Revista Cultura y Ocio

Ganadora del Concurso "La Trampa Dorada"

Por Ladycaroline

Estimados Lectores:En primer lugar, os agradezco inmensamente vuestra participación, ha sido una decisión difícil decantarme por un sólo escrito. La ganadora del Concurso "La Trampa Dorada" es Rossana Ayabaca (Maraquita Ross, en Facebook) de Quito (Ecuador). ¡Enhorabuena Rossana! Estos son los regalos que recibirás:- Una Novela Histórica: "La Trampa Dorada" de Philippa Gregory. Editorial Planeta, 2011. Tapa blanda de bolsillo.Ganadora del Concurso - Un espejo de bolsillo con la estampa de Ana Bolena. Producto adquirido en la tienda de la web The Anne Boleyn Files:Ganadora del Concurso A continuación el artículo ganador...No cabe duda de que Ana Bolena causó revuelo, no solo en la Inglaterra de la Dinastía Tudor, sino también en el mundo y a lo largo de las diferentes etapas que le siguieron a ésta.Ana Bolena hizo cambios radicales desde las cosas más frívolas hasta los asuntos de estado más importantes que cambiaron a toda una nación.
Aunque los métodos que la llevaron a la Corona de Inglaterra, son cuestionables, esta mujer dio al reino un nuevo aire, se puede decir que Ana debe considerarse como una nueva etapa para un mundo que estaba sumiso, conformista y carente de ideales o nuevas metas; a pesar de ser muy joven, su astucia, aunque mal vista, fue la que dio nuevos temas de debates, le entregó a la gente el regalo más grande que es: cuestionarse, razonar, sacar conclusiones y al final decidir qué camino tomar.
Si empezamos por las cosas vanas, Ana trajo aire fresco, colores, nuevas tendencias en vestuario y decoración. Le inyectó una gran dosis de vida a Inglaterra; a pesar de que la rechazaron, calificándola de prostituta, supo imponer su gusto a tal punto que, su sucesora, sólo encontró en la represión, la única salida para arrancar a Ana Bolena del pueblo y la corte; Jane Seymour, que fue una mujer sin visión ni ambición, debió prohibir a sus cercanos, sirvientes y demás, cambiar su forma de vestir e incluso la decoración de los palacios, porque el sello de Ana se convirtió en una forma de vida.
Y lo más importante, lo que hace a Ana un ícono, fue el cambio religioso y político que ocasionó, al abrir la mente de Enrique a nuevas creencias. En un mundo, donde el Vaticano terminó convirtiéndose en amo, juez y verdugo de la humanidad, Ana abrió un camino nuevo y todo esto gracias a que fue una intelectual que decidió saber más de lo que a una mujer le estaba permitido.
La gran suerte de Ana Bolena fue ser la favorita del Rey, porque de lo contario habría sido juzgada y quemada por la Iglesia; lo cual nos deja una valiosa lección de vida y es que: Si tenemos influencia sobre alguien, debemos usarla para hacer cambios radicales a nuestro alrededor, a pesar de que las razones que ella tuvo no fueron, precisamente, pensando en el bien de los demás... Al contrario, fue una táctica muy bien usada para beneficio personal y familiar.
Pero ya en el trono, Ana fue una reina consciente que trató de devolver a su pueblo lo que le fue hurtado en el nombre de la fe; supo aprovechar su privilegiada posición en favor de quienes lo necesitaban y de quienes habían sido oprimidos de manera cruel, hasta ese momento, por el solo hecho de pensar diferente. Aunque también, por la locura y crueldad de Enrique, se creó un nuevo grupo de oprimidos, víctimas de la obsesión de poder que el soberano tenía. Algo que le puede dar la mala fama a Ana de haber dejado un legado de sangre.
Con los cambios religiosos, vinieron los cambios políticos que tan íntimamente estaban ligados y que por supuesto traen problemas de intereses jerárquicos, de quiénes serían los nuevos favoritos del rey, quiénes tendrían que abandonar la corte y con el humor cambiante de Enrique, vieron en Ana Bolena una gran enemiga por ser la única cercana a él y la única en la cual tenía sus esperanzas depositadas. Por lo tanto, el juicio, sentencia y muerte de Ana Bolena fueron las cartas peor jugadas de quienes cuidaban su lugar en el reino.
Con la muerte de esta mujer valiosísima, consiguieron convertirla en mártir y con ello que cada año, cada siglo Ana Bolena sea recordada y apreciada, incluso más, que la legítima esposa de Enrique, Catalina de Aragón. Su influencia a través de los años, por la naturaleza de su condena, a derivado en que cada nueva generación se apasione con conocer mejor su historia y con esto inevitablemente se llega a las enseñanzas de Lutero, las cuales siguen causando que las personas abran su mente y empiecen a cuestionar todo a su alrededor y es ahí donde Ana nos sigue hablando como lo hizo con Enrique.
Como madre, la más grande herencia que Ana Bolena dejó a Inglaterra, fue Isabel, fiel espíritu de ella misma y con eso sentó las bases del reino más poderoso de Europa y dejó triunfante a la Dinastía Tudor.
Ana Bolena no ha muerto, no ha dejado de influir a la humanidad, solo nos queda esperar que otros cambios vendrán con su legado.
                                                                             Rossana Ayabaca

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