El motivo, según Kerry, de 34 años, es ayudar a su hija a convertirse en una superestrella en un futuro no muy lejano y por ello tiene que empezar a "cuidar" su físico desde ya.La mamá para defenderse de las críticas que ya se han suscitado, dice que estos productos los prueba primero sobre ella misma antes de inyectárselos a Britney
