
“Nos ha dicho el maestro que es útil solfear
Por eso nos enseña: la, sol, fa, mi, si, re, do...”
Entre los músicos que se destacaron se encontraban: Monroe Poiser, Jean Gordon, Delfina Booth, Ruferse Escoe.

Del aspecto formal de la música, no poseo ningún conocimiento, pero cuando veo y oigo a Jean al piano, las emociones se encargan de superar esa brecha. La pianista se transforma y se traslada. Todo su ser parece tomar parte en la ejecución. Tanto las suaves brisas del Valle Central como los vientos Alisios y las” fortísimas” olas del Caribe parecen invadir el recinto.
Hace alrededor de 30 que no he visto a Jean.Partió hacia EE.UU. Tiene dos años de haber vuelto a Costa Rica. Tuvimos la dicha de que nos visitara en el San Pedro Christian Fellowahip, y nos diera una muestra de su talento musical.Me transportó a otras épocas de muy gratas memorias y vivencias. No pude resistir la tentación de entrevistarla para La Coleccionista de Espejos.

La formación musical de Gordon empezó alrededor de los cuatros, su madre la ponía a practicar en el piano doce horas al día hasta que cumplió los dieciséis. En ciertos momentos se rebeló pero como se dice en inglés “It eventually paid off”. Pasó por la tutela de varios profesores. De algunos no se acuerda más que del nombre de pila. Entre ellos: Amada, Emilio, Josefina, Marina Jiménez de Bolandi, Zoraida de Cabezas. Se acuerda que fue el profesor Aguilar Machado quien le hizo las pruebas de ingreso a Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica. Se graduó con un bachillerato en piano.Luego trabajaría allí durante once años.
Su primer trabajo fue en la Escuela General Tomás Guardia de Limón tanto diurna como nocturna con don Elián Guerrero.
Luego seguirían un sin número de instituciones tanto en Costa Rica como en USA.

El piano la llevó en viaje cultural a Centro, Norte y Sur América además de Europa.Cuando le solicité un consejo para aquellos que se inician en música y me dijo: -“Confíen en Dios y ensayen, ensayen, ensayen…”
Al pedirle su opinión sobre Costa Rica contestó: “Es un país hermoso pero no sé qué les pasa a los jóvenes” continuó “en mi juventud había gente mala también pero había quien nos guiara también. Ahora no sé” concluyó.
Jean Gordon está retirada hoy y ha vuelto a su patria. Vive con su hija Connie y viaja a menudo a Nueva York a reunirse con su hijo Daniel y sus nietos. De lo que no se ha retirado, es del piano y conforme pasan los años aumenta su dominio de ese instrumento... Para La Coleccionista de Espejos: Franklyn Perry P
