Revista Música

Jabu Khanyile:

Por Victorhugo
Jabu Khanyile:Quien más y quien menos, con esto del Mundial de fútbol ha escuchado algo de música africana -concretamente surafricana- y la verdad es que a nuestro país estos sonidos llegan bastante difusos y tamizados por "lo folclórico" en el mal sentido de la palabra, tal y como ocurre con otros países incluído España. Por ejemplo, si a un guiri le preguntas por la música popular de aquí, lo más fácil es que te responda alegremente con un ¡olé! mientra da palmas sin ritmo y espera a que te arranques con un zapateao... Y como eso molesta, pues vamos a hablar un poco de uno de los artistas que más me gustan de Suráfrica, el desaparecido Jabu Khanyile.
A este señor me lo encontré en una de las tiendas de discos más míticas de mi ciudad, Discos Pinocha. Un establecimiento que en su día según cuenta mi padre y sus amigos, fue lugar de reunión de los amantes de la buena música. La verdad es que yo ya no me lo encontré en su momento cumbre: se había empezado a recortar la venta de discos nuevos y tiraba más de la segunda mano, y aunque la sección de vinilos viejos molaba un huevo, la mitad de la tienda se había convertido en un espacio de venta de artesanía tribal, de abalorios, de incienso y de productos de comercio justo... Sobra decir que esta tienda ya no existe.
Por aquél tiempo, nada más salir del instituto me dio por escuchar entre otros programas de radio uno llamado Diálogos Tres, dirigido por un tipo peculiar pero que sabía un poco de estas músicas. Un programa maravilloso -con sus cosas a mejorar como casi todos- que te trasladaba en un santiamén de las estepas de Mongolia a los Balcanes, pasando por cualquier otro sitio del Globo que nos podamos imaginar... Con él aprendí y conocí a artistas como la griega Elefteria Arvanitaki, a la tropa de armenios liderada por Arto Tunçboyaciyan, Ara Dinkjan o Haig Yazdjian y a africanos como Jabu Khanyile.
Gracias por ello.
Nacido en la humilde Soweto, Jabu encarna a la perfección la música de ese país, formada por el cruce entre sonidos provenientes de los distintos rincones del mundo: su formación musical como multiinstrumentista, su interés por el afro-beat, el jazz, el reggae, los matices pop de occidente y cómo no, por la música tradicional y popular de África.
Poco a poco fue adquiriendo cierto reconocimiento internacional, aunque siempre un poco a la sombra de otras superestrellas africanas como Youssou N´Dour o Angelique Kidjo.
Pues bien, entre las novedades que traía esta tienda había mucho material de las llamadas "Músicas del Mundo" y de la discográfica especializada Resistencia, algo muy arriesgado pero que tenía su público. Ahí me topé con Jabu y la colorista portada del que era su sexto trabajo: Umbele. Tras pagar por él dosmilypicopelascasiparatres -era un tiempo de bonanza económica y yo un joven inconsciente-, me lo puse en casa y descubrí un nuevo paisaje sonoro donde predominaba una música vitalista, profunda y sincera.
Umbele se editó aquí en el 2001 y entre sus 9 composiciones destacan varios cortes:
El primero es el que da nombre al disco, "Umbele", donde por decirlo de alguna forma, es de los más tribales o "folclóricos" del álbum. El apoyo vocal femenino de Khululiwe Sithole y Deborah Frazer y la utilizacion del saxofón de Lemi Special Mabaso le da un color único a esta canción:
"Undoso (nombre de varón africano)" es uno de esos temas que son el ejemplo perfecto de la música surafricana por aquello de la unión de varios mundos: se abre de forma tradicional con el sonido de una kora -un instrumento africano que cuando alguien lo toca bien pone la piel de gallina-, pero de forma súbita rompe con un ritmo entre bailable y Café del Mar cortesía de Isaac Mtshali a la batería y Jabu S´Bumbe al bajo eléctrico. La voz de Jabu Khanyile cantando en inglés y en zulú es así, no es de las más virtuosas y tampoco es una voz negra típica y tópica -áspera o cavernosa-, pero sí es de las más suaves y expresivas que he escuchado:

La guitarra de Johnny Chonko suena al inicio de "Amagoduka (Emigrantes)" y nos muestra la cara más reflexiva, melancólica y serena de la música africana, aunque siempre sea rítmica y percusiva. Los arreglos de Mthandeni Mvelase en los teclados y en el conjunto del tema sirven a la perfección para manifestar esta sensibilidad. No entiendo nada de la lengua zulú, pero creo que la temática tiene relación con la personalidad de Jabu Khanyile, reconocido por su concepción panafricanista -con la intención de erradicar los conflictos entre los pueblos africanos-, así como por su lucha -con la música y el arte siempre- por el reconocimiento de los derechos de los negros. Tengamos en cuenta el peculiar y triste contexto sociopolítico surafricano en el que se crió y formó Jabu...:

"Amanazareth (Iglesia)" es la penúltima pista del disco, que luce unos ritmos programados y unos teclados realizados por Thapelo Khomo -productor de todo el trabajo y además compositor junto a Jabu de gran parte de los temas-. En este, la base rítmica se une perfectamente a las melodías trazadas por el saxofón y a la riqueza y exuberancia que aporta el coro a cinco voces, rememorando la tradicional música "mbube" de canciones vocales a capella entonadas con fuerza en alta voz:

Buscando por ahí he encontrado que mbube significa León…
Jabu Khanyile:... Una palabra que encaja a la perfección y da sentido a la obra de este artista.

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