huelga ¿porqué?, porqué el seguimiento entre los trabajadores es ridículo. Los únicos datos que se proporcionan son el 11% de seguimiento que reconoce la empresa, que en total supone que 7 afiliados de CGT del Triangle en total hicieron huelga. Bastantes menos que los votos de la CGT en las elecciones sindicales en el centro. Se escudan en el miedo, en la contratación de temporales, en la persecución sindical (sin denuncias, eso sí… que sino salen caras al no poder demostrarlas). La huelga entre los trabajadores ha sido un rotundo fracaso, un ridículo espantoso. Y no me alegro. Toda huelga que falla es un disparo al aire y te quedas con el arma descargada. La huelga muchas veces es como el armamento nuclear, tiene efectos disuasorios, si se dispara y no acabas con tu enemigo, te quedas vendido. El fracaso de la huelga de la CGT deja a los trabajadores de FNAC en una situación más débil que antes de que esta se convocara. Las huelgas, como las guerras o se convocan para ganar o no se hacen. Tanto la UGT, como los trabajadores de FNAC están en una situación de mayor debilidad. No sé si CGT tanto, su apoyo social y su efecto entre la “true left” le ha reforzado. No dentro de FNAC, sino fuera. Ya hay otro “Gamonal” laboral al que la “true left” y la oclocracia puede sumarse y CGT es su nuevo héroe laboral.

Revoluciones en carne ajena

La pena es que todo esto al final es a costa de los propios trabajadores de la FNAC, y hace cuestionarse muchas cosas. ¿El sindicalismo del futuro es uno donde personajes públicos como Ada Colau deciden si una plantilla hace huelga o promueven un boicot o no? ¿es eso lo que queremos? ¿realmente con esto estamos emponderando la “democracia real” y que las personas adquieran poder político allí donde lo han de ejercer? ¿o estamos dotando de un emponderamiento a una minoría ilustrada que nadie ha votado y que se erigen en líderes sociales que pueden decidir si una plantilla hace huelga o no o a quien dirigir un boicot laboral?

El sindicalismo de hoy en día tiene muchas lagunas y cosas a mejorar, no está a la altura de la situación y tiene que encontrar formas de combate sindical más efectivas, pero sustituir el sindicalismo de clase (en el que incluyo a la CGT, a pesar de su falta de escrúpulos demostrada en este caso) en las empresas por una oclocracia enfurecida y unos dirigentes mediáticos que con su mano mágica deciden que causa es justa y cuál no me aleja a lo que yo entiendo como la inteligencia de las masas y una democracia participativa. Si esto es el futuro, yo me bajo aquí mismo.


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