Syriza, (unificación, Frente social), oficialmente
partido, es una coalición de dos docenas de agrupaciones izquierdistas,
maoístas, trotskistas, eurocomunistas, gentes del Movimiento Socialista
Panhelénico (PASOK) socialistas descontentos, verdes, etc. etc. la Secretaría Política
la forman 12 miembros elegidos por un Comité Central de 200, a su vez elegido en el
congreso de 2013, de los que 135 salen de una lista unificada y unos 60
proceden de la Plataforma de Izquierdas de Lafazanis, Tsipras recibió un apoyo
del 75%.
Una idea de las fuerzas en litigo la pueden dar las votaciones de finales de mayo en el Comité Central a cuento de las negociaciones que se celebraban con la eurozona, el pico de seguimiento de Lafazanis, en contra de dichos acuerdos fueron 75 votos, contra los 95 favorables a Tsipras, ojo, y 30 abstenciones. La mayoría en el Comité Central, para destituir a Tsipras es de 101 votos.
El centralismo democrático llevaba hasta un pequeño grupo inicialmente muy unido en torno a Tsipras: Yannis Dragasakis, Gabriel Sakellaridis, Nikkos Pappas, Alekos Flambouraris, Tsakalotos y, hasta hace poco, Varoufakis. Ahora el influyente grupo, la Plataforma de Izquierdas –partidarios de salir del euro y volver al dracma- liderada por Panagiotis Lafazanis, Lapavitsas y Kouvelakis, se ha separado formando grupo parlamentario propio, lo que provocó la convocatoria electoral.
La convocatoria de elecciones, evidentemente tiene que ver con las contradicciones internas de Syriza, la ruptura de sus equilibrios internos a cuenta de seguir o no en el euro, que choca con aceptar o no, los términos del nuevo rescate, es decir cumplimentar los deseos de una amplia mayoría de ciudadanos que apoyan el euro, al tiempo que otra amplia mayoría, están hasta las narices de aguantar tanto recorte. Esas contradicciones han llevado a desaprobar la gestión del Gobierno de coalición actual de Syriza por un 72%.
Quizás un elemento que también aclare la rapidez de la convocatoria, sea la ventaja que conceden las leyes griegas a los líderes para priorizar el orden de los candidatos en la confección de listas, si estas elecciones fueran convocadas antes de 18 meses de las anteriores lo cual seguro ha influido. Como líder, Tsipras cuenta con grandes apoyos en el conjunto de la ciudadanía y ha crecido su importancia para todos los partidos, sociedad civil e intelectuales griegos, por lo que no es descartable un gobierno de coalición con partidos europeístas con él como figura emblemática, en todo caso, gestionar la situación tiene grandes dificultades, con riesgos abiertos de fracaso del tercer rescate y un Grexit.
