Revista Coaching

Gestión del talento y liberación del potencial

Por Juan Carlos Valda @grandespymes

gestion del talento 03por Haroldo Eduardo Herrera Monterroso

La Gestión del Talento es un proceso que tiende a confundirse con la práctica de la educación formal de nuestros hijos. Sin duda alguna ambos procesos son complementarios y no deben ser excluyentes. En general todos los procesos de formación de los niños y adolescentes deben ser diseñados en forma integral, siguiendo los lineamientos del pensamiento sistémico.

El enfoque integral debe considerar que no todos los procesos son iguales y no todos son imitables.

En lo que respecta al proceso de aplicación y entendimiento de Principios y Valores, el cual se da inicialmente en forma inconsciente y posteriormente en forma consciente, existe una altísima dosis de imitación. Es por ello que los Padres nos convertimos en la referencia más próxima para la actuación moral de nuestros hijos.

Sin embargo; en lo que respecta al proceso de formación y desarrollo del Talento de los niños y adolescentes, no podemos pretender que se aplique de la misma manera.

Aunque es común que dentro de las actividades y juegos de los niños, se imite a los Padres como una alternativa de diversión o se haga referencia a su profesión o actividad productiva, no necesariamente es un indicador de que van a ser Talentosos para esa misma profesión o actividad, e inclusive tampoco es un indicador de que van a ser productivos y felices si se dedican a hacer lo mismo. Simplemente es un juego que se fundamenta en la referencia de lo que para ellos se convierte en la experiencia más cercana a su vida.

De hecho en la etapa de juegos, los niños tienen mas inclinación a jugar y verse en el futuro como Servidores públicos, Super-héroes o Deportistas Famosos; y en el caso de las niñas pasa lo mismo, aunque se diferencian porque ellas también desarrollan el instinto maternal, a diferencia de que muy pocos niños desarrollan el instinto paternal.

Si revisamos nuestros archivos o algún álbum fotográfico, seguro encontraremos fotografías de nuestros hijos vestidos de Bombero, Policía, Médico, etc. y sin falta alguna fotografía de nuestras hijas cargando una muñeca. Pero todo esto sigue siendo el resultado de los juegos de infancia, ninguna de esas fotografías garantiza el éxito en el proceso de formación y desarrollo del Talento de nuestros niños y adolescentes.

La gestión del Talento no es un proceso que se fundamente en la imitación, si bien puede ser un proceso referencial, tampoco se puede considerar como un argumento que garantice el éxito; La referencia sigue siendo el criterio de quien la utiliza, con muchos ingredientes emocionales que fundamentan su aceptación, mas no su aplicación.

Estos ingredientes emocionales normalmente proyectan satisfacción o insatisfacción sobre la forma de vida a la que se hace referencia; inclusive muchas veces más que alusión al éxito hacen referencia al fracaso, siempre hacen referencia al pasado y muchas veces hacen referencia a alguien que ni siquiera conocemos y posiblemente hasta sea contra quien competimos.

Asumiendo que como Padres, somos o hemos sido muy exitosos, no podríamos auto-definirnos como el estándar a seguir por nuestros hijos, porque nuestro criterio no sería objetivo, ya que lógicamente utilizaríamos como referencia nuestros estándares de vida, nuestra forma de pensar y actuar, nuestros intereses y motivos enfocados en nuestros objetivos y propósitos, con nuestro propio discernimiento que nos convierte en Juez y parte de nuestra propia opinión, sobre la evaluación que podemos hacer en relación a la forma correcta o incorrecta de vivir o simplemente de sobre-vivir,

La importancia del SER y mas aún, del DEJAR SER, es el elemento principal que debemos considerar para Gestionar el Potencial y el Talento de nuestros hijos. Lo cual solamente se construye en ambientes de libertad.

Sin contradecir la responsabilidad que como Padres tenemos dentro del proceso de educación y formación de los hijos, es importante que comprendamos que el Talento es algo personal, no podemos pretender que el nuestro sea imitado o replicado, en el peor de los casos no podemos obligar a que sea imitado o replicado, inclusive cometemos el error de pensar que el nuestro debe ser superado.

Pretender esto es simplemente robarle la identidad a nuestros hijos, es el equivalente a pedirles que vivan nuestra vida y que renuncien a la propia.

Es muy probable que algunos aspectos podamos convertirnos en la referencia de vida de nuestros hijos; Debe ser muy emocionante y gratificante que ellos nos elijan como la referencia para superarse y buscar ser exitosos, siempre y cuando la elección sea una consecuencia de la admiración genuina que tienen a lo que nosotros hemos vivido y que no simplemente sea un compromiso adquirido bajo premisas morales y emocionales, que los obliguen a creer que es lo correcto y que más que eso están obligados a retribuirnos cualquier esfuerzo o recurso invertido en ellos, dentro del proceso de formación y desarrollo en el que los hemos acompañado.

En contraposición a esta forma de pensar, existe el libertinaje, cuya característica más importante es la ausencia de dirección, lo cual ocasiona buscar los caminos más fáciles, divertidos, arriesgados y riesgosos, en donde el esfuerzo, la comprensión de las consecuencias, el razonamiento lógico, el discernir entre lo correcto y lo incorrecto, simplemente se fundamentan en la práctica de prueba y error.

En esta premisa es importante resaltar que en los niños y adolescentes no existe en forma total la denominada ausencia de dirección, a la que se hace referencia. Lo que existe dentro del libertinaje es conveniencia de intereses y motivos para la acción, cuyo fundamento siempre será referencial a alguien o algo más, que va desde personas cercanas hasta algo tan simple como una serie de televisión que inclusive podría ser de personajes animados, entendiendo por ello a dibujos diseñados por un desconocido.

Sin duda la definición de objetivos y propósitos de los niños y adolescentes tiene un alto componente de ejemplos y vivencias referenciales; el reto es incluirles un alto contenido de imaginación y creatividad, los cuales tienen un fundamento emocional.

Este fundamento emocional, es consecuencia abstracta de la libertad que el niño y adolescente tiene para poder buscar respuestas a sus inquietudes y elegir caminos para aventurarse. Es en este proceso en donde los Padres ejercemos el papel protagónico de Gestor de Talento, cuya función simplemente se traduce a ser un buen Coach, que en el mejor de los casos significa escuchar y callar.

La ausencia de dirección y la ausencia de libertad son extremos que dentro del proceso de formación y desarrollo del Talento de los niños y adolescentes, no contribuyen sanamente. La clave es encontrar el equilibrio perfecto para dirigir el proceso de liberación del potencial.

En lo que se refiere a los jóvenes y a los adultos, la ausencia de dirección si puede contribuir al proceso de liberación de potencial, especialmente si tienen claridad sobre aquello que persiguen; Inclusive la ausencia de libertad en estas etapas de la vida, puede convertirse en el detonador para el desarrollo y aplicación del Talento.

Autor Haroldo Eduardo Herrera Monterroso - [email protected]

Coach Certificado; Facilitador en temas relacionados con Gestión del Talento Humano. Con estudios para Doctorado en Dinámica Humana y Salud Mental; con Maestrías en Gestión y Desarrollo Estratégicos del Talento Humano; Liderazgo Organizacional, Derecho Mercantil y Competitividad; Reingeniería y Tecnologías de Aseguramiento. Guatemala, Central América.

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