Solo pensaba cuando acabe me alegraré, habrá valido la pena el esfuerzo cuando vea el ritmo en el reloj.Y así fue, clavé los cambios de ritmo. Se que sin su ayuda no lo hubiera hecho, no estoy a mi mejor nivel pero estamos en el camino correcto.
La vuelta me costó, había muerto en el rio, los 3km que me faltaban para llegar a casa se hicieron eternos porque aparte tampoco podemos ir muy lentos porque el peque sale del futbol y hay que estar allí para recogerlo. Pero eso si, orgullosa de mis fartleks.
A Iván le fastidié su entreno, está claro que esos no son sus ritmos, si te puede ir dando un discurso y no se le altera la voz, pero que queréis que os diga, si es un galgo, a veces lo veo alejarse y parece que va en moto ya ni me planteo seguirlo, moriría a los 100m.
Aparte por un día tampoco pasa nada y se que el también se siente orgulloso y realizado cuando yo hago buenos tiempos, es lo que tiene ser el coach.
