Revista América Latina

Grafiti

Por Mexinol
No se quien haya sido el inventor del grafiti, pero México no se escapa de esta forma internacional de joder las ciudades. Allá donde haya una pared, los grafiteros marcan su territorio cual perro meando un árbol, no importa si es una fábrica, una tienda o un cartel publicitario, si tienen el espray del color adecuado para que resalte sobre el fondo, harán su grafiti.

La mayoría de las veces no se entiende ni castaña de lo que escriben, o por lo menos yo que soy lego en la materia (como en casi todas las materias). A veces adivinas alguna letra pero la mayoría se me hace un sinsentido. Hay grafitis que simplemente ponen unas letras a base de rayas, otros las adornan mas, otros las ponen como si hubieran comido mas de la cuenta y están como gordas y rellenas de un color diferente por dentro. Algunos pintan a ras de suelo, otros a unas alturas increíbles que te preguntas como leches se treparon esos tíos hasta allá para joder la pared. Pintan sobre los puentes, los bancos de los parques, letreros, columnas o incluso sobre los vagones de los trenes para que su marca recorra el país.
Afortunadamente lo que suelen respetar son las casas particulares, aunque si la casa está claramente vacía o abandonada entonces pierde el carácter de casa y también es víctima de los grafiteros. Alguna vez se han dado casos en los que han pintado alguna casa habitada, aunque es raro y supongo que debe haber algún trasfondo (o pensaron que estaba vacía).

Ante ello las autoridades (in)competentes suelen tener programas antigrafiti. Pero para que este programa funcione en condiciones tiene que cumplir con ciertas condicionantes. En primer lugar obviamente la policía tiene que pillar a los chavales con las manos en la masa, o mas bien, en el bote de pintura. La segunda condicionante es que estos chavales no tengan pasta para darles una mordida a los polis, o que no haya un periodista cerca, si cumplen estas condiciones entonces los chavales terminarán en chirona. Ahora, no os vayáis a pensar que tan fácilmente terminan en chirona tipo Carabanchel, en realidad terminan en las celdas que está en instalaciones de la policía. Si el afectado no presenta demanda alguna, entonces les ponen una multa (cuyo monto no se si irá a parar a las arcas municipales o a las arcas del juez de turno) y los dejan salir. En caso de que el afectado se decida a poner demanda, es común que la pena a pagar sea obligar a los chavales a presentarse frente a la pared que pintarrajearon con pintura y rodillo pagado de sus bolsillos para cubrir su marranada y dejar la pared como estaba. Desafortunadamente suelen comprar de la pintura mas barata existente y la rebajan con bien de agua para que alcance a pintar toda la pared, con lo que a través de la pintura se alcanza a ver el grafiti "original". Lo malo es que en la mayoría de los casos la gente no presenta demanda porque le sale mas barato acercarse a la ferretería mas cercana y comprar la pintura que andar dando catorce mil vueltas a la delegación de policía para poner la denuncia, eso en el caso de que hayan pasado por las primeras dos condicionantes.

Después existen otro tipo de grafiteros que pintan exclusivamente en paredes medio abandonadas, es decir, que están tapando terrenos baldíos que pertenecen a una fábrica. Esta fábrica puede estar abandonada o no, en cualquier caso al dueño no le preocupa la apariencia del muro, solo que nadie se pase de este lado. Estos grafiteros lo que pintan son anuncios de bailes o discotecas donde va a tocar algún grupo musical local o regional en fechas próximas. También los hay que aprovechan para anunciar su negocio de reciente apertura por la zona como puede ser un videoclub, un colegio una floristería, o porque no, una sex shop. Estos grafiteros pintan a plena luz del día, yo no se si saquen algún permiso especial, pero los policías no los detienen ni interrumpen en su trabajo.

Por último encuentras a algunas paredes pintadas con mensajes a favor del ahorro del agua o en contra de las drogas y firmados por chiquillos menores de 15 años, también encuentras otras donde los grafiteros pintan auténticas obras de arte, en estos casos lo anuncian por la tele ya que parece ser que el ayuntamiento en turno hace algunos concursos ocasionalmente para dejar que los chavales se expresen. Desafortunadamente para el día siguiente es común que lleguen los grafiteros del barrio y pinten sobre las obras que no son suyas para dejar bien en claro que ese es su territorio.

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