Me gustan las ventanas vestidas, las que han tenido un trabajo detrás. Una tejedora, bordadora o costurera que ha pensado en ellas y les ha dedicado su tiempo para dejarlas bonitas. Esas me gustan. Una ventana dice mucho de quién habita detrás. Mucho. Ventanas desnudas, vestidas, coloridas, con flores, con porticones de madera... Abiertas dejando pasar el aire, cerradas a cal y canto. 
De playa, de montaña o de ciudad. He decidido recopilarlas todas, cámara en mano, no perder ninguna e imaginar todas las historias que puedan esconder. ¿Lo habíais pensado antes? ¿Qué cuentan de vosotr@s vuestras ventanas? 
También hay ventanas con gatitos curiosos, que miran sin asustarse, que inspeccionan, que viven un poquito fuera de su hogar. No negaré que esas son las más bonitas para mí. Porque Obi también mira a través de nuestra ventana y sigue el vuelo de las cigüeñas como si fueran milagros. Si alguien le viera a través de ella seguro se enamoraría de su cara. Seguro.Recuerdo los años que viví en una casa en qué veía a Obi en la ventana desde el final de la calle. Él cuando me avistaba a lo lejos maullaba tras el cristal. Me estaba esperando. Las ventanas cuentan mucho de nosotros, ya lo he dicho.
Fotografiadlas y ¡enseñádmelas! Feliz semana.Fotos en Castellar de n'Hug, Queralbs y Ribes de Freser
