Revista Decoración

hazlo tú: probando los vinilos de Ferm Living

Por Tres

¡Buenos días!
Como ya os avanzábamos hace unos días en el post dedicado a la habitación de la pequeña Daniela, a partir de septiembre três shop va a contar con muchas novedades interesantes entre las cuales destacan los productos de una de nuestras marcas preferidas:
Ferm Living
Y, antes de incorporar productos nuevos a la tienda, nos gusta hacer un pequeño tanteo para poder conocerlos de primera mano y asegurar así que tienen la calidad esperada y así poder ofrecéroslos con total seguridad de que, una vez lleguen a vuestras casas, no sólo no os defrauden sino que resulten mucho mejor que en foto ;)
En este primer tanteo de Ferm Living, mi marido y yo decidimos probar en nuestra casa uno de sus fantásticos vinilos; y más concretamente el modelo powerbirds:

hazlo tú: probando los vinilos de Ferm Living

El sitio elegido para colocarlo era una de las paredes principales de nuestro salón y aunque lo cierto es que somos bastante manitas he de confesar que, una vez recibido el vinilo, la colocación nos plantaba un poco de cara:

hazlo tú: probando los vinilos de Ferm Living

Sin embargo, este fin de semana nos liamos la manta a la cabeza y como dice el dicho "con paciencia y una caña" o, más concretamente, "con paciencia, una escalera y una escuadra" decidimos abrir la caja de los truenos:

hazlo tú: probando los vinilos de Ferm Living

Lo principal para colocar un vinilo es pensar previamente los pasos a seguir:
Primero hay que ver la forma y medida de las piezas que compondrán el vinilo (ya que normalmente viene dividido en partes) y replantear la ubicación final con unas pequeñas guías a lápiz en la pared.
En el caso del vinilo powerbirds hay que hacer unas pequeñas comprobaciones para determinar cuántas líneas de "cables" queremos colocar y hasta dónde los queremos llevar.
Nosotros por ejemplo queríamos hacer que, además de la pared principal, diera la vuelta a un pilar y teniendo en cuenta que este modelo de vinilo cuenta con 20m de cable y 12 pajaritos, medimos las paredes donde lo quería colocar y me salió que los 20m me daban para tres líneas de cables que nos pareció una opción perfecta (si hubiésemos querido hacer más líneas hubiésemos necesitado otro vinilo más para tener 20m de cable adicional)
Otra de las claves en este vinilo era la horizontalidad de los cables por lo que simplemente cogimos una escuadra graduada y, con la horizontalidad del techo fuimos marcando puntos guía exactamente a 43cm del techo para la línea inferior y separaciones de 10cm entre las líneas superiores.
Si os preguntáis el porqué de estas medidas y no otras, el secreto consiste en que nuestra idea era hacer coincidir dos de las líneas con los bordes horizontales de una caja de luz que se encuentra en medio de la pared y que, con este sencillo truco, pasa de ser un estorbo muy visible a casi desaparecer.
Una vez están marcadas las guías, se van pegando poco a poco las piezas de cables solapando los empalmes para que no se vean y llevando al vinilo hasta los límites que nos hayamos marcado.
Después, para colocar los pajaritos sin temor a equivocarnos, colocamos un pequeño trozo de celo en cada pajarito (aún sin despegar del papel base) y los pegamos provisionalmente en la pared donde pensábamos ubicarlos. Una vez hecho, nos alejamos para ver desde lejos el efecto y, con esa perspectiva, hicimos varios cambios hasta dar con la configuración que más nos gustaba y así poder ya pegar "de verdad" cada pajarito en su posición definitiva.
Y, colorín colorado... ¡Este vinilo ya estaba colocado!
Aquí tenéis el resultado final:

hazlo tú: probando los vinilos de Ferm Living

Aquí podéis ver lo que os comentaba de "hacer desaparecer" la caja de luz:
hazlo tú: probando los vinilos de Ferm Living

Y aquí otro pequeño detalle de cómo los "cables" dan la vuelta al pilar:
hazlo tú: probando los vinilos de Ferm Living

(No nos juzguéis por la moldura; a nosotros también nos gustaría que NO estuviera ;)

¿Qué os parece el resultado?
Pero por si fueran pocos nuestros "pájaros de papel", aún nos quedaban un par de pequeñas bazas por jugar...
La primera era el pequeño gorrión (logo de Ferm Living) que la marca regala con cada vinilo para que, antes de meterte a colocar tu modelo definitivo, puedas probar el funcionamiento del material sobre tu pared y acostumbrarte al sistema. Nosotros decidimos colocarlo en el recibidor (que ya os enseñé AQUÍ) y, para ser más exactos, sobre el videoportero:

hazlo tú: probando los vinilos de Ferm Living

hazlo tú: probando los vinilos de Ferm Living

Y, para terminar, como en nuestra configuración del vinilo del salón nos sobraba un pajarito y no sabíamos dónde colocarlo, decidimos aprovechar que en nuestro edificio somos sólo una vivienda por planta para dar un toque divertido al descansillo y de paso quitarle un poco de importancia a esas cajas de luz que nos dan tanta rabia:
hazlo tú: probando los vinilos de Ferm Living

Como veréis, después de ésto, creo que bien podríamos montar una granja de pajaritos ;)
El caso es que David yo estamos encantados con el resultado y, definitivamente, no sólo le damos el aprobado a Ferm Living sino que yo le daría incluso el sobresaliente.
En septiembre, desde três os informaremos de todos los modelos disponibles por si alguno de vosotros se anima a darle un toque diferente a su decoración pero, mientras tanto, os dejamos un pequeño aperitivo en forma de catálogo para que vayáis viendo las maravillas de esta marca danesa de la que nos declaramos fans incondicionales.
Para descargar el catálogo en pdf, pinchad AQUÍ.
¡Esperamos que os guste tanto como a nosotras!
Un abrazo
Maca =)


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