Y nos toca, gracias a los inestimables aportes de Horacio Manrique, reparar uno de los grandes errores de nuestro querido blog cabeza: el "Warchild" de los Jethro Tull, un disco que fue pensado para acompañar un proyecto cinematográfico y estaba planeado como doble LP, pero como no encontraron ningún estudio que quisiera producir la película, se terminó convirtiendo en un único disco de 10 canciones. Y como los errores se los corrige doblemente (según un axioma que en la actualidad nadie le da pelota, pero que existe). Y nosotros reparamos el error con la versión remixada de Steven Wilson. Así es que aparece el séptimo álbum de estudio de los Tull, grabado y lanzado en 1974 y renovado en el 2014 con esta versión, que ha revivido álbum excelente, porque al contrario de lo que algunos creen, tiene algunas de las mejores líneas de Ian Anderson, con contagiosas y pegadizas canciones y algunas exquisiteces vanguardistas, como la incorporación de un acordeón a la mezcla sónica, así como las perfectas orquestaciones del colaborador frecuente David Palmer que agregan más variedad e interés al sonido general. No podía faltar en el blog cabeza, así que a disfrutar de esta versión!Artista: Jethro Tull
Álbum: Warchild
Año: 1974
Género: Prog folk
Referencia: Discogs
Nacionalidad: Inglaterra

"WardChild" fue un disco que permitió a los Jethro en general y a Ian Anderson en particular, recuperar el lenguaje con que se comunicaban con el publico en general y con sus seguidores acérrimos y fanáticos en particular, ya que su disco anterior (el excelente y nunca bien valorado "A Passion Play") tubo una gran gira con proyecciones de cine incluidas, una letra que hablaba de la vida después de la muerte, y resultó un disco complejo para el público general, que es una maravilla de disco desde el punto de vista artistico, pero que no tubo el exito de "Tick as a Brick". Aquí parece que Anderson buscó un acercamiento al gran público, por supuesto sin dejar de lado la gran calidad de sus obras, ni mucho menos, pero más en el formato canción aún sin dejar de ser bien progresivas.
Podemos suponer que "Ward Child" son un conjunto de historias paralelas que reflejan caracteristicas propias de la sociedad de Inglaterra de ese momento, un disco que en su momento fue muy actual, y que en realidad habría que escucharlo prestando atención a la realidad de este momento de hoy, porque la verdad es que las cosas no han cambiado tanto en el fondo, aunque en la superficie pareciera que sí. Pero mejor vamos al primer comentario del disco.
Jethro Tull, la súper banda que ha liderado el flautista Ian Anderson desde su creación en 1967, llegó a su séptimo álbum tras una seguidilla de estupendos discos que comenzó seis años antes con This Was (1968) y Stand Up (1969) y que incluye a Aqualung (1971), el esencial compilado Living in the Past (1972) y el conceptual Thick As A Brick (1972).
Luego de un polémico, también conceptual, A Passion Play en 1973, Ian y sus muchachos llegaron a esta importante obra con un enfoque más accesible que su antecesor.
Nuestro celebrado disco representa un retorno al formato de canciones no mayores a cinco minutos. Es un buen álbum de rock con los característicos trazos folk que la banda siempre ha tenido como elemento de un estilo inconfundible que gira en torno a la voz y flauta de Ian.
Si acaso Jethro Tull no es otra cosa más que el alter ego del flautista. Bueno… también existe Martin Barre.
La formación Jethro Tull era, para ese momento, el teclista John Evans, el bajista Jeffrey Hammond, el baterista Barriemore Barlow, el guitarrista Martin Barre e Ian Anderson, quienes además contaron con David Palmer en los arreglos orquestales y la ingeniería de Robin Black.
El álbum, producido por Terry Ellis e Ian Anderson, nos presenta la imagen en negativo de Ian con el fondo de una ciudad (Melbourne, Australia) predominantemente en morado. El LP contiene diez canciones, todas compuestas por Anderson.
De este álbum resaltan dos estupendos temas, “Skating Away On The Thin Ice Of The New Day” y “Bungle In The Jungle”. El contenido de las piezas es bastante variado y accesible, en algunos casos con un toque de humor e interés por lo social y religioso.
War Child inicia con el sonido del cuckoo (la sirena que avisaba ataques aéreos durante la Segunda Guerra Mundial) y posteriormente el sonido de la metralla y las bombas que se diluyen en el teclado para luego escuchar a Ian cantar: “Niño de la guerra aún te queda mucho por bailar…”.
La mezcla de las cuerdas, los sonidos de guerra y los saxos, producen un interesante efecto. Buena parte de los temas son el resultado de sesiones de grabaciones previas.
El álbum continua con “Queen and Country” donde destacan las cuerdas de la orquesta y la mordaz letra de Ian, quien nos canta: “El viento está en el río y la marea ha cambiado demasiado tarde, así que navegamos a otras costas donde otras damas aguardan, para susurrarnos cosas dulces, atraparnos en las cadenas del ancla, pero todos sonreímos tan educadamente y seguimos navegando como si nada hubiera pasado”.
Son algunos de los versos de este tema donde además resalta el acordeón.
Le sigue “Ladies”, un excelente tema enraizado en el folk. Se aprecia la acústica y luego la flauta para ceder espacio a Anderson, quien nos dice: “Damas de tiempo libre con sus ojos en el oscuro camino, todas buscando extraños a quienes dan la bienvenida…”.
Una más dramática, rockera y oscura “Back-Door Angel” continua con un excelente solo de Barre en la guitarra y luego Evans en las teclas.
“Sealion”, con la voz de Hammond, cierra el lado A del LP. “Sobre las montañas y bajo el cielo, montando caballos grises y sucios, vamos tú y yo…” La música es la más sencilla y menos congruente del álbum pero nos mantiene enganchados lo suficiente como para darle vuelta al disco y escuchar el lado B.
“Skating Away…” es uno de los clásicos temas del repertorio Jethro Tull de la década de los 70. Anderson tararea la melodía mientras se sirve una bebida. El sonido del hielo nos va llevando al primer verso. “Mientras tanto en el día uno…”
Los músicos van sumándose gradualmente. Barlow destaca en el redoble e Ian continua: “Cuando no le perteneces a nadie, no cediste en momento alguno hijo…”… “Por que fuiste criado para la humanidad pero vendido a la sociedad, despertarás algún día, en el presente millones de generaciones serán barridas por las expectativas de ser quien realmente quieres ser”.
A ésta le sigue otro tema clásico de Tull, “Bungle in the Jungle”, que con su selvático sonido Ian nos atrapa y en parte dice: “Soy un tigre al despertar y una serpiente si estamos en desacuerdo…” Destacan entre otras, la sección de cuerdas, el piano y la insistente flauta.
La tríada final la conforman “Only Solitaire” (Sólo solitario) con Ian al inicio en voz y guitarra acústica en modo folk. Es, en mi opinión, la más hermosa y breve de este celebrado álbum.
Le sigue, una marcha llamada “The Third Hoorah”. Los Tull nos transportan al medievo con tintes celtas. “Hurra! Al niño de la guerra le quedan muchos días y noches por bailar, dulce niño ¿Cómo haces hoy? Al niño de la guerra le quedan muchos días y noches por bailar…”.
Finaliza el álbum con “Two Fingers”, una canción de poco más de cinco minutos con el acústico sonido que caracteriza a Jethro Tull. Ian nos canta: “Te veré en Weighing-In, cuando toda tu vida sea sumada, y pongas tus ganancias en Dios, contra los pecados que has cometido, y pondrás tu carga final…”
Uno de los aspectos que llama la atención, años después, es la idea inicial de hacer de éste disco un álbum doble. Incluso se quiso hacer una película de humor negro metafísica que incluiría al genial John Cleese de Monthy Python como “asesor humorístico”.
Al final todo terminó en un sencillo LP con diez canciones que ahora es parte de la discografía clásica de Jethro Tull, aunque para el momento los críticos no lo recibieron con mucho beneplácito.
A pesar de ello logró ubicarse en el puesto 2 en Estados Unidos, obteniendo Disco de Oro por ello. En Inglaterra se ubicó en el puesto 14 y en otros países de Europa entre los 10 primeros.
De cualquier modo, fue un gran reto retornar a las canciones cortas luego de dos álbumes con un formato opuesto como fueron Thick As A Brick, en mi opinión su álbum más completo; y A Passion Play, obra hecha con las mejores intenciones pero que nunca logró cuajar como lo hizo su predecesor.

El disco resalta las caracteristicas histriónicas de Ian Anderson; y ya en la tapa podemos ver esto. Resumiendo, un gran disco, de canciones con grandes arreglos, muy teatral y humoristico. Todo un lujo que se hace presente en el blog cabeza.
Y sobre la versión de Steven Wilson, esto es lo que dijera en su momento nuestro eterno comentarista involuntario de siempre:
¡JETHRO TULL es todo! Cosas así nos dan ganas de exclamar cuando redescubrimos, en sendas reediciones de lujo de doble CD y DVD doble, obras fundamentales del legado eterno de JETHRO TULL como “A Passion Play” y “WarChild”. Hoy es el turno de este último titulado oficialmente como “WarChild – The 40th Anniversary Theatre Edition”, realizado por el omnipresente Steven Wilson y publicado a fines de noviembre pasado. Wilson hace una estupenda labor equilibrando los lugares de los instrumentos, permitiendo así que los guitarreos de Martin Barre se hagan sentir más en comparación con la experiencia original, y eso implica manejar con delicada sutilidad los ricos arreglos orquestales que se reparten en varias piezas del álbum; por supuesto, siendo tales arreglos tremendamente exuberantes, su presencia siempre está llena de magnificencia y pomposa estilización. Y claro... tenemos también su meticuloso tratamiento de los bonus, sobre cuyos detalles iremos entrando en próximos párrafos de esta reseña.









De los dos DVD que forman parte de este ítem, cabe destacar el segundo porque contiene un vídeo-clip de ‘The Third Hoorah’ con imágenes de conciertos del 1973, y sobre todo, imágenes de la conferencia de prensa que brindó el quinteto en la ciudad suiza de Montreux a mediados de enero del 1974. Esa conferencia sirvió para que la banda anunciara sus planes de hacer un disco y una película con el concepto de “WarChild”, pero también para donar las ganancias de un concierto benéfico realizado un par de años antes en Zurich al Ayuntamiento de Montreux a fin de que se utilice para crear un centro de actividades musicales para la juventud local. Los graciosos comentario que hace el mismo Ian Anderson y la música de fondo que proviene de ‘Quartet’ le dan un tono jocoso a este importante pero mudo documento fílmico de la banda: las imágenes donde se ve a los cinco músicos posando para la prensa antes de que la conferencia comenzara nos muestran el humorístico desparpajo y amplia camaradería que por entonces reinaba entre los integrantes de una de las más veneradas alineaciones de JETHRO TULL. Bueno, concluiremos esta reseña volviendo a exclamar como al inicio: ¡JETHRO TULL ES TODO!

Los seguidores de Jethro Tull suelen dividirse entre quienes adoran Aqualung (1971) y los que se decantan por Thick as a brick (1972), una dicotomía de la excelencia muy frecuente en tantos otros casos (¿Astral weeks o Moondance? ¿Tubular bells o Ommadawn? ¿Selling England by the pound o The lamb lies down on Broadway? Ian Anderson siempre fue el jefe de filas más estrafalario, sarcástico y trovadoresco entre las hordas sinfónicas, pero tras sesudos álbumes intelectuales, relativamente incomprendidos en el caso de A passion play (1973), optó por concederse un disco de canciones. Y eso, en años aún de grandiosidades, épica y mucho énfasis para todo, era casi sinónimo instantáneo de obra menor, incluso antes de tomarnos la molestia de que la aguja se adentrara por el primer corte de la cara A. En realidad, quedaba algo de trasfondo conceptual en esta entrega, una especie de alternativa algo más ligera al discurso sobre Dios, demonio y muerte que ya hilvanaba A passion… Pero por lo que preservaré amor eterno hacia este Niño de la guerra es por su maravillosa cara B, que se inauguraba con el porte pastoral de Skating away on the thin ice of the new day y proseguía con la exótica, sabrosa y extremadamente sorprendente Bungle in the jungle. A todo esto, David Palmer se había sumado al barco de los Tull como arreglista orquestal, una faceta en la que sobresale aquí lo suficiente como para que Anderson, siempre tan en primera línea de protagonismo, le cediera el personaje de Dios en la disparatada foto grupal (músicos, novias, ejecutivos discográficos…) de contraportada. Ladies era un prodigio bucólico, Back-door angels servía de contrapeso y la excelente pieza central era recreada casi al final, como en un espejo del Callejón del Gato, con The third hoorah. Aún quedaban buenos discos de los Tull, pero los excelentes acabaron aquí.
Lista de Temas:
CD1 [disco original remasterizado por Steven Wilson]:
1. WarChild
2. Queen and Country
3. Ladies
4. Back-door Angels
5. SeaLion
6. Skating Away on the Thin Ice of the New Day
7. Bungle in the Jungle
8. Only Solitaire
9. The Third Hoorah
10. Two Fingers
CD2 - The Second Act: Associated Recordings:
1. Paradise Steakhouse
2. Saturation
3. Good Godmother*
4. SeaLion II
5. Quartet
6. WarChild II*
7. Tomorrow Was Today*
8. Glory Row
9. March, The Mad Scientist
10. Rainbow Blues
11. Pan Dance
Grabaciones orquestales:
12. The Orchestral WarChild Theme*
13. The Third Hoorah (Orchestral Version)*
14. Mime Sequence*
15. Field Dance (Conway Hall Version)*
16. Waltz Of The Angels (Conway Hall Version)
17. The Beach (Part I) (Morgan Master Recording)*
18. The Beach (Part II) (Morgan Master Recording)*
19. Waltz Of The Angels (Morgan Demo Recording)*
20. The Beach (Morgan Demo Recording)*
21. Field Dance (Morgan Demo Recording)*
* No editados previamente
Alineación:
- Ian Anderson / vocals, flute, acoustic guitar, alto, soprano & sopranino saxophones
- Martin Barre / electric & spanish guitars
- John Evan / piano, organ, synthesizers, piano accordion
- Jeffrey Hammond / bass & string bass
- Barriemore Barlow / drums, glockenspiel, marimba, percussion
With:
- David Palmer / orchestrations, conductor
- The Philomusica of London (members)
- Patrick Halling / orchestra leader

