
AKA SMILE (20 DE NOVIEMBRE DE 2015) -AVISO SPOILERS-
La gran virtud del final de Jessica Jones es que te mantiene hasta el último segundo en la idea de que Kilgrave (David Tennant) ha ganado.
Siempre hay que lamentar la muerte de un gran personaje y quizás esperaba que el acto de matar, por parte de Jessica, tuviera una mayor repercusión psicológica en ella. Quizás esto será explorado en la segunda temporada, pero lo cierto es que pocas veces la relación entre héroe y villano había sido tan estrecha: si esta ha sido la historia de una ruptura sentimental, es coherente que acabe con otra ruptura, la de un cuello. La sonrisa (falsa) como forma de sometimiento, de humillación, de violación, ha sido uno de los leitmotivs de la serie. Esa sonrisa falsa que utilizaba Jessica (Krysten Ritter) para enviarle selfis a Kilgrave. Cuando en esta última escena Jessica sonríe, con todos sus dientes, descubrimos que el personaje se ha pasado 13 episodios en una constante angustia vital. La cara de Jessica se transforma en una mueca que no habíamos visto. ¿La veremos sonreír de verdad?
El concepto de sidekick nació con Robin en 1940 y se popularizó inmediatamente. Jimmy Olsen, Bucky, Toro, Speedy, Wonder Girl, Kid Flash, cada héroe tenía su propio compañero adolescente -normalmente insoportable-, una creación editorial para facilitar la identificación del lector objetivo de aquellos tebeos: los niños. Malcolm (Eka Darville) no quiere ser un sidekick, término con connotaciones negativas, un segundón. Claire (Rosario Dawson) no es un sidekick, pero sí la guapa enfermera de Daredevil en su propia serie. Una pena que el cuernecitos no asome por aquí. El personaje de Claire está basado en Night Nurse (1972), que luego tuvo vida en los cómics de superhéroes como enfermera de... Luke Cage. Por cierto, de este no sabemos nada más al final de Jessica Jones. Su paradero habrá que descubrirlo en la siguiente serie de Marvel/Netflix.CAPÍTULO ANTERIOR: AKA TAKE A BLOODY NUMBER
