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Ghost Rider: Espíritu de Venganza (Mark Neveldine-Brian Taylor, 2011)

Por Especialistamike
Ghost Rider: Espíritu de Venganza (Mark Neveldine-Brian Taylor, 2011) Título original: Ghost Rider: Spirit of Vengeance   Género: Acción, Cómic Duración: 95 minutos   País: EE.UU. Dirección: Mark Neveldine, Brian Taylor   Guión: Scott M. Gimple, Seth Hoffman, David S. Goyer Intérpretes: Nicolas Cage, Idris Elba, Johnny Whitworth, Christopher Lambert, Ciarán Hinds, Violante Placido Música: David Sardy   Web: thespiritofvengeance.com
Con el fin de controlar sus deseos de venganza, Johnny Blaze, El Motorista Fantasma, que ve sus poderes como una maldición, vive apartado del mundo y sin relacionarse con nadie, pero acaba siendo localizado por el monje Moreau, que necesita su ayuda para buscar a Nadya y a su hijo Danny antes de que los encuentre Roarke, un viejo conocido de Blaze.
Bien, vamos allá, sin rodeos, sin concesiones y sin paños calientes: Ghost Rider: Espíritu de Venganza, la última película estrenada hasta la fecha protagonizada por Nicolas Cage, es un fiasco en toda regla, un completo despropósito, un truño de proporciones mastodónticas... En definitiva, UNA MIERDA COMO UNA CATEDRAL.
Ghost Rider: Espíritu de Venganza (Mark Neveldine-Brian Taylor, 2011)
Para empezar, estamos ante una secuela totalmente innecesaria, al menos planteada tal y como se ha planteado. Ya la primera entrega, titulada Ghost Rider (2007) y dirigida por Mark Steven Johnson -responsable de Daredevil (2003)-, resultó ser una discretísima cinta de acción protagonizada por un personaje de cómic de dilatada trayectoria que merecía, sin duda alguna, una adaptación con mucho más empaque que la que se llevó a cabo en el 2007, que a pesar de todo produjo pingües beneficios. Lejos de enmendar dicho error y animados por la recaudación mundial de dicho film, ciertas mentes privilegiadas de la industria hollywoodiense deciden cuatro años después que es necesaria una secuela y depositan el proyecto en manos de Mark Neveldine y Brian Taylor, el dúo dinámico -o más bien frenético, podríamos decir- responsable de films como Crank (2006) y Crank: Alto Voltaje (2009).
Ghost Rider: Espíritu de Venganza (Mark Neveldine-Brian Taylor, 2011)
Este binomio de directores opta por pasar olímpicamente de la trayectoria en papel de Ghost Rider y su mitología y deciden que lo mejor es poner en marcha prácticamente un reboot total del personaje pero, eso sí, echando mano del mismo actor que encarnó a El Motorista Fantasma en el film de 2007: nuestro necesitado amigo Nicolas Cage. Además, llama poderosamente la atención que el pésimo guión se articule en torno a una historia de David S.Goyer, quien escribiera en su día las lineas argumentales de Dark City (1998), Batman Begins (2005) o El Caballero Oscuro (2009). Se suele decir que todo el mundo tiene un mal día... Está claro: los días malos de David S.Goyer se sucedieron uno tras otro mientras redactaba esta historia simple, ramplona y rebosante de tópicos digna de cualquier telefilme cutre de sobremesa. Quizás es porque estaba volcado por completo en el guión de The Dark Knight Rises, que se estrena dentro de unos meses.
Ghost Rider: Espíritu de Venganza (Mark Neveldine-Brian Taylor, 2011)
Todos sabeís que le tengo un cariño especial a Nicolas Cage, pero con esta película ha tocado fondo y no me cabe la menor duda de que en esta ocasión nos ha brindado la peor interpretación de su carrera. Sin duda acuciado por una delicada situación económica personal, el bueno de Cage se ha visto obligado en los últimos años ha aceptar prácticamente cualquier papel que ha pasado por sus manos sin reparar en el daño que dichas participaciones en films de dudosa calidad le inflingen a su reputación. En esta ocasión  vuelve a ser manifiesto el tremendo pasotismo del sobrino de Coppola y la desgana con la que aparece en pantalla, mostrándose visiblemente irritado, incómodo y en ocasiones totalmente forzado y ridículo, como el tono general del film. Está claro que los números rojos de su cuenta bancaria llevan las riendas de su carrera desde hace unos años. Una auténtica pena...
Ghost Rider: Espíritu de Venganza (Mark Neveldine-Brian Taylor, 2011)
Pero no solamente Nicolas Cage está nefasto, sino que prácticamente todo el reparto en general da vergüenza ajena. Bochornosa es la presencia casi testimonial y anecdótica de Christopher Lambert, quien fuera antaño el inmortal Connor MacLeod y relegado en esta ocasión a un papel absurdo y esperpéntico: Methodius, un estrafalario monje caracterizado de la manera más cutre que recordeís y con apenas dos líneas de diálogo. En la misma línea sonrojante tenemos al veterano actor irlandés Ciarán Hinds dando vida a uno de los villanos más ridículos de los últimos tiempos -ojo a la ceremonia del final, con qué salero se contonea- y también a su patético esbirro Ray Carrigan, tristemente interpretado por Johnny Whitworth. De la heroína de la historia, interpretada por Violante Placido -la Neus Asensi italiana- mejor ni hablamos. El único que aporta algo de dignidad al conjunto es Idris Elba, quién ha llegado a reconocer que estuvo dos días pensándose si aparecer en el film o no. Está claro que no lo meditó el tiempo suficiente.
Ghost Rider: Espíritu de Venganza (Mark Neveldine-Brian Taylor, 2011)
Por lo demás, tenemos unas localizaciones de baratillo -el este de Europa, donde es evidente que resulta mucho más barato filmar-, unos efectos especiales que dejan mucho que desear y un montaje atropellado que más que entretener, confunde y aturde al espectador. La ausencia de coherencia en el lamentable guión lastra la película desde los primeros minutos de metraje, donde sólo la secuencia inicial se libra del desastre, y teniendo que recurrir a una misma escena dos veces -el Motorista Fantasmas meando cual lanzallamas- para evitar que el espectador quede sumido en un coma irreversible debido al tedio y la vergüenza ajena  que impera en la historia. Decir que es una mala película es quedarse corto...


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