Hoy he soñado que estaba embarazada. Tantas buenas nuevas últimamente a mi alrededor, han hecho que mi subconsciente haga de las suyas.
Confieso que no es la primera vez que lo sueño. Hace unos años más que un sueño era un ansia, un deseo. Hoy ha sido un sueño, un sueño realista, donde veía claramente cómo la regla no venía, ahora que soy más regular que un reloj suizo. Y entonces sobrevenía una mezcla de sentimientos, la alegría, el miedo, la felicidad, el terror.
Un test de embarazo, dando positivísimo, un ser creciendo ya en mi interior. Me he despertado sofocada.
Y esto me ha hecho pensar. ¿Y si sucediera?. Un par de ginecólogos me recomendaron en su día que no me arriesgara más, no me aconsejaban un nuevo embarazo. Dos embarazos muy difíciles, contracciones tempranas en ambos. El primero con rotura de bolsa precoz y mal final. El segundo con contracciones peligrosas hasta los 7 meses. Ambos con reposo absoluto y mucho miedo. Mi útero falla en la mitad del embarazo, no puede sujetar bien al feto. No saben muy bien qué ocurre.
Al principio pensé en ir a un buen ginecólogo, pagar una consulta privada, buscar un buen especialista al que consultar mi caso y pedirle opinión. Un profesional que dejara de lado miedos y se enfrentara a mi caso para decirme qué me pasó, por qué me sucedieron aquellas cosas, si se podría solucionar, si podría enfrentarme a un nuevo embarazo.
Pero no lo hice, no busqué, no consulté, y han pasado los años con un único resultado, la resignación. He aceptado que no puede ser. Pero a pesar de que no puede y no va a ser, al ver a amigas embarazadas no puedo evitar sentir esa añoranza, ese deseo de volver a ser madre.
¿Qué pasaría si mañana no me bajara la regla?, ¿cómo enfrentaríamos un nuevo embarazo de riesgo?. Tengo casi 38 años, un niño imparable e inagotable de 4, un niño con un problema de salud, una probabilidad de quedarme en la cama sin moverme un par de meses del 90%, un riesgo de aborto o parto prematuro importante, riesgo de perderlo elevado. ¿Cómo afrontaría algo así?.
No voy a decir que no tendría fuerzas, porque sé que no es verdad. Si he llegado hasta aquí, habiendo pasado lo que me ha tocado vivir, es porque soy fuerte de narices, pero ¿se habrán agotado esas fuerzas?. Confieso que soy cobarde, me da terror volver a pasarlo de nuevo, me da pavor que algo vaya mal. Y siento pena, a pesar de la aceptación, a pesar de que sé que en mi familia somos 3, que somos felices, que nos sentimos agusto así.
Pero tras este sueño, no puedo dejar de pensarlo, ¿qué pasaría si me quedara embarazada?.
