La Asamblea Nacional Constituyente
Entre 1789 y 1791, la Asamblea Nacional Constituyente, dominada por la burguesía, comenzó a elaborar numerosas leyes para poner fin al Antiguo Régimen. Así nacieron la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (en la imagen) de 1789, y la Constitución de 1791. Por esta última, Francia dejaba de ser una monarquía absoluta y pasaba a ser una monarquía constitucional, basada en la división de poderes y en la existencia de una Asamblea Legislativa. Los estamentos privilegiados y Luis XVI, que se oponían a la actividad de la Asamblea, buscaron el apoyo de otras monarquías europeas.