(...) El día 16 de septiembre de 1916 el tanque hizo su irrupción en la historia durante la batalla del Somme: eran los Mark I británicos, unas bestias extrañas con forma romboidal que parecían casamatas andantes, y que se presentaban como la solución al estatismo de la guerra de trincheras. H. G. Wells los había imaginado y descrito muy parecidos en un relato publicado en 1903 en el que los denominabaland ironclads, acorazados terrestres, aunque en su caso funcionaban a vapor, llevaban troneras y no marchaban sobre orugas. La aportación de los primeros tanques -con desastres tácticos como en Cambrai (1917), donde se combinaron con la caballería tradicional y Amiens (1918), donde cargaron medio millar de unidades- fue controvertida, pero habían llegado para quedarse: eran, sin duda, una realidad aplastante... leer toro el artículo en el país digital
