
Tras haber disfrutado con un buen puñado de juegos de la escena indie a cada cual más loco —Untitled Goose Game, Gang Beasts o Superliminal, os miramos a vosotros—, hace unos días llegó la secuela de Heave Ho, un título tan divertido como cachondo del estudio indie francés Le Cartel, y que lejos de complicar la fórmula, ha decidido continuarla en esta segunda parte que ofrece más y mejor... y ahora, además, con multijugador online "de fábrica" también en Switch 2. Como diría el propio Leslie Nielsen en la comedia Agárralo como puedas: «¡Circulen, que aquí no hay nada que ver!» —¿O sí que lo hay?
Para entender qué es Heave Ho 2, hay que entender de dónde viene Le Cartel Studio. Los desarrolladores parisinos irrumpieron en la escena indie de la mano de Devolver Digital con Mother Russia Bleeds, un beat 'em up ultraviolento, oscuro y sangriento, con gráficos pixelados y jugabilidad viejuna, que hizo algo de mella en el panorama independiente en 2016. Sin embargo, el verdadero puñetazo sobre la mesa —y que demostró su versatilidad— vino con el humor físico y disparatado de Heave Ho unos años después, cuando aterrizó en PC y Nintendo Switch.
Pasaron de partir caras a crear muñecos estrafalarios sin piernas, dejando claro que en Le Cartel dominan como pocos las mecánicas basadas en físicas y un diseño de niveles y situaciones ingenioso e interesante que atrapan al jugón. El primer Heave Ho fue un pequeño gran fenómeno del multijugador local, el típico al que estábamos acostumbrados lo más viejunos del lugar. Destacó como uno de los títulos más divertidos y apetecibles gracias a sus controles sencillos, un desarrollo de fases muy gamberro y un sistema de personalización de personajes que aportaba a la fórmula. Quizás el modo solitario no era lo mejor del juego y dominar los movimientos en fases avanzadas de su desarrollo tampoco es que se adaptara a todas las habilidades.

En fin, sea como fuere, con esta secuela, el estudio afianza su identidad dentro del catálogo de Devolver: juegos que no se toman en serio a sí mismos, pero cuyas mecánicas de juego están muy pulidas, y nos ofrecen, ahora sí, un multijugador online nativo que complementa a la perfección la experiencia de cuatro amigos/as en el mismo sofá Joy-Con en mano.
«No es nada personal, es solo una cuestión de brazos largos y mala coordinación»¿Pero en qué consiste el juego? ¿Por qué tanto rollo introductorio antes de ponerse con las manos en la masa? Aparte del bendito SEO y que nos gusta hacernos los misteriosos, lo cierto es que la premisa de Heave Ho 2 es bien sencilla, y nos propone un disparatado sistema de plataformas y físicas cooperativo donde controlas a un personaje compuesto únicamente por una cabeza y dos largos brazos que giran 360 grados. La jugabilidad se basa en usar el stick para orientar las extremidades y dos gatillos para agarrar o soltar cualquier superficie —o a tus propios compañeros— con la mano izquierda o derecha; a partir de ahí, la clave consiste en coordinar balanceos, formar cadenas humanas y lanzarse unos a otros por el escenario para conseguir llegar con vida a la meta superando todo tipo de trampas.

A primera vista, Heave Ho 2 parece muy continuista porque mantiene el mismo estilo visual tipo dibujo a trazos del original, algo simplista y la base de sus mecánicas intacta. Sin embargo, a nivel jugable, y sobre todo en el diseño de niveles, hay incorporaciones que justifican la secuela, como son unos entornos más variados e interactivos que recorren 8 mundos temáticos, situaciones en las que los jugadores deben coordinarse más interesantes y lejos de las típicas cadenas humanas de las que quizás se abusó en el primer juego, o las risas sin fin que ofrece el modo versus; de verdad de la buena.
Pero no todo iba ser de color de rosa, y es que por el camino se ha quedado el modo en solitario, algo que, sinceramente, nos sorprende. Cierto es que la prioridad siempre fue el multi, pero ofrecer una experiencia única no creemos que esté nunca de más. Tenedlo en cuenta, ya que Heave Ho 2 solo puede ser disfrutado en compañía —física o virtual—. Por otro lado, aunque el diseño artístico nos gusta y le va muy bien a la temática y a las situaciones que se nos presentan, la mayor potencia de Switch 2 u ordenadores, podría haber resultado en un pequeño esfuerzo extra en este sentido, toda vez tenemos en cuenta que entre bambalinas hay física y cálculos a tutiplén.

Heave Ho 2 no busca reinventar la rueda porque no lo necesitaba: el planteamiento jugable original era brillante y al solucionar la falta de modo online nativo, añadir interacciones mucho más ricas en los escenarios y mantener el tipo en Switch 2 con un rendimiento impecable, se convierte en una compra imprescindible para cualquiera que busque un juego con amigos/as en la consola de Nintendo. Un precio más que comedido, varios modos de juego, y risas aseguradas es lo que podréis esperar en este título, pero si vuestro interés radica en el juego en solitario, entonces mejor mirad para otro lado.
