
Título: FrankieAutores: J. M. Gutsch y Maxim LeoEditorial: Seix Barral Año de publicación: 2024Páginas: 224ISBN: 9788432243820
Descubrí Frankie, de J. M. Gutsch y Maxim Leo gracias a la reseña de Mientrasleo en su blog Entre montones de libros. Me llamó mucho la atención porque me encantan los gatos, y cuando lo vi en la biblioteca en la estantería que habían preparado para celebrar que el 8 de agosto es el Día Internacional del Gato me lo traje a casa sin dudarlo. Aunque no ha sido como me imaginaba...
El narrador de esta historia es Frankie, un gato común callejero y feo que sobrevive debajo de una bañera en lo alto de una montaña de basura. Es solitario, independiente y sabe hablar el idioma de los humanos y de todos los animales.
Su vida siempre ha estado cuesta arriba, y solo cuenta con la ayuda y la compañía de sus dos amigos, una ardilla musculosa obsesionada con el ejercicio y los frutos secos y el Profesor, un perro salchicha anciano, sabio y al que le encanta leer el periódico.
Un día descubre que la casa que todo el mundo creía deshabitada está ocupada por Richard Gold, un hombre aficionado a jugar con un gran hilo grueso que cuelga del techo y se pasa por el cuello...
Frankie no comprende que ni Gold ni ningún humano o animal pueda perder las ganas de vivir. Gold no hace nada, no trabaja, no sale de casa, no se ducha ni se viste, solo bebe cerveza y ve la televisión... Hasta que tiene que hacerse cargo de Frankie.
Descarado, desconfiado y sin pelos en la lengua, Frankie no termina de fiarse de Gold, pero su casa es tan cómoda y confortable, con una tele enorme para ver películas de animales, con tanta comida y una cama tan grande y mullida...
Para Frankie eso es justo lo que se merece, una casa y una vida a la altura de su gran autoestima, su insaciable curiosidad y sus inagotables ganas de hablar de todo y con todos.
Aunque le resulte inestable, irracional e indeciso, Frankie termina eligiendo a Gold como su humano. Y con el paso del tiempo los dos, y también el lector, descubrirán que tienen mucho más en común de lo que pensaban.
Para empezar, los dos están muy solos y les cuesta valorar todo lo que tienen a su alrededor, prefieren echar de menos y lamentarse por lo que no tienen.
No sé si será porque es más una fábula que una novela, pero no ha terminado de convencerme, no me he creído a los personajes, muy planos, en ningún momento, la trama me ha parecido predecible y me ha resultado muy ligera y superficial.
Tal vez sea más recomendable para lectores más jóvenes, quizá a ellos sí les pueda resultar entretenido, ameno y divertido.
Aunque, por otro lado, aborda temas duros y complejos como el suicidio, la muerte, el duelo, la soledad, que no son para todas las edades.
