Revista Opinión

Jira Bulahi: “Naciones Unidas sigue siendo quien administra el territorio. Quien impide la independencia del Sahara es Francia”

Publicado el 01 febrero 2018 por Teofermi1
Jira Bulahi: “Naciones Unidas sigue siendo quien administra el territorio. Quien impide la independencia del Sahara es Francia”
Entrevista a Jira Bulahi Bad, representante del Frente Polisario en España.
Por Ramón Pedregal Casanova* / Fuente: Rebelión
Desde 1975 la monarquía marroquí invade el Sahara tras haber negociado con el gobierno y la monarquía española para que vendiese el territorio. El pueblo saharaui sigue pagando las consecuencias de semejante traición, es la historia de una ignominia. Los procesos de liberación de los pueblos colonizados comenzaron mucho antes, estaban en África, en América Latina, en Asia, y el Sahara no formó parte de todo ese mundo liberado, y algunos, como es el caso del pueblo saharaui, siguen luchando. Hoy muchos de aquellos pueblos que consiguieron una primera independencia siguen luchando, ahora contra el neocolonialismo, que se hace presente en la presión económica, en la política interior y en la internacional.
Hemos acudido al encuentro con la doctora Jila Buhali Bad, representante del Frente Polisario en España, el siempre solidario, abogado de Derechos Humanos, Fernando Magán y yo mismo. Nos ha marcado la fortaleza de sus palabras, su disposición valiente reflejando la lucha de la población saharaui, su conocimiento de los conductos y fuerzas sobre las que el pueblo saharaui y su gobierno tienen que desarrollar su lucha. Desde aquí le agradecemos su atención.
-¿Nos puede hacer un resumen de la historia del Sahara hasta el 75? Explíquenos como se llega al movimiento de liberación y luego se adapta el nombre del Frente Polisario. El Sahara, después de unas cuantas tentativas, tanto inglesas como portuguesas, pasa a ser parte, después del reparto en la famosa conferencia de Berlín, de España como una colonia desde 1884 hasta 1975. En este proceso se destacó la población saharaui en su aportación tanto a la resistencia de liberación como por su afán en defender el contexto geográfico. Fue colonia hasta el 75, aunque el movimiento pacífico de liberación había comenzado en el 60. Ya en el 66 Marruecos también quiso estar allí, siendo el Sahara aún la provincia 53 del Estado español, Marruecos ya tenía sus batallas en las Naciones Unidas. El Comité de Descolonización dicta en 1966 que el Sahara no es parte de Marruecos, nunca ha tenido ningún vínculo, y así constaba en archivos ingleses, en los que también se dice dónde había reinado el rey de Marruecos.
En 1970 el movimiento pacífico saharaui que comenzó en los 60, fue aplastado con la sublevación de Zemla, un barrio marginal donde la población saharaui se sublevó y se convocó en un movimiento embrionario del Frente Polisario. El 17 de junio del 75 se manifiesta toda la población en un macromanifiesto, después de una serie de desencuentros con las autoridades españolas. Este movimiento estaba dirigido por la emblemática figura de Hibrahim. Queríamos resolver el problema de la descolonización de forma pacífica (consta la carta invitación al diálogo con la autoridad española), la respuesta fue aplastante, con saldo de muertos, encarcelamientos, destierros y la desaparición física de su propia figura. El objetivo era acabar de raíz con todo este movimiento y silenciar la voz de los que la traían. La población saharaui siguió adelante, se reorganizó con una nueva directiva y el 10 de mayo del 73 se constituía el Frente Polisario. Como no se le había hecho caso durante esos años de reivindicación pacífica, el 20 de mayo del 73 se hace la primera operación militar contra un puesto español en la localidad de Kasik, al este, y en la localidad Hanc.
-¿Cuál es la respuesta de Naciones Unidas? Con esto comenzó una guerra de liberación nacional, quizás una de las últimas, para conseguir la independencia o la cesión del territorio para que las Naciones Unidas lo asignaran a sus pueblos para su autodeterminación. El proceso de independencia estaba culminando en África y los saharauis forman parte de estos pueblos y cuando en el 75 ya se veía, NNUU envía una delegación para visitar el territorio con tres personas: Costa de Marfil, Cuba y de otro país; fue determinante el rol que jugó Marta Jimenez, de Cuba. Dieron un informe claro, hicieron constar que la única fuerza política que habían visto en el territorio era el Polisario y que toda la población reivindicaba la independencia, lo que era cierto.
-¿Cuál fue la respuesta del gobierno del reino de España? España intentó crear un partido paralelo, que no tuvo ningún éxito, la propia población saharaui que eran sus afiliados, se revelaron y quemaron sus oficinas. En el 75 el Frente Polisario disponía de todos los elementos para negociar con la metrópoli. En el momento en que los saharauis esperaban cosechar su independencia se les hace esta traición; en lugar de cumplir con lo dispuesto por las NNUU y dejar a la población determinar su destino, España, que prometía a voces que haría lo que quisieran los saharauis, firma con Marruecos y Mauritania la venta del territorio.
Hassan II, monarca marroquí, vende a la opinión pública una marcha pacífica, a la que se denominó Marcha Verde, más bien era oscura, la manda para presionar internacionalmente, y cuaja la venta. Entonces el gobierno español le da garantías de que no habrá resistencia que le pueda impedir el paso y la ocupación, eso es el 9 de noviembre. La firma del acuerdo tripartito nefasto fue el 14 de noviembre. Los saharauis, que tenemos memoria, recordamos cómo era el ruido durante la noche de la entrada de las tropas marroquíes y el silencio del día del terror.
De repente, los saharauis nos sorprendimos con este escenario, el Polisario incluso estaba presente en las zonas y ya tenía una parte liberada del territorio, la parte del Este, y tenía preparadas las cartas para negociar con España y la retirada de manera gradual, paulatina, incluso si era posible el acompañamiento de sustitución en instituciones. El gobierno español no hizo caso y firmó con el reino de Marruecos.
En el 75 es la invasión de Marruecos-Mauritania. A Argelia la invitan y le garantizan una parte de la tarta, y Argelia deja bien claro que ella está por el derecho de los pueblos. Argelia ha demostrado a lo largo del tiempo que está con los principios básicos que defiende los derechos de éstos y, por lo tanto, no quiere ninguna parcela de ningún pueblo; lo que sí hace es cooperar y coexistir con nosotros.
El 27 de febrero se retira el último soldado español, y los saharauis proclaman la República Saharaui Democrática porque fuimos colonia española hasta ese día.
-¿Cuál era la situación política para que el gobierno español hiciese esa venta? Coincidía con un vacío político en España, la desaparición de Franco, la caída de la dictadura. Pero después, con gobiernos progresistas, se siguió dando la misma posición de desentendimiento de esa deuda histórica y no asumir la responsabilidad y contribuir a la solución del conflicto.
-Pero no fue sólo el régimen marroquí el que se aprovechó. También a Mauritania, que había invadido el sur del país, se le había concedido la mitad del territorio como derecho de ella, y cierto porcentaje de fosfatos y pesca perteneciente también a la nación española, pues ante NNUU sigue siendo la potencia que administra el territorio. Pero con Mauritaria se produce un cambio, firmamos la paz el 5 de agosto del 79, se retira del territorio: Mauritania firma la paz con el pueblo saharaui y reconoce a la República Árabe Saharaui Democrática; con Mauritania tenemos ahora vínculos.
-Ante el informe de NNUU y el reconocimiento de Mauritania ¿qué se plantea Marruecos? Marruecos invade el resto del territorio con la resistencia saharaui se le hace imposible y entonces construye, con la asesoría de grandes potencias, lo que es el vergonzoso muro que divide el territorio, que es la suma de 7 muros. Los muros se hicieron con la intención de proteger el saqueo de las riquezas. Al principio le llamaron el triángulo Huti, hicieron un muro en la parte donde radican los grandes yacimientos de fosfatos y las minas de uranio. Con el tiempo descubrieron que hay más yacimientos, algunos no en explotación, todavía en estudio, y siguen manteniendo ese afán de construir este muro con redes eléctricas, campos minados, terrenos levantados de arena, etc y radares, y el Polisario emprende la guerra de desgaste con lo que les hace imposible continuar.
-¿Cómo se llega hasta hoy? Con el desarrollo de la guerra todo el mundo se cerciora de que no se ha cumplido el sueño del trono marroquí de que en una semana se iba a instalar en el Sahara, que el rey tomaría un té, que nunca tomó en el propio Aaiun. Pero su objetivo es hacer desaparecer a esa población rebelde: la política de genocidio siguió, pero no han logrado silenciar a los saharauis ni hacerlos desaparecer. No dominan el territorio y lo que tienen ocupado, con el consiguiente pisoteo de los derechos elementales todos los días.
Esto fue lo que conllevo a la firma del plan de paz, una agenda, primero africana y luego internacional, intermediarios y la realidad misma de presión que vivía Marruecos le lleva a querer negociar y en la negociación se llega a la conclusión de aceptar un referéndum. Los sahararuis le proponen que no hay vencedores ni vencidos, nosotros defendemos el Sahara, somos saharauis, somos una población que a través del tiempo se organizó y tiene claro qué modelo quiere aplicar. Por lo tanto, es lícito, es nuestro derecho, que reivindicamos, y tenemos la razón.
-La República Árabe Saharaui Democrática, según los datos que he consultado, es reconocida por 85 países ¿ es correcto? Sí, ahí tienes la lista de los países.
-Y ¿fundamentalmente africanos y latinoamericanos? Sí, países africanos y latinoamericanos, sobre todo, los pueblos que saben lo que es la liberación del país colonial.
-¿Hay países europeos? Solo ha habido reconocimiento por la ex Yugoslavia y el intento último que ha hecho Suecia.
-Los intereses de Francia son enormemente grandes en toda la zona ¿eso ha impedido el avance diplomático? Lo digo porque en el caso del Sahara se me asemeja al caso de Palestina, siempre son los mismos los gobiernos que se oponen: Estados Unidos, Francia, Israel, Arabia Saudita y los que apoyan siempre son los mismos a unos y a otros. Parece que el derecho internacional para estos elementos no cuenta, siempre son los mismos gobiernos los que están detrás de los conflictos internacionales, la ocupación de territorios, el bloqueo a otro países y, sin embargo, siempre se presenta a los demás como si fuesen los enemigos del mundo. Este es el pan nuestro de cada día, es así. El Sahara no es un caso aislado, esta el caso de Palestina, es verdad, se repite con cualquier país que elijas, latinoamericano, africano, …, quien realmente se mantiene en el impedimento de la paz, de la estabilidad y la independencia del Sahara es Francia. Paradogicamente ha sido Francia el país de la primera revolución donde se enarbolan las banderas de los derechos básicos de cualquier ser humano y los derechos del suelo. Sin embargo es Francia la que hoy en día mantiene una política neocolonial en toda África a través de la francofonía.
Hay un principio que no pueden enterrar los neocolonialistas: es patrimonio de los pueblos africanos o latinoamericanos o europeos o asiáticos el decidir lo que ellos quieren en su espacio. Es el derecho a decidir lo que ellos quieren, podrán discrepar, podrá haber de todos los colores políticos pero son ellos los que lo deciden y en proporción de mayorías. La humanidad con el proceso democrático hizo un consenso. La pluralidad fue un consenso aceptado por todos, las urnas son el fruto, pues bien, vamos a las urnas y lo que dictan soy capaz de aceptarlo.
-¿Cuál es la política de Francia en la zona? Francia piensa que esto se puede olvidar a través del tiempo, o se puede acallar y no saca conclusiones de la historia. El pueblo saharaui no es el único, hay 17 territorios no autónomos bajo los auspicios de las NNUU y el único en el que no hay un organismo que informe constantemente es en el Sahara, ¿por qué?, porque Francia se ha propuesto que sea así, porque a Francia le conviene que la francofonía predomine, y a Francia en el norte de África la representa Marruecos. Esa es la Francia que nos vende. El discurso de la democracia, la igualdad, de la aceptación de la migración, es contraria a la realidad, y no solamente es el caso del Sahara, es lo que hacen con todos; ahí está el tema de los refugiados, recuerda el campamento que estaba al sur de Francia, esa es la politica que ejerce Francia.
-¿Europa no responde? El continente europeo en su conjunto no asume el mundo real en el que estamos todos, no da paso a la coexistencia en la diferencia cultural, la diferencia de pensamiento, la diferencia en espacio, esa es la realidad que no acaba de asumir. Por ejemplo, el caso de los sirios no es una ola de refugiados, es un problema de desestabilización de toda una nación y termina como termina, y así podría citar uno tras otro lo ocurrido en la mal llamada primavera árabe. Una cosa es lo que pretendemos el mundo árabe y otra la realidad de unos gobiernos que contaban con el beneplácito de Europa mientras mantenían sus intereses; chocaron el enriquecimiento de esa cúpula que jugaba con sus intereses con la necesidad y la pobreza que crecía en una generación joven dispuesta a trabajar.
-¿En qué punto estamos? Lo que defendemos y lo que debe ser la razón de la existencia es lo que está en crisis, qué democracia hay, qué libertad de expresión hay, qué defensa de derechos humanos hay cuando a algunos se les acribilla y se destruye su país; realmente no hay derechos humanos. Buena razón tenía Raúl Castro cuando dijo, tenemos que sentarnos y definir de nuevo qué son los derechos humanos, y también dónde están los principios nobles.
-¿Y en el caso del Polisario? Nosotros somos un movimiento de liberación nacional y queremos la independencia total, sobran razones para que tengamos ese derecho. Es evidente, ¿acaso no hemos dado muestras de qué es lo que queremos? En el exilio, en zonas ocupadas, en la guerra, hemos dejado claro el mensaje. Somos los primeros que hemos educado a nuestros hijos en la idea de que los marroquíes no son enemigos, el enemigo es el sistema. Que ellos son víctimas y nosotros también. Somos los primeros que hemos dicho no, Marruecos, no es un monstruo, Marruecos es un país vecino con el que tenemos que tratar ayer, hoy y mañana.
-El pueblo saharaui habla el castellano ¿cómo se ha mantenido el idioma durante tanto tiempo y en las circunstancias tan difíciles? Los gobiernos de España ¿qué han hecho en este tiempo? Cuando se dio el ébola, todo el mundo buscaba el modo de salir. El único país que formó un contingente sanitario en 72 horas y mandó a combatir el ébola fue Cuba, La Cuba a la que no se le deja existir, la Cuba a la que se le cierran las puertas, la Cuba que los gobiernos europeos y estadounidense dicen que es el monstruo que viene. pues nos ha acogido, en Cuba nos hemos formado, en Cuba se complementó la aspiración de los saharauis de salvaguardar el castellano como parte de su identidad, en Cuba se cumplió el cometido de Cervantes, lo que todavía sigue estando ausente de los intereses de España ¿dónde está España?.
Hoy tenemos con toda Latinoamérica, nos identificamos primero con los latinoamericanos y luego vienen todos los países. ¿por qué? Porque hay un pasado común de colonización. Pero también hay una cultura común, una historia compartida, un presente de luchas y hay aspiraciones futuras con el mismo común denominador.
-¿Cómo se vive en el Frente Polisario, en el pueblo saharaui la pasividad de la ONU y del reino de España? Realmente es más de lo mismo. Creo que la credibilidad de las NNUU deja mucho que desear, ya no sólo para los saharauis sino para todo el mundo. Se veía venir el boicot a Medio Oriente, comenzando por Palestina, pero siempre tienes la esperanza de que aprenden de las lecciones. Con la llegada del nuevo Secretario General, por muchos pluses que le saquemos, la dinámica sigue siendo la misma y la indiferencia sigue siendo la misma. Tanto es así que hace poco vísteis el ataque que se lanzó al Secretario General, que no ha hecho nada del otro mundo. En su último año, después de 10 años, visitó el Sahara, y solamente reafirmó algo que ya estaba en la resolución, y aún así fue atacado.
-¿Qué dió lugar a ese ataque al Secretario general de las NNUU? ¿Que qué dió lugar?: después de su visita declaró que lo que ocurre en el Sahara es una ocupación. Y es que lo es. Todo el mundo sabe que es una ocupación, que es una invasión ilegal. Y decir que hay que hacer un referéndum mediante la misión de las NNUU, su nombre es MINURSO, Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum para el Sahara Occidental. ¿Qué se ha hecho para provocar? ¿decir que se violan los derechos humanos?, y no han hecho nada por restablecer las fuerzas de las propias NNUU.
-¿Como ha sido el comportamiento del pueblo español? Cuando hablo de España, hablo del sistema que gobierna en España en todo momento, no de los pueblos de España, que han estado, que han rellenado ese vacío, que han permanecido al lado de los saharauis, al lado de la razón, al lado de la justicia, que nos han acogido en su propio seno, con su propio calor humano, lo hicieron, acompañaron y dieron sentido de vida a las nuevas generaciones saharauis y dieron con eso un sustento a la causa saharaui en todas sus facetas, política, cultural, social.
-¿Cuál es la situación en los campamentos? La actitud de la juventud que parece que está reclamando algún cambio y, luego, la represión de Marruecos que ha dado como consecuencia, lo último, los juicios en julio y alrededor de eso las durísimas condenas pero que, además, provenían de una legislación militar que se adaptó como civil después. En cuanto a los campamentos, afortunadamente siguen su curso de vida. Están bien, siempre afectados en la medida que se acepta la ayuda y la ayuda tiene una serie de elementos que afectan, una de ellas es la crisis; el movimientos solidario que mencionaba no tiene ese poder adquisitivo que tenía antes, por lo tanto, eso incide en el número de caravanas y la cantidad de alimentos que son los que garantizaban el sustento de la población. Pero también inciden los proyectos de desarrollo que pueden aprobar una serie de asociaciones que trabajan en este movimiento solidario y que aportan al crecimiento de esta sociedad. La ayuda esta condicionada a las presiones que ejercen los países a los grandes organismos que por obligación tiene que atender cualquier refugiado y, entre ellos, a los saharauis.
-¿Y los jóvenes saharauis? Las instituciones que forman el conjunto del Estado Saharaui siguen creciendo, siguen nutriéndose con nuevas capacidades, nuevas formaciones y en nuevo debate, a veces mucho más reñido, en la mejora, en el crecimiento. Esa inconformidad de la juventud es la que nos hace crecer, es la que nos hace mejorar y ese cambio continuo hacia el cual quieren transformar esa realidad, precisamente constituye el resorte esencial que necesitamos, como cada sociedad para poder crecer, para ir mejorando formas, métodos, perfiles, etc.
En eso nos acompaña el mismo pensamiento saharaui, el cómo mejorar cada institución de manera individual y en su conjunto, esa es la visión colectiva del Estado Saharaui.
Trabajamos de Congreso a Congreso con planes de acción a corto y a largo plazo, afectados siempre por los disturbios inesperados que puedan darse y que marcan el contexto geográfico.
Hoy en día nadie funciona al margen de este mundo, pero siempre partimos de dos elementos esenciales, la voluntad propia de los saharauis, y la propia participación política masiva, permanente, continua y abierta a la aceptación, a la discusión, a la discrepancia, con eso se crece cada día. Y segundo, esa voluntad reafirmada y reflejada en cada proceso de manera individual, ya sea de juventud o mujer o de trabajadores, y también de manera colectiva como salud, educación, producción, etc, etc. Todo ello está condicionado por una macro aspiración de los saharauis que es la independencia.
Este año tenemos la agenda muy apretada, hemos tenido muchas cosas. Eso se ve porque se está trabajando continuamente y el volumen crece en la medida que crece la demanda, pero también, en la medida que crecen las capacidades individuales para dar respuesta a esa realidad y te quedas con la satisfacción de decir hemos crecido, estamos creciendo y estamos abarcandolo todo.
-Son ya muchos años de exilio ... Es cierto, 42 años en refugio tienen la incidencia del cambio generacional, no solamente el cambio aspirado que se contempla y que se quiere, que se proyecta. La antorcha viva de la juventud te da la sensación de que ahí está el relevo y por si se olvida están reivindicando que son rebeldes. Y eso es bueno. Es sano, positivo. Pero también hay otros cambios de la nueva generación por las mismas consecuencias de exilio. El color de tez, de estatura, de pelo, la alimentación no es la de una dieta planificada en función de tus propios recursos, lo que hace crecer la indignación de los jóvenes cuando ven que sus propios recursos son saqueados, son vendidos, robados y muchas veces son los que se utilizan para pactar.
Por otra parte el tiempo también tiene su peso, y afortunadamente la resistencia saharaui está ahí. La rebelión en las zonas ocupadas, en el día a día, en cada hogar saharaui muestra que por mucho muro que se pone, que por mucho silencio que se haga, que por mucha proyección que haga la ocupación, esta es una sociedad que se llama Pueblo Saharaui. Esté en las zonas ocupadas, en el exilio, en la diáspora en otros países, tienen la misma voz, reivindican al único y mismo representante y tienen el mismo común denominador de reivindicación: la independencia.
En las zonas ocupadas la represión, la violación sigue, crece y cada vez es más macabra, han hecho deportaciones forzosas de los jóvenes, se los llevan a los territorios de Marruecos.
Pues la sociedad saharaui se rebeló ante esto. Coincidió con el comienzo de la primavera árabe y no se le dió el mismo tratamiento en prensa; sus organizadores son los que han sido recientemente condenados.
El rechazo a esa condena no fue unánime desde Europa, a sabiendas de que esas personas ni son militares, algunos no tenían la mayoría de edad cuando fueron detenidos, y tercero, su único pecado no fue precisamente matar, ni sublevarse. Se distanciaron 20 km de la capital, construyeron un campamento todos los saharauis y, a raíz de eso, el resultado es que se prohibió totalmente a los saharauis montar una jaima, cuando forma parte de su cultura. Hemos visto y vemos a las mujeres destrozadas, la violación es lo que espera a cada una, incluso matarlas, ya han aparecido tiradas en cualquier calle, y hasta ahora echamos de menos una condena.
Las fuerzas políticas, los parlamentarios, las ongs, las personas individuales, los juristas que han intentado visitar esa realidad, romper ese silencio, han sido deportados. Nadie le pidió cuentas al reino de Marruecos. Han sido expulsados, han sido maltratados, no se les permitió la entrada, han pagado su billete para ir, han dicho claramente a lo que van, no van a agitar, los saharauis están agitados, no necesitan a nadie que les agite. Son los saharauis los que están diciendo eh aquí lo que está pasando, es la realidad y es la política que está haciendo Marruecos. Sin embargo, la condena penal de los jueces fue una de las más macabras, de las más grandes, de manera individual y de manera colectiva. El Comité contra la tortura denunció la realidad que estaban teniendo los héroes de Missi.
Es la única política que sabe hacer la monarquía marroquí, reprimir y dividir. Pero no puede vencer, ni dividiéndonos, ni matándonos, ni exterminándonos, ni bombardeándonos. Un dirigente marroquí lo dijo: habéis cogido parte del territorio saharaui, pero no tenéis ni el corazón, ni la mente de los saharauis. Y no la van a tener de ese modo y de esa forma, ni de otro modo, ni de otra forma. La van a tener cuando a los saharauis se les respete, se les considere. Podrán encarcelarnos pero no encarcelar las ideas, podrán matarnos pero no matarán las ideas porque nuestras ideas van a traspasar todos los tiempos.
De Marruecos no nos sorprende que no acepte ninguna solución porque se impuso por la fuerza y seguirá por la fuerza, lo que nos sorprende es que el resto del mundo no mueva un dedo o siga indiferente y no de la razón a quien la tiene.
-Nos están avisando de su próximo compromiso ineludible, con lo que debemos terminar. Si desea añadir algo más estamos a su disposición. Nada más. Muchas gracias por su solidaridad.
Reciba nuestro abrazo solidario para el pueblo saharaui.
*Ramón Pedregal Casanova, es autor de los libros: “Gaza 51 días”, “Palestina. Crónicas de vida y Resistencia”, “Dietario de Crisis”, “Belver Yin en la perspectiva de género y Jesús Ferrero”, y “Siete Novelas de la Memoria Histórica. Posfacios”. Presidente de la Asociación Europea de Cooperación Internacional y Estudios Sociales AMANE. Miembro de la Comisión Europea de Apoyo a los Prisioneros Palestinos.

Volver a la Portada de Logo Paperblog