
Borges, el mundo y las sombras. Foto de autor desconocido.
(Hablarle a Borges, 59). Dicen que Borges dijo o escribió: «En la palabra “noche” podemos conjeturar que en el principio significaba la noche misma: su oscuridad, sus amenazas, las estrellas radiantes».Y, bajo ese doble influjo (Borges, la noche, o viceversa), se me ocurre: «Puede que también desde el origen estuviera presente, en medio de la noche, la intuición del sol que, si bien se mira, con su ausencia pendular, es el que la hace posible. Y, claro, el sol de medianoche, ese curioso fenómeno astral, estacional y anímico».

Borges paseando por la calle Maipú de
Buenos Aires, del brazo de Rodolfo Braceli,
novelista y periodista argentino.

Borges durante la entrevista que le hizo Soler Serrano
en el programa A fondo (12.09.1976).
Y se me ocurre, a modo de apostilla: «Toda fe es onírica. De modo que creer en los sueños es un ejercicio estricto de lógica. Darle al soñar la preeminencia de lo real, en cambio, no creo que pase de conjetura. Aunque quién sabe, ripio mediante, si Calderón no tendría razón... y los sueños sueños son».
