Crystal Houses surge del encargo de incorporar una tienda de gran escala a PC Hooftstraat, una calle originalmente residencial que hoy concentra buena parte del comercio de lujo de Ámsterdam. MVRDV planteó el proyecto a partir de la premisa de aumentar la superficie comercial y responder a las necesidades de exposición de una flagship, manteniendo la continuidad arquitectónica del entorno. El edificio reúne 620 m² destinados a retail y 220 m² de vivienda, con el programa comercial en los niveles inferiores y los apartamentos hacia arriba.
El proyecto se construyó a partir de una reinterpretación de las casas tradicionales de la calle, conservando sus proporciones y la disposición de sus aberturas. En la parte inferior, el ladrillo cerámico fue sustituido por bloques macizos de vidrio que reproducen sus dimensiones y su forma de colocación. El material se extiende también a determinados elementos de las aberturas, lo que permite que la fachada mantenga el dibujo de la construcción original aun cuando modifica por completo su grado de transparencia.
La altura del frente comercial también fue ajustada para responder a la normativa vigente y ganar superficie interior. A medida que la fachada asciende, los bloques transparentes comienzan a combinarse con piezas cerámicas hasta que el ladrillo tradicional vuelve a ocupar por completo los niveles residenciales. La transición deja diferenciar ambos programas dentro de una misma composición y responde, además, a los requerimientos municipales que establecían la conservación del ladrillo en la parte superior del edificio.
Terminado en 2016, Crystal Houses tuvo inicialmente una ocupación temporal de Chanel limitada a una planta. La llegada de Hermès en 2019 implicó una nueva adaptación, ya que la maison pasó a utilizar dos niveles y encargó el diseño interior al estudio parisino RDAI. La reforma permitió aprovechar de otra manera una fachada cuya transparencia había quedado parcialmente anulada durante la ocupación anterior por la presencia de un muro ciego detrás del primer piso.
La eliminación de ese cerramiento abrió el nivel superior hacia la fachada y modificó la percepción del proyecto desde ambos lados del vidrio. Desde la calle, la transparencia se extendió a una mayor altura e incorporó el primer piso a la exposición del local. Desde el interior, quedó a la vista el sector en el que los bloques transparentes comienzan a encontrarse con la mampostería cerámica, haciendo visible una resolución que hasta entonces se percibía principalmente desde afuera.
En la fachada, la transición entre vidrio y cerámica concentra buena parte del trabajo de MVRDV sobre el sistema constructivo original. Los bloques transparentes mantienen la escala del ladrillo y conservan el trazado de las aberturas, lo que evita resolver el frente comercial mediante una superficie vidriada independiente de la arquitectura existente.
La particularidad de Crystal Houses está también en la función estructural que asume el vidrio. En el nivel inferior, los bloques macizos forman un muro unido mediante un adhesivo transparente de alta resistencia, permitiendo prescindir de una subestructura metálica visible. El material conserva el espesor propio de la mampostería y modifica la relación del cerramiento con la luz: de cerca, cada pieza mantiene su volumen, mientras que, a mayor distancia, las juntas pierden presencia y el muro adquiere mayor continuidad.
MVRDV, Crystal Houses, P.C. Hooftstraat, Amsterdam © 2019
Con la apertura del primer piso realizada para Hermès, la transición entre el vidrio y la terracota pasó a percibirse también desde el interior. La nueva configuración dejó expuesto el punto en el que ambos materiales comienzan a combinarse y permitió incorporar la fachada como parte de la experiencia espacial de la tienda.
Fotografía: Daria Scagliola & Stijn Brakkee
