Tienes pánico, te menosprecias, ya no sabes hacia dónde ir y avanzas sin sentido. Estás en un punto en el que quieres tirar todo por la borda, tu pareja no te llena, tus hijos te agobian y el trabajo no es lo que esperabas.
.- Decides hablar con tu mejor amiga y te da la razón en todo. Acabas de estar con ella y sigues igual.
.- Decides hablar con tu madre y te dice que ya te avisó… que tu marido no era hombre para ti y no te iba a hacer feliz.
.- Decides hablar con tu compañera de trabajo y a los dos minutos está ella hablando de la mierda de vida que tiene.
.- Decides hablar con tu hermano y se caga en todo, insulta a tu jefe, a tu marido y acaba diciéndote que necesitas vacaciones.
.- Decides hablar con tu médico de cabecera y lo único que te manda es un volante para hacer una analítica de sangre.
Piensas que cuando los niños empiecen el cole todo cambiará y tendrás tiempo para ti, para formarte y para ganar más para poder salir más a menudo con tu marido.
Sigues igual, mes tras mes y años tras año.

Los niños empiezan el cole, en tu trabajo te aumentan horas pero con el mismo sueldo, tu marido se queda sin el tuyo y lo único que piensas es la mierda de vida que tienes.
Sigues igual, mes tras mes y años tras año. Le echas la culpa a la crisis, al gobierno y a todo el que te rodea.
Y un día, alguien, en el momento oportuno, te recomienda a un profesional para que te diga que no estás locas y que sí puedes cambiar tu vida.
Te ríes de ella, te ríes de ti misma, y te ríes del mundo. ¿Cambiar mi vida? Como no cambie de trabajo y de marido, mal vamos.
Y vuelves a preguntar, tal cuál una niña de 15 años que necesita la aprobación de sus mayores para sentirse alguien:
.- Decides de nuevo hablar con tu mejor amiga y te dice que pruebes aunque ese dinero estaría mejor invertido si fueses de compras.
.- Decides hablar con tu madre y te dice que no entiende para que necesitas a un loquero. Que ella sabe de la vida y que cuando era joven…y bla, bla, bla.
.- Decides hablar con tu compañera de trabajo y a los dos minutos está ella te está pidiendo el teléfono para ir ella, con su madre, con su suegra y con la vecina.
.- Decides hablar con tu hermano y te ofrece a echarte un cable con los pagos de las sesiones. Y de paso, si le puedes preguntar cómo puede solucionar él con su…bla, bla, bla.
.- Decides hablar con tu médico de cabecera y te dice que si quieres un loquero por la seguridad social, lo tendrás pero la cita tarda entre 12 y 24 meses.
En fin…
Pides cita. Tres días y te recibe. Una mujer maravillosa. Y descubres otro mundo, un mundo que está en tus manos. Y no te gusta.
.- Nadie te enseñó a reconocer todo lo bueno que tienes.
.- Nadie te enseñó a asumir tus errores.
.- Nadie te dijo que en la vida, tú decides.
.- Nadie te dio alas para buscar lo que realmente querías.
.- Nadie te dijo que las cosas no se hacen “porque sí”.
Y duele reconocer la verdad. Y duele reconocer que solo tú puedes cambiar. Y que no tendrás cambios en tu entorno si tu no cambias.
.- No quieres asumir riesgos.
.- No quieres cambiar tú.
.- Quieres que cambien los demás.
.- No quieres desempolvar el pasado.
.- No quieres cambiar el presente.
.- Pero sí quieres un prometedor futuro.
Y ahí estás. Haciendo lo imposible por parecer entera, fuerte, segura y confiada. Pero ya no puedes más. Y sales de la consulta, te metes en el coche y … Llorando a moco tendido metes la llave en el contacto. Pero no puedes arrancar. Te tranquilizas y revives la conversación. Respiras hondo. Te secas las lágrimas y algo hace “clic”.
¿Cómo no lo habías visto antes?, ¿Cómo no te habías dado cuenta antes?, ¿Cómo has podido vivir una vida que no era tuya?!!!

