Los comentarios de los usuarios se volvieron contra la marca por apoyar este cruel evento. Debido a la horizontalidad de la comunicación en la red, cuando la información llegó al responsable de imagen de la marca, este hizo un comunicado desmarcándose de la práctica y dando explicaciones. Según la información proporcionada, la foto no estaba tomada en México ni era reciente. Se trataba de un evento realizado en Mongolia en 2010, y las banderas aparecían por una fiesta que Heineken había celebrado en el local el día anterior. Para justificar tal extremo, la marca expuso un comunicado en su página y la carta que el propietario del local envió asumiendo su culpa.
En este caso se demuestra que la red tiene memoria, y que es relativamente fácil acceder lo que se dijo o se hizo hace tiempo. También se demuestra que es fácil provocar al internauta, que está dispuesto a dar cobertura y compartir noticias sin contrastar su veracidad. Una imagen vale más que mil palabras y tergiversar una información es tan fácil como fácil es difundirla. En consecuencia también nos demuestra la importancia de la imagen digital y el papel de los community managers para velar por la misma. El mundo globalizado permite que acciones locales adquieran dimensión global de manera instantánea, para bien o para mal y es una premisa que debemos tener en cuenta en nuestra experiencia digital. alfonsovazquez.comciberantropólogo
