La ministra de sanidad italiana, Beatrice Lorenzin, declaró el pasado hace unos meses que su gobierno no autoriza a que siga ofreciéndose la terapia celular propuesta por el doctor Davide Vannoni, que había sido previamente autorizada, lo que ha supuesto el final de dos años de disputas entre Vannoni y diversos científicos italianos que sostenían que el tratamiento era inefectivo y probablemente perjudicial (Nature/Seven days 8-X-2014).
