El supercondensador inventado por investigadores de la UCLA y de
la Universidad de Connecticut podría llevarnos a marcapasos y otros dispositivos
médicos implantables que duren toda la vida.
(Foto: Islam Mosa/University of Connecticut and Maher El-Kady/UCLA)
El nuevo sistema permite almacenar energía en esos aparatos sin utilizar
batería. El biosupercondensador se carga usando electrolitos de fluidos
biológicos, como el suero sanguíneo o la orina, y funcionaría con otro
dispositivo llamado recolector energético, que convierte el calor y el
movimiento del cuerpo humano en electricidad, de una manera muy parecida a cómo
se autoabastecen de energía los relojes de pulsera que utilizan los movimientos
de quienes los llevan puestos. La electricidad es después capturada por el
supercondensador.
Combinando recolectores energéticos con supercondensadores se puede proporcionar
un suministro inacabable de energía a dispositivos implantables que duren toda
la vida y que podrían no tener que ser reemplazados nunca, tal como argumenta
Maher El-Kady, del equipo de investigación y desarrollo.
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