... Tuve un artista muy bueno trabajando para mí, Tony DeZuniga. Otra razón por la que me convertí en un buen editor es porque me gustaba prestar atención a las personas que no sabían hablar inglés muy bien, pero que sabían dibujar. Cuando me mostraban su portafolio, nunca me dije que iba a ser muy difícil trabajar con este tipo porque no es de habla inglesa, pero los demás sí lo pensaban. Ese argumento, que es demasiado trabajo y tengo que llegar a casa antes de las 5:00 pm, no nos habría permitido tener a José García-López. Escribí cartas dando fe de él, tenía que encontrarle un lugar para vivir. Tienes que tomarte tiempo de tu propia vida, pero este tipo ahora va a hacer cualquier cosa por mí, no dejará DC, porque yo estoy ahí, y no irá a la Marvel, no importa cuánto le paguen -tenía un montón de ofertas- pero así es como se obtiene la lealtad y que se esfuercen al máximo por tí en los comics.
... La disposición física de DC alentaba un montón de ideas y una gran cantidad de interacción con los escritores y artistas, debido a que había una habitación que ellos llamaban la cafetería. Tenemos que dar el mérito por su creación a Carmine. En ella había una máquina de café y una máquina pequeña de bocadillos. Cada vez que querías tomarte un descanso de tu oficina, ibas allí e, inevitablemente, encontrabas a tres o cuatro escritores y artistas sentados a una mesa discutiendo sobre un personaje determinado o en busca de trabajo o molestándote para que tomases una decisión para crear algo nuevo y que pudiesen trabajar o dar una idea. Yo pensaba que era maravilloso. Ya no existe porque no sobra espacio, pero se trataba de un laboratorio de ideas".
Joe Orlando fue dibujante, escritor, editor y vicepresidente de DC Comics. Tambien trabajó para E.C., Mad y Creepy.
(Fuente)
