
"Esta es la granja Hale."
Ahí está el viejo establo de ordeño, el resquicio oscuro que dice encuéntrame.
Esta es la veleta, esta, la pila de leña.
Ahí está la casa, hervidero de historias".
A veces una buena cubierta te lleva a comprar un libro antes incluso de leer su sinopsis. Luego lees la promo y esperas un thriller espectacular. Lo que no sabes, es que sigues sin saber de qué trata el libro. Hoy traigo a mi estantería virtual, La apariencia de las cosas.
Conocemos la granja Hale. En ella aparece asesinada una mujer, Catherine, con un hacha para más datos. Deja una hija de 3 años y a un marido, George, sobre el que se posan las miradas. Sin embargo no es la primera vez que esa casa se ve tocada por la tragedia ya que sus anteriores propietarios también murieron en ella: se suicidaron dejando tres hijos.
Qué mejor novela para que te engañe la promo que una titulada La apariencia de las cosas. Es algo en lo que caí a medida que iba leyendo. También pensé que, para estar en una novela con un cadáver en las primeras páginas, poco o nada tenía que ver con los thriller a los que estamos acostumbrados. Aún hoy lo pienso y sonrío. Qué apropiado el título elegido para que suceda algo así. Y es que, si bien es cierto que hay un crimen, también lo es que la investigación no será como acostumbramos, una carrera contra reloj detrás de un sospechoso con giro mortal en las últimas páginas. Tampoco necesitaremos un detective entrado en años y en kilos. El detective, ya os lo anticipo, es el lector.
Brundage escribe una novela con varias voces y que se mueve con saltos en el tiempo para contarnos la historia de la casa, o lo que es lo mismo, de las familias que la habitaron. Así conoceremos a los Hale, los apuros que viven en la granja y su dramático final. Y también a los nuevos propietarios, George y Catherine. Compran la casa, con más entusiasmo por parte de George que de su esposa, aprovechando el buen precio. Y empezamos a adentrarnos en el carácter de cada uno. Catherine es una esposa casi como definición, una mujer sumisa que no alza la voz a la que deseamos ver espabilar mucho más rápido de lo que lo hace y George... George es el absoluto protagonista. Nos describen sus luces y sus sombras, las distintas versiones de un hombre en función del lugar en el que se encuentre y la persona que lo esté mirando, y nos hacen dudar una y otra vez sobre quién es realmente. Porque sí, también le da voz a él, pero si cambia ante los demás... ¿por qué no modelarse para el lector? Y los demás. Su familia, sus amigos, sus vecinos, el sheriff, los hijos de los anteriores propietarios que también pasarán a formar parte de esta historia. Todo al final son relaciones y personas. Y Brundage, en su afán por convertirnos en investigadores, nos obliga a prestar una atención extra retirando los guiones de los diálogos. No vale una lectura superficial, no puedes despistarte de lo que te cuenta porque la novela da un retrato que, pese a jugar con creencias de casas malditas, se ajusta y mucho a la realidad. Las relaciones tóxicas, las mujeres que quedan a la sombra de los hombres a los que acompañan pero cuya vida interior y, muchas veces, aquello que llegaron a saber, son más importantes que esos hombres. Y es que, si decía que George se alzaba con el protagonismo, quienes cautivan aquí son las mujeres, ellas son las que consiguen despertar la empatía del lector, que olvida el crimen, el final de Catherine y lo que puede implicar y se zambulle a conocerla. Catherine, nos dice la autora, es la persona que George nunca vería.
Una de las cosas que más me ha sorprendido es la facilidad con la que se llega a leer esta novela una vez te acostumbras. Los cambios de perspectiva, de tiempo, los diálogos tan particulares... no entorpecen una novela que lleva un ritmo lento, que no es un thriller, pero que no por ello deja de ser una gran historia.
La apariencia de las cosas es una novela sobre una casa, sobre las personas que vivieron en ella. Y también sobre lo complejo que resulta conocer a una persona. Me ha gustado. Repetiré.
Y vosotros, ¿también os encontráis libros que no se parecen a sus promos?
Gracias.
