
Título: HamnetAutora: Maggie O'Farrell Editorial: Libros del Asteroide Año de publicación: 2021Páginas: 352ISBN: 9788417977580
Conocí a Maggie O'Farrell en marzo de 2025 con Instrucciones para una ola de calor y como su estilo me gustó mucho seguí leyendo La extraña desaparición de Esme Lennox, con el que también disfruté. Mientras, amigos, compañeros del club de lectura y blogueros me recomendaban una y otra vez que leyera Hamnet y por fin lo hice al principio del verano. Y tengo que confesaros que en los últimos dos meses he dejado y retomado el libro muchas veces y he mantenido una relación de amor-odio con él.
Durante toda la primera mitad de la novela no logré meterme en la historia ni conectar con los personajes. Abandonaba la lectura, me daba por vencida pensando que no todos los libros son para todos los lectores, pero al mismo tiempo no podía evitar pensar que si a tantísima gente le había entusiasmado el libro tenía que tener algo que yo aún no había conseguido ver.
Y por fin llegó ese click, ese instante que logró meterme de lleno en la trama, empatizar con sus protagonistas y disfrutar muchísimo de la segunda mitad de la novela.
La protagonista de esta historia es Agnes, una joven peculiar, distinta, rara para sus vecinos, independiente y que tiene un don para crear remedios naturales para todo tipo de enfermedades y para presagiar el futuro, sobre todo la muerte y las desgracias.
Por todo ello es la comidilla de Stratford, el pequeño pueblo de Inglaterra en el que vive junto a sus hermanos y su madrastra, por la que siente un odio mutuo.
Cuando conoce a un joven preceptor de latín tan extraordinario como ella los dos comprenden que acabarán formando una familia.
Pero su matrimonio tendrá en contra a ambas familias, sobre todo a la de él. Su padre, el guantero del pueblo, un maltratador, la humillará y ninguneará, como siempre ha hecho con su hijo.
Ese hijo es William Shakespeare y la autora va rellenando con ficción los huecos de la historia real de su familia y el suceso que los marcó a todos para siempre y que inspiró Hamlet.
Lo que más me ha gustado de la novela es que no se centra en Shakespeare, sino en su mujer, sus hijos, sus padres, sus suegros, sus vecinos... En sus vidas cotidianas y familiares, los afectos, el cariño, el dolor, el miedo, la pérdida, la ternura... Todas esas pequeñas grandes cosas que forman nuestras vidas.
Y lo hace de tal manera que a mí por momentos se me olvidaba que el padre de esta historia era Shakespeare.
Con un estilo lírico y delicado, pero también directo y duro, hasta el punto de llegar a estremecernos, logra fijarse en cada detalle, pero lo hace con naturalidad.
Y con naturalidad, cercanía y empatía nos acerca a los personajes, logra que nos sintamos identificados con ellos a pesar de la distancia física y temporal. Porque trata temas tan complejos y universales como el amor, la familia, la maternidad, el sentirse realizado a través del trabajo, el dolor, el duelo y cómo superarlo, cada uno, Agnes y Shakespeare, a su manera, siguiendo sus propios caminos.
Al final el libro me ha gustado muchísimo, sobre todo la segunda mitad, me ha dejado muy buen sabor de boca y desde ahora yo también me sumo a las recomendaciones de esta obra tan especial y maravillosa.
